Capítulo 16

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Los celos la invadieron por completo. Ver al hombre que amaba en brazos de otra, era una pesadilla. Le daba rabia ver cómo Fernando rodeaba a esa mujer con sus brazos, brazos que antes la abrazaban a ella. Ese era su lugar, su espacio. No quería mirar pero al mismo tiempo quería verlo todo. Le partía el alma ver la piel de Fernando rozando la piel de otra mujer. Que otra mujer pudiera sentir la calidez de su pecho, algo que creía solo le pertenecía a ella. No podía negarlo, estaba total y absolutamente celosa. Quería jalar a esa mujer de los cabellos y quitarla de los brazos de su Fernando.
Se acercó sin pensarlo mucho. Se detuvo al lado de ellos sin quitarles la vista de encima y enseguida se hizo notar.

L: Perdón, ¿interrumpo? (Dijo molesta)

Fernando y Alejandra se separaron. Ella tenía lágrimas en los ojos. Pero Fernando estaba aparentemente normal. Sus ojos se clavaron en los de Leticia. Sonrió un poco desconcertado y contestó enseguida.

F: Lety... Claro que no. ¿Cómo está?

L: No tan bien como ustedes.

AS: Bueno yo, yo los dejo (Alejandra se levantó de la banca). Hablamos después Fernando. Con permiso.

Alejandra se alejó, dándose cuenta que era el momento de retirarse, no solo del lugar, sino de la batalla, una batalla que ya tenía perdida.

Fernando también se levantó. No quería provocar celos en Leticia, pero debía admitir que le fascinaba verla así, era tal cual como la podía recordar, con el mismo temperamento de antes.

L: Discúlpeme, mire por mi culpa su amiguita se tuvo que ir.

F: No se preocupe Lety. No estaba pasando nada (aún así, quería aclararle lo que pasaba. Lo que menos quería era que Leticia se hiciera una idea equivocada. Él sabía en carne propia que los celos eran terribles). Solo hablamos.

L: Claro, abrazados. Vaya forma de hablar suya. Pero bueno, finalmente yo no tengo ningún derecho ¿no? Usted es libre de abrazar a quien quiera.

F: Lety mire en realidad, nosotros solo estábamos...

L: No no se preocupe, tampoco me debe explicaciones (lo interrumpió, aún molesta). Yo vine porque necesito hablar con usted.

F: ¿Qué pasa Lety? ¿Está todo bien?

L: En realidad no. Mi papá está un poco mal de salud. Por eso he decidido que voy a volver a México. Yo vine aquí con la firme decisión de que usted se iría conmigo, pero me queda claro que no es esa su intención. Yo sé que lo lastimé, y mucho. Ahora que lo veo en brazos de otra puedo entender a la perfección todo lo que usted sintió cuando me veía en brazos de Aldo, e incluso besando a Aldo.

Fernando hizo una mueca de disgusto.

L: Ahora puedo entender cuánto le dolió verme con él, y planeando una boda con él. Ahora entiendo por qué decidió salir huyendo de México así como yo deseo salir huyendo ahora mismo. Por eso quiero pedirle perdón (Leticia dejó salir las lágrimas que llevaba minutos tratando de reprimir). Perdóneme por el daño y el dolor que le causé con mis malas decisiones desde que salí huyendo de Conceptos para Acapulco sin decirle nada, porque ahora entiendo que para usted fue una gran tortura no saber nada de mi. Perdóneme por haber aceptado a Aldo y por haberlo hecho sufrir con mis desplantes. Yo nunca quise herirlo.

F: Lety por favor no siga.

L: Déjeme continuar don Fernando. Yo siento mucho lo ocurrido. Me duele haberle hecho tanto daño. Se que los dos nos lo hicimos. Pero quiero que sepa que ni un solo día he dejado de amarlo. Aún cuando estaba con Aldo. Mi corazón seguía siendo tuyo. Estuve con Aldo solo por gratitud pero el hombre al que amo eres tú. Te amo y siempre te amaré. Pero no quiero obligarte a estar conmigo. Lo que más deseo es verte feliz. No pienso presionarte. Solo quiero que sepas que yo siempre te amaré y te esperaré el tiempo que sea necesario. Aquí o en México, mi corazón siempre será tuyo. Mi amor siempre será tuyo. Te amo Fernando Mendiola. Hoy vine a despedirme porque mañana a primera hora me iré. Mi vuelo sale a las 7 de la mañana. Pero no podía irme sin decirte lo mucho que significas para mí y lo mucho que te amo.

F: Yo también te amo Leticia (lágrimas quemaban sus mejillas ya mojadas).

Leticia se acercó a él, lentamente, y colocó un dulce beso sobre los labios de Fernando. Quería sentirlo aunque fuera por última vez. Fernando correspondió al beso, aunque lleno de miedo y confusión. Los dos sentían que esa podría ser la última vez. Fue como un beso de despedida. Lleno de amor y dulzura, pero al mismo tiempo lleno de nostalgia y sobre todo, un beso amargo , lleno de dolor.

 Lleno de amor y dulzura, pero al mismo tiempo lleno de nostalgia y sobre todo, un beso amargo , lleno de dolor

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Leticia se separó de él lentamente y lo miró a los ojos

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Leticia se separó de él lentamente y lo miró a los ojos. Él al igual que ella, estaba llorando. La miraba de una manera que ella no podía descifrar. Era como si le gritara que la amaba, pero al mismo tiempo como si fuera un adiós definitivo. Sus ojos reflejaban dolor.
Él también se perdió en los ojos de Leticia que le miraban con absoluta profundidad. Entonces la vio dar media vuelta y caminar, alejándose de él. Era probablemente la despedida definitiva. El verdadero adiós, un adiós que dolía más que aquel último abrazo en Conceptos, un adiós que le quemaba el alma.

"Otoño" "Goodbye my love"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora