1975
Emily se levantó temprano en su habitación compartida con su hermana menor. Era un día más en el Instituto Sagrado Corazón, donde había trabajado como institutriz desde los 19 años.
Su madre siempre la había animado a unirse al instituto, creyendo que así estaría a salvo y lejos de las tentaciones del mundo exterior. Afortunadamente, su hermana pequeña aún vivía con ellas, aunque últimamente había mostrado una inclinación por la religión que encontraba un poco inquietante.
La pelirroja se preparó para la oración mañanera que se realizaba a las 6:00 am.
Las hermanas se reunían en el pequeño salón que servía de capilla y comenzaban con las oraciones, seguida de una breve meditación. Era un momento para reflexionar y prepararse para el día que tenían por delante. Después del desayuno, ella comenzaba sus lecciones con los niños del instituto. A pesar del duro trabajo, disfruta trabajando con los niños, especialmente con los más pequeños.
A media mañana, llegó el momento de las clases teóricas. Estaba preparando la clase de historia cuando repentinamente.
-¡Hermana Emily! Sé una historia sobre los monjes cistercienses.- Uno de los niños de la clase, un chico de unos 8 años, alzó la mano lleno de emoción.
-¡Claro, puedo contarles la historia de los monjes cistercienses!- La monja no pudo evitar una sonrisa ante el entusiasmo del niño.
Pasó por medio día y llegó la hora del almuerzo
Se sentó con otras hermanas en el pequeño comedor del instituto. Mientras estaban comiendo, una joven monja llamada Catherine se sentó a su lado, claramente emocionada de contar algo.
-Emi, ¿has oído las noticias? ¡Están trayendo a un grupo de novicios guapos, para ser iniciados mañana!-
La pelirroja se animó un poco con la noticia, aunque también le resultaba familiar. El instituto recibía regularmente novicios, algunos se convertían en hermanos o se unían como sacerdotes en otros monasterios.
-Sí, eso he oído. Esperemos que esta vez sean buenos hombres y mujeres de Dios... Y no pecadores.- Responde Emily con un suspiro.
-Estoy de acuerdo contigo.- Concordó Catherine.
-Los jóvenes de hoy en día son muy tentados por el pecado. No sé cómo podemos mantener sus mentes y corazones en el camino correcto.
Pero confío en la sabiduría de nuestro Señor, Él sabe qué hacer.-
Una hermana mayor se unió a la conversación.
-Yo también tengo algunas reservas acerca de esto. ¿Y si entre ellos hay alguien que pueda perturbar la paz de nuestro convento?-
Emily sabía que este era un tema de preocupación para todas las hermanas. En ocasiones anteriores, el convento había sido agitado por el ingreso de cierto número de novicios irrespetuosos que no estaban allí por verdadera fe.
-Pero también es importante recordar que todos somos pecadores y que todos merecemos la salvación si somos sinceros en nuestros corazones.- Dijo ella suavemente.
-Podemos tener cuidado sin ser sospechosas de todos los novicios que entren por nuestras puertas.-
-¿Puertas?- Repite Catherine sin entender, se quedo callada por unos segundos.
-Ah.. Era esas puertas sagradas.- Decía al entender lo que había escuchado.
Las otras monjas en la mesa soltaron una risita, acostumbradas a los ocasionales lapsos de memoria de Catherine.
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|𝐂𝐚𝐥𝐥𝐞𝐣ó𝐧 𝐒𝐢𝐧 𝐒𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚| [EN CURSO]
Mystery / ThrillerDos hermanas se mudan lejos de la cuidad a tener una "vida normal", tratando de olvidar y superar su pasado sin saber lo que les espera.