31. 𝐄𝐤𝐤𝐨

4.3K 222 3
                                    

___ era una ladrona vulgar que se dedicaba a robarle a los demás para sobrevivir

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

___ era una ladrona vulgar que se dedicaba a robarle a los demás para sobrevivir. No tenía empleo, ya que en ningún sitio había sido aceptada, así que tenía que apañárselas como fuese.

Sus habilidades para camuflarse y desaparecer entre la gente le eran muy útiles para robar ropa o comida en los puestos de frutas, carne o incluso pescado. También sabía trepar paredes y hacer parkour, así que desplazarse tampoco le suponía un gran problema. Era muy hábil, y eso la ayudaba a mantenerse con vida.

Cuando pasó al lado del bar La última gota, pudo escuchar a varias mesas hablar sobre el grupo de los fireflies, o algo parecido. La cuestión era que tenían suministros, más que ningún otro, así que ___ podría permitirse un manjar si encontraba el sitio donde estaban escondidos, así que se puso a investigar.

Después de una semana, ___ fue tachando los sitios a los que iba (o ya había ido) en el mapa de Zaun. Después de recorrerse toda la ciudad, solo le quedaba una entrada, y estaba al otro lado de la ciudad, junto a un muro de rocas.

Conque allí se encontraba, delante de un callejón sin salida, metida en una especie de cueva, pero sin serlo. Cerró el mapa y escuchó con atención: el sonido de la gente le retumbaba los oídos, así que tenía que ser allí.

Subió arriba por la pared rocosa y miró de encontrar alguna apertura que le condujera hacia dentro, y la encontró. Se metió dentro del tubo que conectaba ambas partes y gateó hasta el final, donde pudo ver lo que se encontraba tras la pared.

Una comunidad.

Eso fue lo que vio. Un enorme árbol en medio, gente disfrutando, sonriendo... El sol le pegó en la cara y alzó la mano para cubrirse. Hacía mucho que ___ no sonreía, y la verdad era que echaba de menos ese sentimiento.

Analizó el terreno y, entre las hojas de los árboles, vio una caja de manzanas. Ese era el objetivo. Llevaba un día entero sin comer, intentando averiguar la localización del refugio, así que se moría de hambre.

Bajó hasta un tejado y se agachó para evitar ser vista por aquellos que volaban en lo que parecían tablas, que soltaban una luz verde al desplazarse.

Saltó hacia el suelo de madera cuando un chaval que se encontraba allí bajó las escaleras y se fue en dirección contraria.

Estaba en una especie de casa, pegada y alzada a la pared, así que el árbol quedaba separado. Tuvo que coger carrerilla y pegar un salto hasta la madera de la pasarela sujetada por este.

— Eh, ¿has oído eso? — dijo alguien. ___ se escondió detrás del tronco, agachada —. Da igual, serán los críos. Nos vemos luego.

— Adiós.

Sintió como la madera se tambaleaba cuando la persona de voz masculina bajó las escaleras, que conectaban al piso de madera. ___ se asomó un poco, dejando al descubierto su nariz, y vio a alguien de espaldas. No pudo verle la cara, pero tenía el pelo blanco y parecía estar apuntando algo. Cuando acabó, fue hacia su dirección y subió las escaleras que estaban casi a su lado. Tuvo que moverse ligeramente para no ser vista, y en cuanto vio que estaba en el piso de arriba, salió de su escondite, aún agachada, y se fue hacia la caja de manzanas, que quedaba a un lado del tronco.

ARCANE - one shotsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora