Destinos X Que X Conectan

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Cap. 12

Estoy sola en una noche sin luna, mirando al cielo donde brilla una única estrella. Esa luz me atrae, me da una extraña sensación de paz. Empiezo a caminar hacia ella, como si cada paso pudiera acercarme, como si pudiera alcanzarla. Pero con cada movimiento, la estrella parece retroceder más lejos, hasta que su luz comienza a apagarse, titilando débilmente hasta desaparecer. En la oscuridad absoluta, mi pecho se llena de un vacío inmenso.

Sin poder seguir lamentándome, una sensación de caída hacia el vacío me obliga a abrir los ojos. Poco a poco me acostumbro a una luz, una sensación cálida y suave abraza mi cuerpo. Observando a ambos lados me recibe una silenciosa habitación decorada sutilmente.

¿Dónde estoy? ¿Qué sucedió? El hacer un pequeño movimiento me produjo una mueca de incomodidad. Una vez el dolor se hace presente y las interrogantes llenan mi cabeza, busco en mis recuerdos hasta reconstruir y recordar que había ocurrido.

"Yo... ¿Falle?"

La realidad me golpea al instante, en verdad falle el examen de Cazador... El sentimiento de haber fracasado pese a todo lo que me había esforzado era poco en comparación al inexplicable sentido de incertidumbre.

Pensé que pasar el examen de Cazador era algo que tenia que hacer, algo que me diera un indicio del porque estaba aquí, pero me equivoqué. ¿Esto era lo que el destino quería que sucediera? Entonces no importa cuanto me esforcé, que tanto procuré llegar hasta la última Fase, si al final estaba destinada a fallar.

Si ese no era mi destino, entonces... ¿Por qué estoy aquí?

Debe de haber una explicación, algo que me explique porque después de morir estoy aquí. Debe de haber algo, una respuesta, cualquier cosa.

- Hola, niña ¿Ya despierta? - Una voz se aclaró en mi cabeza. Sacándome del mar de aflicción y angustia del cual estaba a punto de hundirme.

- Hola, Menchi... - Salude, yo misma podía notar lo carrasposa y débil que salía mi voz.

- ¿Cómo te encuentras? - Pregunta entrando al cuarto y cerrando la puerta.

- ¿Por qué estás aquí? - Ignore su pregunta, sin importarme mucho que sonara grosera. Necesito responder mis propias dudas para esclarecer mi mente.

- Me enviaron para explicarte lo que ha ocurrido, debes de tener muchas preguntas. Al menos déjame saber cómo te encuentras. - Menchi se cruza de brazos, apoyándose en una de las paredes mientras me observa con atención.

- Me encuentro bien - Mentí, intentando evadir el tema de mi salud.

- ¿Bien? Los médicos dijeron que tenias dos costillas rotas y una fuerte contusión en la cabeza, no es de sorprender que te desmayaras poco después de empezar tu combate.

Su explicación me dejo sin algún argumento para responder, tenía razón, lleve mi cuerpo a un límite el cual no era sano.

- Yo... falle, ¿no es así? - Pregunte apartando la mirada para ver mis manos.

- Si, lo hiciste. - Sus palabras solo sirvieron para confirmar mi inevitable fracaso. - Si bien no declaraste tu rendición el consejo de examinadores decidió descalificarte. Aunque fue algo difícil ya que tus amigos abogaron que se llevara el examen una vez que te recuperaras, pero debido a la gravedad de tus heridas no pudo ser posible.

- Entonces, ¿todos los demás pasaron? - Ella niega, cosa que me desconcierta ya que se supone que solo una persona iba a reprobar.

- Por el mismo tema de tus lesiones, no estabas en las óptimas condiciones para pelear, por esa razón el consejo dictamino que sería mejor contar como si no hubieras participado en la última Fase, de ese modo los combates podrían seguir su curso.

Siguiendo Mi DestinoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora