Capítulo 8: La primera batalla

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─¿Puedes acompañarnos muchacho? ─dijo aquel científico, o lo que sea.

Koyara se situó delante de mí, los demás hicieron lo mismo.

─El hecho de que pueda manipular el telesma sin tener que usar kuromino lo hace valioso para ustedes ─dijo la chica─. Y por eso, no podemos permitir que se lo lleven.

Yo solo permanecía en silencio contemplando esta escena. Lo cierto es que tenía miedo.

Por primera vez desde que llegué a ese mundo tenía mucho miedo. Pensé que este lugar era pacifico, pero ya vi que no es así. A lo mejor así se siente como cuando los narcos te quieren dar un levantón, creo.

─Bien ─aquel hombre sonrió─. Si no es por las buenas, supongo que será por las malas.

No había acabado de decir esto cuando más hombres, y una que otra mujer, con vestimentas similares a la del primero hicieron acto de aparición y nos apuntaron con unas armas similares a metralletas, pero más sofisticadas y más "futuristas" diría yo.

Fue un poco raro ver armas tecnológicamente avanzadas en un mundo que se supone tenía un marcado estilo medieval. La verdad es que, fuera de lo que se mencionaba de ellos en el anime de Maho Shiro no sé exactamente cómo eran los Savants. No se parecen a Diriyah por ejemplo, y se supone que ella formaba parte de ellos. Y acabo de recordar que, de hecho, ella era una bruja que se hacía pasar por Savant.

Los demás chicos se pusieron entonces en posición de ataque. Resulta que llevaban consigo kurominos, pero por obvias razones los escondían. Ahora ya no importaba mucho mostrarlos.

La batalla estaba servida.

Y ahí fue cuando entendí todo el potencial de la magia que practicaba a solas. Lo que yo hacía con el telesma eran puras pendejadas comparadas con esto.

Atacaban utilizando su telesma y sus kurominos para controlar diversos elementos. Sus técnicas mágicas terminaron destruyendo parte de la casa y continuaron la refriega afuera.

A pesar de saber que estaba en peligro, me puse a analizar un poco cómo combatían.

Al parecer cada uno controla un elemento especifico y con él, puede atacar de diversas formas.

─"AETHER – FULMINIS ICTUS" ─oí gritar a Flavia. El kuromino de su collar brilló y de su mano salieron varios relámpagos y descargas eléctricas.

─"AQUA – FLAGELLUM AQUAE" ─Koyara recitó aquello y acto seguido, grandes látigos formados por agua salieron de sus brazos para golpear al enemigo.

─"IGNIS – CALOR FERVENS" ─Valeriano, el cual domina el elemento del fuego, puede liberar calor, uno tan intenso que puede derretir el metal.

─"AER – VENTUS IMPETUS" ─Y Ataulfo controla el aire lanzando grandes ráfagas de viento.

Era como ver un capítulo de Avatar: The Last Airbender pero enfrentándose a los Stormtroopers de Star Wars.

A pesar de esto, los Savants tenían la ventaja por la cantidad de artilugios y cosas tecnológicas que tenían sus armas. Desde rayos láser, cañones de plasma, bombas y quién sabe cuánta cosa tendrán. ¿De dónde habrá salido toda esa tecnología? Es incluso más avanzada que la de mi mundo.

Estaba embobado viendo todas estas cosas cuando recordé que era yo de hecho la causa por la cual había iniciado esta batalla, porque otros Savants se acercaron tras de mí. Logré esquivarlos de milagro, pero esto no duraría mucho tiempo.

─¿Por qué no peleas? ─oí gritar a Ataulfo

─Es que yo jamás había hecho esto.

─Tienes que defenderte, Brayan ─anunció Koyara.

El hecho de que, hasta la morra que se lastimaba a sí misma mientras entrenaba me dijera eso me hizo sentir más inútil de lo que ya era. Pero ni eso me daba valentía para pelear porque pues, yo no puedo hacer nada de esas cosas que ellos hacen. O quizá sí pueda, pero necesito que me enseñen.

─¿De verdad jamás has conjurado algún hechizo?

─Ya les dije que no sé nada.

─Me harté de esto ─interrumpió el Savant mayor al tiempo que sacaba algo como una pistola con una especie de antena integrada al frente.

Encendió esa cosa y emitió una onda potente que dejó a todos aturdidos.

Cuando me di cuenta, los Savants ya me habían atrapado con unos cables metálicos que se movían solos a mi alrededor. Qué humillación que me hayan capturado tan fácilmente.

Los demás veían impotentes cómo era arrastrado contra mi voluntad.

Solo Koyara aún seguía en pie. Y la vi muy decidida, como nunca la había visto.

─No dejaré que se lo lleven.

Creo que me sorprendió más el hecho de que estuviera tan preocupada por mí. Quizá le gusto.

No, no es momento para eso.

Pero era evidente que la chica albina todavía no dominaba bien su propio telesma, por algo aun la seguíamos encontrando lastimada a veces.

Le dispararon aquella arma y cayó al suelo inconsciente.

Por alguna razón, esto me hizo molestar mucho más. Ya no tenía miedo, solo estaba furioso.

Y luego pasó algo que todavía no entiendo bien. De repente me sentí con un montón de energía. Vi halos dorados a mi alrededor, como leguas doradas, pero se sentía cálido.

Mi cuerpo se movía por sí mismo, yo me había convertido en un mero espectador.

Con un pequeño impulso de esa energía, una onda expansiva dorada cubrió toda la zona. Las armas de los Savants explotaron y estos salieron volando bien lejos.

Todos me veían impactados.

Y solo sonreí antes de caer inconsciente.

****

Cuando volví a abrir los ojos estaba en la cama de mi habitación, en la casa del gremio. Todos me rodeaban angustiados pero felices de que por fin despertara.

Y también había alguien nuevo. Una chica rubia de cabello corto y un vestidito rosa como el de la Princesa Peach o algo así y ese parecido se acentuaba más porque llevaba en la cabeza una coronita. Era la única de todos los presentes que estaba bastante alegre. Llamaba más mi atención ver que sus ojos eran de diferente color, el derecho verde y el izquierdo azul. ¿Cómo lo llamaban a eso? ¿Homofobia?

─Por fin despiertas "héroe" ─sonrió aquella chica de rosa.

─¿Qué? ¿Héroe?

─No sabes cuánto pasé por tratar de encontrarte. Tenías que terminar en esta isla tan lejana.

─¿Y tú quién eres?

─Te sorprendería saber quién es ─respondió Ataulfo.

─¿Eh?

─Permíteme presentarme ─dijo la chica haciendo una reverencia al tiempo que se levantaba el vestido como una maid─. Mi nombre es Arola Minoris do Riceo. Soy la segunda princesa Imperial del Reino de Nursa. Fui yo quien te invocó a este mundo.

─¿Qué?

Qualia - Fase 1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora