CAPÍTULO 27

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La razón principal de todo esto era: ¿por qué Joon-ho está obsesionado conmigo? Básicamente

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La razón principal de todo esto era: ¿por qué Joon-ho está obsesionado conmigo? Básicamente.

¿Mi dinero? Él paga mi sueldo, por ende, él tiene muchísimo más que yo.

¿Casualidad? No lo creo, mucha coincidencia.

¿Mi lindura? Creería que sí, pero Sana me dejó en claro que hay hombres y mujeres mejores que yo para ella, ¿por qué no se casó con alguno de ellos? O al menos, ese viejo podría amenazar a una persona que su hija quiere en vez de a alguien que no, o sea yo.

Durante la semana estuve buscando en mi larga lista de contactos algún investigador privado. Algo tendría que ver yo en todo esto y lo de su mujer y su propio hijo igual.

—Inspector, ¿cree que tengo algo que ver?

— Probablemente, ¿Qué tipo de cosas los entrelazan entre ustedes?—posó su pluma en el papel para comenzar a escribir mi respuesta.

—Actualmente sólo el trabajo y considerando que soy una de los escribanos que mejor ganan allí, no encuentro la razón.

—¿Podría repetirme la fecha en que desaparecieron esas dos personas?—fijó su vista hacia mí.

— En 2014, durante las fiestas de navidad.

— ¿Y su padre?

—¿Mi padre? ¿Qué tiene que ver él con esto? ¿insinúa que fue él el causante de la desaparición?

— Una pregunta a la vez, señora Manobal. ¿Cuándo fue la última vez que vió o habló con Marco Manobal?

— Febrero del 2015—respondí dudando por la fecha exacta.

Mis padres se habían divorciado cuando era pequeña, a la edad de 5 años. Los fines de semana él iba a buscarme al departamento y pasábamos los días juntos, finalmente los lunes por la mañana me devolvía a mi madre. Eso pasó por mucho tiempo hasta mis 12 años, ya no venía a buscarme los sábados por la mañana, quizás una vez por mes, pero fueron disminuyendo las visitas con el tiempo, ya eran solo mensajes algunas veces por el año.

Lo necesitaba mucho, hablar de temas de adolescencia con mi madre era bastante incómodo, ya que siempre me vió y me sigue viendo como una niña. Anhelaba consejos de padre e hija, amor paterno prácticamente, pero no volví a tenerlo.

A la edad de 20 o 21 años, no volví a saber más nada de él, se había esfumado en el aire. Por esos años, lo intenté contactar pero nunca respondía, envié mensajes que jamás fueron leídos.

—¿Qué cree que ha pasado con él?—interrogó acomodándose sus lentes.

—No lo sé, la tierra se lo tragó.

—¿Estaba metido en asuntos ilegales?

—¿Por qué cree eso?—entrecerré mis ojos.

—Es para investigar más a fondo, señora Manobal.

Tu Misterioso Amor - JENLISA G!PDonde viven las historias. Descúbrelo ahora