Cuando llegamos a la tribu, Malhun Hatun, junto a Fatma Hatun y Ulgen Hatun, nos estaban esperando ansiosas. Sus rostros reflejaban una mezcla de alivio y preocupación al vernos llegar.
—Gracias a Allah, hijos míos. Tuve miedo porque demoraron —dijo Malhun Hatun, acercándose rápidamente.
—Hijo mío, ¿estás bien? —preguntó con apremio mientras Orhan se desmontaba del caballo.
—Estamos bien, gracias a Allah, madre —respondió Orhan, intentando tranquilizarla.
Malhun Hatun giró su atención hacia mí mientras yo también bajaba del caballo. Su mirada maternal me envolvió de inmediato.
—Elçim, hija mía, ¿estás bien? —preguntó con ternura, aunque su voz dejaba entrever preocupación.
—Estoy bien —respondí, a pesar del dolor punzante en mi brazo por el corte que había recibido.
Malhun Hatun asintió, pero no dejó de mirarme como si pudiera percibir algo más allá de mis palabras.
—Bien, ¿descubrieron la ubicación de los pasajes secretos? —preguntó, enfocándose nuevamente en Orhan, quien parecía evitar mirarme directamente.
—Gracias a Allah, lo logramos, pero... —Orhan vaciló un momento antes de continuar, finalmente levantando la mirada hacia mí—. Tegin tomó cautivo a Gunduz Bey.
El aire pareció detenerse un instante. Las palabras de Orhan pesaron en el ambiente, y pude sentir cómo la preocupación se extendía entre todos.
—Lo sabemos, hijo mío —respondió Malhun Hatun con voz serena pero firme, mostrando la fortaleza que la caracterizaba.
Se volvió hacia mí, su expresión cambiando de la preocupación al aliento.
—Hija mía, mantente fuerte. Sabemos dónde están los pasajes, sacaremos a tu padre de allí sano y salvo, InshaAllah —dijo Malhun Hatun, sus palabras dirigidas tanto a mi corazón como a mi espíritu.
—Lo sé, madre Malhun, lo sé... pero no puedo evitar preocuparme —dije mirándola, sintiendo cómo las emociones me embargaban.
Malhun me tocó el hombro con suavidad, transmitiendo calma.
—Tu fuerza será clave, hija. Confía en Allah y en nosotros.
En ese momento, Orhan intervino, con la decisión grabada en su rostro.
—Madre, iré a informarle a mi padre sobre lo ocurrido —anunció.
Malhun Hatun asintió, aunque el brillo de preocupación en sus ojos era evidente.
—Ten cuidado, hijo mío —le dijo, antes de verlo partir con pasos apresurados hacia la tienda de Osman Bey.
Cuando Orhan desapareció de nuestra vista, Malhun Hatun volvió a dirigir su atención hacia mí. Sus palabras siguientes me tomaron por sorpresa.
—Hija, no debería decírtelo ahora, después de esta mala noticia, pero hace tiempo que nadie ve a Ayça Hatun.
El nombre de mi cuñada me golpeó como un recordatorio incómodo. No había tenido la oportunidad de hablar con ella después del incendio y de preguntarle por qué lo había iniciado. Una mezcla de preocupación y confusión se apoderó de mí.
—¿Está desaparecida? —pregunté, tratando de asimilar lo que acababa de escuchar.
—La hemos buscado por todas partes, pero no está aquí. Pensamos que tal vez había ido tras ustedes —respondió Fatma Hatun, con el ceño fruncido y el tono preocupado.
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Entre el deber y el corazón
FanfictionHistoria Basada en Elçim Hatun y su historia en Kurulus Osman