Aceptar que se había enamorado de Sam fue uno de los desafíos más grandes que Addison había enfrentado.
No solo porque implicaba reconocer un sentimiento que había luchado por reprimir durante meses, sino porque hacerlo traía consigo un aluvión de conflictos morales que no podía ignorar. Durante semanas, incluso meses, se había prohibido a sí misma tener ese tipo de sentimientos hacia él. Se sentía incorrecto en varios aspectos, estaba mal.
Sam no era cualquier hombre. Era el exmarido de Naomi, su mejor amiga desde la universidad, y Addison había sido testigo –y en parte cómplice– de toda su historia juntos. Conocía cada rincón de esa relación, desde sus inicios hasta los momentos más íntimos y las grietas inevitables.
Al igual que ella y Derek, Sam y Naomi se habían conocido en la escuela de medicina, gracias al grupo de laboratorio. Pero quizás el flechazo de ellos no había sido mutuo al principio, ya que Sam había mostrado interés en Addison durante los primeros días del semestre.
Una semana antes de que Derek la invitara a salir, –después de aquel beso robado en el cuarto de fregado de la morgue–, Sam había invitado a Addison a una cita. Había sido después de una clase de Anatomía Gruesa, mientras caminaban los dos hacia la biblioteca a devolver un material que habían utilizado durante la clase.
Ella se había parado en seco apenas escuchó aquellas palabras salir de su boca. No porque le hubiera sorprendido esa actitud de él, sino porque sabía que Naomi, su nueva amiga y compañera de cuarto, estaba enamorada de él.
Literalmente enamorada. Naomi hablaba de él en todos lados, a toda hora, todos los días. Pero, por supuesto, no se había animado a decirle nada porque él no parecía estar interesado en ella. Al menos no de la misma forma en la que le interesaba Addison.
Así que ella había hecho lo que creyó correcto: había rechazado a Sam y había animado a su amiga a confesarle sus sentimientos. Y por suerte había salido mejor de lo que esperaba. Después de ese momento de valentía para Naomi, Sam la había invitado a salir. Y todo parecía ir perfecto entre los dos. Descubrieron que tenían muchas más cosas en común de lo que imaginaban y eso los entusiasmaba. Ambos habían nacido y se habían criado en California, e incluso habían ido a la misma iglesia cuando eran pequeños, por lo que tenían algunos recuerdos compartidos.
Apenas un año después de haberse conocido, se habían casado. Addison había sido la dama de honor de Naomi y la que la había ayudado en todos los preparativos y detalles del casamiento. Incluso había dedicado varios días ayudándola a planificar su viaje perfecto de luna de miel. Porque había querido que ese momento fuera el más especial para sus dos amigos.
Tiempo después, ya en el primer año de la residencia, Addison había sido la primera persona en enterarse que iban a ser padres, y si bien al principio la noticia la había asustado, rápidamente se había puesto muy feliz por ellos. ¿Cómo no hacerlo? Sus mejores amigos iban a tener una niña y ella había tenido el honor de ser su madrina. Ella había sido la primera en ver como sus rostros se iluminaban de alegría al poner a aquella pequeña Maya recién nacida en sus brazos.
Eran más que amigos; eran una familia. Por esa razón, el año pasado, cuando Sam le había preguntado que hubiera pasado si ella hubiera dicho que sí cuando la invitó a salir en la escuela de medicina, Addison había sentido que el suelo bajo sus pies temblaba.
¿Por qué él había abierto esa puerta ahora? Ella no quería pensar en eso. No se suponía que debía pensar en lo que hubiera pasado entre ellos dos, porque ellos nunca habían estado destinados a estar juntos. Esa invitación de Sam había sido una estúpida anécdota al principio de su amistad, que ni siquiera sabía por qué él aún la seguía recordando después de tantos años vividos con Naomi.
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God Laughs
FanfictionTras casi seis años divorciados, Addison y Derek se reencuentran en el funeral de Bizzy. Estar juntos nuevamente en Connecticut podría despertar en ellos sentimientos que creían olvidados. Addek • Addison Montgomery • Derek Shepherd • Sam Bennett •...