Pude ver a Minoris, Koyara y Alice corriendo hacia mí para socorrerme. Fue la dríada la que hizo la pregunta obligada:
─¿Cómo se encuentra amo? ...es decir ¿Cómo te encuentras, Brayan?
─No me puedo mover nada ─utilizar esa cantidad de Qualia a lo pendejo le dio en la madre a mi cuerpo. Todo me dolía, hasta respirar─. Estoy hecho mierda.
─Y eso significa...
─Que van a tener que cargarme para salir de aquí.
Larissa también se aproximaba a nosotros, aunque lentamente porque aún cojeaba de su pierna derecha. Aunque Minoris y las demás chicas adoptaron una actitud hostil hacia la bruja, las tranquilicé.
Y Larissa sonrió.
─Nada mal niño ─afirmó─. Es la primera vez en mucho tiempo que logran lastimarme. Eres bienvenido como mi asistente. Y ustedes también si quieren.
─¿Por qué como asistente? ─reclamó Minoris.
─De él depende si quiere "ascender" a héroe ─respondió Larissa─. Le falta mucho entrenamiento, pero puedo ayudarle con eso. Ahora, tengo que retirarme porque necesito curarme.
Justo iban llegando los tres ancianos del Triunvirato. De lejos se veía que estaban emputadísimos.
─¡¿Cómo se atrevieron a destruir nuestro coliseo?! ─gritó el primer ministro.
─¿Pues qué esperabas vejete? ─respondí con algo de ironía─. La brujita y yo somos los más perrones aquí. No ibas a esperar que tu chingadera quedara en pie ¿verdad?
─¿Acaso me estás insultando?
Si, la neta sí. Ya no me quería guardar nada.
─Todos ustedes quedan expulsados del Palacio Real ─anunció con voz firme─. Retírense, ya no son bienvenidos aquí.
─¿Eh? Pero yo soy la princesa, a mí no me puedes correr.
─Sí puedo y lo estoy haciendo.
─Esperen ─cuestionó Larissa─. ¿Eso me incluye a mí también?
─Queremos disculparnos con usted señorita Larissa ─respondió el Sumo Sacerdote─. Aun requerimos su ayuda en nuestra batalla contra el Rey Demonio, pero usted también debe abandonar el palacio.
─Como sea ─Larissa hizo un ademán de esos que suele hacer cuando anda de diva─. Yo ya tengo a dónde ir.
Me hubiera gustado reclamarles a esos viejos o algo, pero la verdad es que hasta nos estaban haciendo un favor. Ya no soportaba estar en un lugar donde nos trataban tan mal.
El problema es que no teníamos a dónde ir. Y fue justo eso lo que comentó Koyara.
Por suerte, supongo, Larissa se dio cuenta. Pero aun con lo mamona que es, me sorprendió que tomara la iniciativa:
─¿Quieren venir a mi casa?
****
Supuse que a Larissa le comprarían una casa muy grande y lujosa, pero no me imaginé que tanto. La pinche brujita ahora era dueña de una hacienda inmensa. Un verdadero Palacio Real con sus tierras de cultivo, una granja, y hasta un lago. Los ancianos del Triunvirato no escatimaron en gastos a la hora de conseguir a Larissa como aliada.
─No inventes ─me quedé de a seis al ver aquello─. ¿Te regalaron todo esto?
─Es un precio justo por ayudarlos contra el Rey Demonio ─respondió la brujita─. ¿No lo creen?
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Qualia - Fase 1
FantastikTítulo completo: Qualia (o la Decepcionante Realidad del Género Isekai) Cuatro años después de las aventuras de la bruja Larissa en el mundo de Brayan, la vida del muchacho se mantiene sin cambios. Con 22 años cumplidos y una carrera trunca, entra a...