Capítulo 19

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El balón de básquet golpeó el tablero antes de dar un par de vueltas en el aro y finalmente pasar por la red con el clásico sonido de un "swish".

El eco del bote del balón resonó en la cancha pública al aire libre, situada en una esquina del parque entre edificios. Cerca, un par de padres vigilaban a sus pequeños jugar en una fuente de agua.

Vi, con unos shorts negros y una camiseta gris holgada que dejaba ver su brasier deportivo rojo, atrapó el balón en pleno bote. Llevaba la gorra de Caitlyn al revés, despejándole el rostro mientras caminaba de regreso al centro de la cancha, botando el balón. Se lo pasó a Jayce con un movimiento preciso.

—¡Eso es una "O"! —dijo Vi con una sonrisa triunfante.

Jayce soltó una risa nasal, atrapando el balón con una mano.

Desde la banca junto a la cerca de la cancha, Viktor y Jinx observaban, bebiendo café helado. Jinx alternaba entre usar sus gafas de sol y dejarlas en la cabeza mientras miraba el juego.

—¡Vi ya tiene "H-O"! —exclamó Jinx, riéndose.

Viktor soltó una risa suave mientras tomaba otro sorbo de su bebida. Jayce puso los ojos en blanco y dribló el balón un par de veces antes de intentar un tiro. El balón golpeó el aro, rebotó en el tablero y cayó al suelo sin entrar en la canasta.

—¡Ah, maldición! —gruñó Jayce, caminando hacia el balón para recogerlo.

—Así que, ¿locación nueva la próxima semana? —preguntó Ekko, girándose hacia Vi mientras Jayce se preparaba para su siguiente tiro.

Vi cruzó los brazos y resopló. —Sí, y parece que no tendremos el guion hasta el día del rodaje. Va a ser complicado.

Ekko frunció el ceño. —¿No tienes el guion? Yo lo recibí junto con el paquete de información de la locación.

Vi arrugó la frente, sacó su teléfono del bolsillo y revisó su correo. El resto de los actores permanecieron en silencio. Jayce giraba el balón en sus manos, y Viktor y Jinx seguían con sus cafés.

—Nada. Caitlyn y yo lo revisamos juntas, y tampoco recibió nada. —Vi volvió a guardar su teléfono, mirando a Ekko con curiosidad—. ¿Por qué tú sí lo tienes?

Jinx interrumpió desde la banca con su tono despreocupado:

—Porque vas a besarla.

Todos se giraron hacia ella. Jinx estaba relajada, una pierna cruzada sobre la otra y las gafas de sol nuevamente en su rostro. Sonrió, levantando su vaso hacia Vi.

—Por eso no quieren decirte nada, para que sea natural.

Vi bufó y miró a Ekko, quien apenas ocultaba su diversión. —No, no creo que sea eso. —Frunció el ceño—. ¿De verdad harían algo así?

Ekko lanzó el balón al aire, atrapándolo con facilidad. —¿Desde cuándo algo en este rodaje es normal? —Dribló hasta la línea de tiros y lanzó. El balón pasó limpiamente por el aro con un suave "swish".

Vi resopló, rascándose la cabeza. —Pero, ¿en serio para un beso? Eso es algo grande. Deberíamos practicarlo, ¿no?

Jinx levantó una ceja, sonriendo como quien tiene un buen chisme. —¿Quieres practicar besos con Kiramman?

—Quiero que la escena salga bien para no hacer doscientos intentos. —Vi le devolvió la sonrisa con sarcasmo, recibiendo una mueca burlona de Jinx.

—Yo no me quejaría de practicar con Kiramman —intervino Ekko, lanzando un guiño.

Jinx soltó una carcajada. —Lastima que no eres su tipo.

—Ni tú —replicó Ekko con una sonrisa.

Vi atrapó el balón cuando Ekko lo lanzó hacia ella y comenzó a driblarlo, sacudiendo la cabeza. —Bueno, volvamos al juego. Todavía puedo ganarte.

—¡Sigue soñando! —gritó Ekko, preparándose para su próximo tiro.

Vi caminó hacia la línea, el balón en las manos mientras se preparaba para tirar.

—Eres demasiado hablador, demasiado bajo y, además, demasiado pobre —dijo, lanzando el balón con fuerza. Frunció el ceño cuando el balón dio en el tablero y se fue volando lejos del aro. —Ninguno de nosotros tiene oportunidad. Excepto quizá Pretty Boy.

—Nah —respondió Ekko, levantando la mano para atrapar el balón que rebotó cerca de él—. Pretty Boy es demasiado hablador.

—Tengo un nombre, ¿saben? —dijo Jayce con cara de molestia.

Viktor, que estaba mirando su teléfono por alguna razón, simplemente asintió.

—Vi tiene razón —comentó sin apartar la vista de la pantalla—. Jayce es demasiado hablador.

—Además, Caitlyn es como una hermana para mí —siguió Jayce, extendiendo las manos para que Ekko le pasara el balón—. Así que aunque fuera la mujer más perfecta, no tendría oportunidad. Ni siquiera la querría —agregó, lanzando el balón con destreza y celebrando cuando encestó.

—Y tampoco eres lo suficientemente rico —añadió Vi con una sonrisa pícara.

—¿No lo soy?

—Nah, puede que hayas empezado bien con esos shows para adolescentes, pero comenzaste como cualquier otro chico de barrio, igual que nosotros —respondió Vi, señalando a Jayce y luego al grupo completo. —Caitlyn quiere a alguien “rico, rico”, con todo el set de cubiertos de plata en la boca desde que nació.

—No... creo que sea así —dijo Jayce, frunciendo el ceño y pasando el balón a Ekko, quien lo atrapó y lo lanzó con agilidad, maldiciendo cuando el tiro falló y el balón rebotó en el tablero. Vi corrió a recogerlo antes de que se saliera de la cancha, lo giró entre sus manos y lo lanzó mientras caminaba de vuelta.

—Mira —dijo Vi mirando a Ekko, que la observaba con los brazos cruzados y una expresión más seria—, respeto que la conozcas desde hace mucho, pero eso te hace ciego a algunas cosas. Eres imparcial. Su tipo es el “dinero”. Esa chica tiene una barra de oro tan metida que no sé cómo puede agacharse.

—Entonces, ¿por qué lo estás haciendo?

Vi miró a Ekko, sorprendida.

—¿Qué cosa?

Ekko se encogió de hombros.

—Este rollo de la “cita falsa” por la que firmamos papeles. No te voy a mentir, pensábamos que lo hacías para “descongelar” a Caitlyn o algo por el estilo, pero si no es eso, ¿por qué lo estás haciendo?

Vi soltó una risa.

—Es publicidad para el show. Fue idea de Caitlyn. Ella pensó que si los actores no nos llevamos bien fuera de cámara, el “romance en pantalla” no funcionaría. O sea, —dijo mientras se pasaba el balón bajo el brazo y levantaba la gorra de Caitlyn para secarse el sudor de la frente—, no está equivocada. Logramos que el show se mantuviera en tendencia dos veces en una semana solo porque nos vieron juntas.

—Entonces, ¿estás haciendo todo esto sin esperar nada a cambio? —preguntó Ekko, cruzando los brazos, claramente impresionado.

—El show quiere seis temporadas, yo quiero seis temporadas —dijo Vi, mientras driblaba el balón hacia la línea—. Estoy dispuesta a hacer un poco de actuación extra si eso nos lleva hasta ahí.

Se preparó un momento, lanzó el balón con precisión y encestó sin hacer ruido, solo el eco del rebote en el pavimento.

—Eso es un “R”, chicos. ¡Tengo un HOR!

—Y estamos todos tan orgullosos —bromeó Jinx desde su lugar, levantando su vaso de café helado. Viktor levantó el suyo también, y ambos chocaron las tapas de los vasos, haciendo sonar el hielo dentro.

Rumores (Terribles y Verdaderos) - TraducciónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora