Fue una mañana bastante ajetreada. No sólo por prepar el desayuno para mi madre y para mi, sino que tuve que guardar un cambio de ropa en mi bolso normal para que mi madre no sospechara qué en vez de ir a dormir a casa de una amiga de la universidad, me iba a un concierto con mi novio.
Tenía todo planeado y medido.
Ese día tenía exposición; para exponer debiamos ir formales-las mujeres con vestido y saco-.
Para el cocierto me arreglaría en los baños de la universidad,me iría con mi novio al concierto y a las tres de la mañana Rodolfo-mi suegro- nos recogería en el centro. trasladándome con mi novio y que Rodolfo-el padre de mi novio- nos recoja a las tres de la mañana cerca del centro.Terminé mi presentación y la clase terminó, tomé mis cosas y me fui al baño a encerrarme en un cubículo. Doblé el vestido y el saco y los acomodé en mi bolsa junto al pijama.
Lo recuerdo bie, el conjunto estaba sobre el retrete y comencé por ponerme las medias y hasta las abroche con el liguero, luego pase los shorts y por último la blusa rasgada de la espalda. Amarré los cordones de las botas y salí a los espejos. Me limpié el rostro para maquillarlo nuevamente pero con la sombra de ojos oscura y los labios tirándole al rojo. Me recogí el cabello tipo chongo algo desarreglado y apliqué perfume para terminar. Salí del baño y mis compañeros esperaban la siguiente clase a la cual yo no iba a entrar.-Quien te viera, con esa ropa no pensaría que eres de esta carrera-me dijeron-.
-Me vería más rara con un traje en un concierto que aquí con mi ropa.
-Pero no dejas de verte muy bien. Y hablando de apariencia...Mi novio apareció por el pasillo como un unicornio entre caballos.
Éramos los raros entre sacos.
Me gustó ser rara únicamente con él.Me despedí de mis amigos y salimos tomados yo de su cintura y él de mis hombros, de la universidad.
Siempre existe la canción que te relaja después de tanto salto y qué hace cobijarte en los brazos de tu novio.
Me tomó de la cintura por detrás y hundió su cara entre mi cuello y el cabello. La música me entraba por un oído y en el otro él me estaba cantando.
"Si las estrellas desaparecieran, esperaría tenerte sólo a ti".
Me volteé y subí a él, le mordí la oreja, gimió por un momento hasta que lo detuve con un beso. Me encantaba vivir, reír y escuchar música con él.
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Si Te Pierdo
RomanceFuimos afortunados de encontrarnos tan jóvenes, que si esto se llegará a acabar... M&E