Capítulo 21

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De solo escuchar que Leticia viajó a Nueva York se angustió. Tan lejos de México, sola, en una ciudad desconocida. Es que Leticia era todo un estuche de monerías, sin duda.

F: ¿Viajaste a Nueva York buscándome? ¿Creíste que yo podía estar con Karla?

L: Si. Sabía que te propuso trabajar con ella. Por eso pensé que era probable que estuvieras allá. Viajé y la encontré. Hablé con ella y por supuesto me dijo que no estabas ahí.

F: Increíble. Es que apenas lo puedo creer. Pero conociéndote, claro que eres capaz. ¡De eso y más! Ya me imagino la cara que habrá puesto Karla.

L: Si, estaba sorprendida. Dijo que eras un ingrato por no llamarla ni avisarle nada. Estaba tan desconcertada como yo.

F: Me lo imagino.

L: En esos momentos me cayó bien, debo admitirlo. Me hizo sentir esperanza de que volverías. Siempre se mostró optimista.

F: Si, así es Karla Santibáñez. Jaja. Me va a matar cuando vuelva a hablar con ella. Ay Lety, mi Lety (echó su brazo sobre el hombro de ella, apegándola a su lado, con cariño). Puedo entender la magnitud de tu amor. Haberme ido a buscar hasta Nueva York, y luego hasta aquí, eso solo me demuestra cuánto me amas y eso me tiene feliz, inmensamente feliz. Aunque quiero pedirte perdón por haberte hecho sufrir tanto.

L: Escúchame bien, todo eso ha valido la pena si mi recompensa es estar contigo. Volvería a vivirlo si al final tu y yo estamos juntos. Ya te lo dije, y te lo vuelvo a repetir, te amo muchísimo. No estaba ni estoy dispuesta a perderte.

F: Pues más te vale porque yo no estoy dispuesto a dejarte ir nunca más. De hecho, Lety, quiero pedirte por tercera vez, y espero que esta sea la vencida...

Fernando se reacomodó, quedando más de frente a Leticia, haciéndola voltear a ella también. Tomó sus manos con delicadeza, y la miró a los ojos.

F: Mi Lety, mi princesa... ¿Te casarías conmigo? Por favor dime qué si, dime qué tú también quieres compartir tu vida a mi lado. Dime qué me aceptas porque yo ya no quiero vivir sin ti.

Los ojos oscuros de Fernando brillaban con intensidad, humedeciéndose un poco por las lágrimas que generaban la emoción del momento.

Leticia puso sus manos en las mejillas de Fernando, tomando con delicadeza su rostro.

L: Fernando ese es mi sueño. Compartir mi vida contigo. Que seamos una familia, tu y yo, que formemos nuestro propio hogar. Por supuesto que acepto mi amor. Hoy y para siempre.

Fernando la apegó a su pecho con fuerza, rodeándola con sus brazos, y llorando emocionado mientras ella también lo hacía.

F: Gracias por aceptarme. Te prometo que te haré muy feliz. Vamos a casarnos ya, hoy mismo si es posible.

Leticia se separó de él, sorprendida, mirándolo fijamente.

L: ¿Hoy?

F: Si, yo ya no aguanto otro día sin que seas mi esposa.

Leticia río con ternura.

L: Jajaja Fernando, no se te quita lo temperamental y desesperado. No seas tan impaciente, un matrimonio se tiene que planear, con tiempo.

F: Pero ¿planear qué? Tenemos todo lo que necesitamos y estamos juntos. La fiesta, los regalos, la pachanga... La organizamos después, pero por ahora casémonos, legalicemos está relación, quiero que seas mi esposa Lety, quiero brindarte esa seguridad, y quiero convertirme en tu esposo, que seamos un matrimonio, como debe de ser.

"Otoño" "Goodbye my love"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora