Cerrando ciclos y abriendo puertas

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NARRA SARA
Había evitado pensar demasiado en lo que sentía por Joe y en el torbellino que provocó su confesión. Pero justo cuando comenzaba a sentir que podía retomar el control de mi vida, recibí un mensaje que me sacudió por completo.
Era Nick.
"Sara, sé que probablemente no quieras verme, pero estoy en Los Ángeles y me gustaría hablar contigo. Por favor, solo dame una oportunidad."
Leí el mensaje varias veces, sintiendo cómo el aire se volvía más denso a mi alrededor. Nick. Después de todo lo que pasó. Después de todo lo que destruyó entre nosotros.
Quería ignorarlo. Bloquear su número. Pretender que nunca había leído esas palabras. Pero algo dentro de mí, una mezcla de rabia y necesidad de cerrar ese capítulo, me impulsó a responder.
"Mañana, en el café de siempre. A las 4."
NARRA SARA
Llegué al café unos minutos antes de la hora acordada. El lugar seguía igual que siempre, con ese aroma reconfortante a café recién molido. Pero yo ya no era la misma.
Cuando Nick entró, lo supe al instante. No era solo por su apariencia, que seguía siendo impecable, sino por la forma en que su mirada buscó la mía. Había algo diferente en sus ojos, algo que antes no había visto: remordimiento.
—Hola, Sara —dijo al acercarse, con un tono casi cauteloso.
—Nick. —Mi voz era firme, aunque mi corazón latía desbocado.
Se sentó frente a mí, y por un momento, ninguno de los dos dijo nada. Él fue el primero en romper el silencio.
—Gracias por venir. Sé que no merezco esto, pero necesitaba verte.
—¿Por qué, Nick? —pregunté, mirándolo directamente a los ojos—. ¿Qué puedes decirme ahora que no hayas dicho antes?
Él suspiró, frotándose las manos, claramente nervioso.
—Sara, sé que no hay excusa para lo que hice. Te fallé de todas las maneras posibles. Pero... nunca dejé de pensar en ti, ni un solo día.
Sentí un nudo en la garganta, pero me negué a mostrar debilidad.
—¿Sabes qué es lo peor, Nick? No fue solo lo que hiciste con Priyanka. Fue todo lo que perdiste cuando yo más te necesitaba. —Mi voz se quebró ligeramente, pero continué—. Perdimos a nuestro bebé, Nick. Y tú estabas con ella.
Él cerró los ojos, como si mis palabras lo golpearan físicamente.
—Lo sé. Lo sé, Sara. Y no hay un día que no me odie por eso. Fui un cobarde. No supe cómo manejar el dolor, y en lugar de apoyarte, huí.
—Huiste y me dejaste sola —dije, sintiendo cómo las lágrimas amenazaban con salir.
Nick tomó aire, como si intentara mantener la compostura.
—No hay nada que pueda hacer para cambiar el pasado, pero quiero que sepas que nunca dejé de amarte. Me equivoqué, y no espero que me perdones, pero necesitaba decírtelo.
Lo miré, tratando de encontrar algún indicio de la sinceridad en sus palabras. Y aunque parecía genuino, el daño estaba hecho.
—¿Y qué esperas de mí ahora? —pregunté finalmente.
—Nada. Solo quería que supieras que lo lamento. Que mi mayor arrepentimiento es haberte perdido.
Asentí lentamente, sintiendo que una parte de mí finalmente encontraba algo de cierre.
—Gracias por decirlo, Nick. Pero ya no hay nada para nosotros. Lo que teníamos murió junto con nuestro bebé.
Vi cómo sus ojos se llenaban de lágrimas, pero no dijo nada más. Después de unos segundos, se levantó, dejando algo de dinero sobre la mesa.
—Adiós, Sara.
Y así, sin más, se fue. Lo observé salir del café, sabiendo que, aunque el capítulo con Nick estaba cerrado, todavía había heridas que sanar.
NARRA JOE
Esa noche, Kevin me llamó al estudio.
—¿Supiste que Nick se encontró con Sara hoy? —preguntó, directamente.
Mi cuerpo se tensó. Claro que no lo sabía.
—¿Cómo estuvo?
—No sé los detalles, pero Dani dice que Sara se veía... diferente cuando volvió. Como si estuviera tratando de procesar demasiadas cosas a la vez.
Kevin me miró fijamente, y su tono cambió.
—Joe, creo que es hora de que hables con ella de verdad. Si la amas, no puedes seguir esperando el momento perfecto.
Suspiré, sabiendo que tenía razón. Sara merecía claridad, y yo también la necesitaba.
NARRA SARA
Esa noche, mientras intentaba conciliar el sueño, recibí un mensaje inesperado. Era de Joe.
"¿Puedo verte mañana? Hay algo que necesito decirte."
Leí el mensaje varias veces, sintiendo cómo mi corazón se aceleraba. Aunque estaba agotada emocionalmente, sabía que no podía seguir evadiendo esta conversación.
"Está bien. Dime dónde y a qué hora."

El dia que enamore a mi idoloDonde viven las historias. Descúbrelo ahora