—¿Entonces ya se reconciliaron o qué? —preguntó Ekko mientras la pelota de baloncesto rebotaba ruidosamente en el pavimento, hasta que Vi la atrapó de nuevo. La botó hacia atrás y la lanzó de nuevo, pero pegó en el tablero y volvió a caer. Vi resopló, mirando a Ekko mientras la pelota volvía a rodar hacia ella.—¿Qué dices? —preguntó Vi, frunciendo el ceño, sin entender.
—Tú y Caitlyn —respondió Ekko, sonriendo de lado mientras detenía el balón con el pie—. Estuvieron ahí como Blue Steel un buen rato, pero ahora ya están bien, ¿no?
—¿Blue Steel? —Vi parpadeó, confundida.
—Sí, ya sabes —Ekko levantó la pelota y la pasó a Vi, quien la atrapó sin problema—. Esa película vieja con el tipo que no sabe actuar, siempre pone la misma cara. No sé qué estaba pasando con ustedes, pero las grabaciones estuvieron raras por un tiempo, Vi.
—Todo el mundo tiene días malos.
—¿Días malos? —Ekko dio un paso atrás para ver cómo Vi intentaba hacer el lanzamiento, y la red tembló un poco cuando la pelota pasó—. Estuviste a punto de tener un mes entero malo. Triste, fallando con las chicas, y Caitlyn con su nueva novia... Jinx no paraba de preocuparse por ti. —Se rió—. Oye, ¿hay algo de lo que quieras hablar?
—¿Me vas a cobrar por hora? —preguntó Vi mientras se agachaba a recoger el balón. Ekko soltó una risita.
—Tal vez. Tienes todo un equipaje emocional, y apuesto que Caitlyn vino y empezó a sacar todas esas maletas, ¿no? ¿Te soltó toda la ropa sucia? ¿Encontró la grieta en esa pared?
Vi frunció el ceño y le lanzó el balón.
—Vete a la mierda.
Ekko lo atrapó y lo lanzó hábilmente hacia el aro, encestando.
—No te estoy jodiendo, pero todos lo notamos. Ella se preocupa por ti. Ver cómo caíste en ese bache también la afectó. Los dos estaban mal. ¿Entonces qué pasó? ¿Ya están juntos otra vez?
Vi resopló, arrastrando un pie antes de agacharse a recoger el balón.
—No, su mamá me llamó a parte y me dijo que me enderezara. No me di cuenta de lo mal que estaba hasta que me regañó.
Ekko se sorprendió.
—¿¡No! ¿Su mamá sabe? Oh, la cagaste.
—Ella no... —Vi metió el balón bajo el brazo y se pasó una mano por el cabello—. Es... ella sabe que los dos estamos pasando por un momento raro y me culpa a mí.
Ekko seguía riendo, pero Vi no parecía tan divertida.
—Oh, la cagaste.
Vi frunció el ceño y lanzó la pelota al aro. Esta pegó en el tablero y volvió a ella.
—Mira, a menos que las cámaras hayan grabado algo que ella no sepa...
Ekko casi deja caer el balón al intentar atraparlo, pero lo agarró justo a tiempo, mirándola con una sonrisa enorme.
—¿En cámara?
Vi hizo una mueca, rascándose la nuca con una sonrisa nerviosa.
—Tal vez... un par de veces en el estudio...
Ekko lanzó el balón hacia ella, dándole justo en el estómago. Vi lo atrapó con una mezcla de queja y risa, mientras Ekko estallaba en carcajadas.
—¡Qué perro! ¡¿En serio?! No me extraña que todo estuviera tan raro, ¿tienen que trabajar juntos en un lugar lleno de recordatorios?
—Sí, y por eso tener algo con compañeros de trabajo es un error —Vi lanzó el balón de vuelta a Ekko, que lo atrapó contra su pecho—. Ahora tenemos que vernos todo el tiempo y... —se pasó las manos por el cabello, frustrada—. Fue algo mutuo. Solo fue eso, ¿sabes? Solo un encuentro.
—¿En serio? —repitió Ekko, con una mirada incrédula—. ¿Y desde cuándo ha pasado esto?
—¿Desde cuándo? No sé... ¿Hace un tiempo? —Vi frotó sus cejas y se pellizcó la nariz antes de arrastrar la mano por su rostro—. Fue un buen desahogo para el estrés, pero... no sé por qué esto me está afectando tanto.
Miró a Ekko, quien aún sostenía el balón y le sonreía de forma irónica.
—No digas nada —le apuntó firmemente.
Ekko se encogió de hombros, con las manos abiertas antes de juntarlas para sostener el balón.
—No iba a decir nada —comenzó, pero Vi lo interrumpió.
—No, me refiero a que no puedes decirle nada a nadie —volvió a señalarlo, dando un paso más cerca—. ¿Entendido? Especialmente a mi hermana.
—Está bien —rió Ekko, botando el balón unas cuantas veces—. No voy a decirle nada.
Vi movió el dedo con cara de enfado y dio un paso atrás.
—Lo digo en serio, no puedes decírselo. Ella no puede guardar un secreto ni para salvar su vida.
—¡Ya entendí! —rió Ekko mientras se acomodaba el balón bajo el brazo y se llevaba una mano al pecho—. Tu secreto está a salvo conmigo, no te preocupes.
—Gracias —suspiró Vi, frotándose la frente mientras mostraba una mezcla de preocupación y alivio. Ekko le pasó el balón para que intentara otro tiro.
Ambos observaron cómo la pelota fallaba el aro y rodaba hasta el otro extremo de la cancha. Ekko miró a Vi.
—¿Puedo al menos decírselo a Jayce? Tenía una apuesta con él.
—¿Una... apuesta? ¡No! —Vi empujó al chico entre risas para que fuera a recoger el balón, con una expresión dramática de desdén—. Ni lo sueñes.
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Rumores (Terribles y Verdaderos) - Traducción
FanficEsta es una adaptación al español de Rumours (Terrible and True), una historia creada por el usuario SunsetSharkbite en Ao3. -Siempre me sorprende cómo no terminas secuestrada o muerta en algún callejón. Tu suerte es casi molesta.- -¿Qué te puedo de...