Año Unificado 652, Vigésimo sexto día del Mes Hitze
Ha pasado tres días desde que salimos de Parikka. Ahora somos ocho integrantes en este equipo que, aunque ya goza de cierta fama por ya saben qué hazaña, todavía ni nombre tenemos, y curiosamente nadie se ha puesto a pensar en ello. Tampoco nos hemos deshecho de Sin Nombre, aunque se supone que solo nos acompañaría en lo que su brazo se recomponía, pero bueno, aquí sigue.
Estamos cerca del límite entre los reinos de Droma y Habin. La ventaja es que, una vez que crucemos, Coromandel será la primera ciudad de Habin a la que llegaremos porque está cerca de la frontera. Pero por ahora toca hospedarnos en el último pueblito de Droma.
Decidimos primero ir a hospedarnos a un hostal para dejar nuestras cosas. Resulta que ya hasta ahí había llegado nuestra fama. Gracias a eso nos hicieron descuentos. Supongo que estuvo mal que las aceptáramos, pero si ya te regalan algo, ¿Por qué no aprovechar?
Dejamos nuestras cosas y salimos a algún lugar a cenar. Para variar, también en el restaurante que elegimos, nos hicieron más descuentos. El precio de la fama.
Como yo tenía mucha hambre, decidí comer pikaia y celacanto, los dos platillos juntos.
─Llegaremos a Coromandel a más tardar, pasado mañana en la mañana ─comentó Minoris mientras masticaba su porción de celacanto. Ahora que lo pienso, siendo princesa creo que no tiene modales para comer. O puede que se le hayan pegado por juntarse con nosotros.
Me puse a pensar en el hecho de que, estar tan cerca de Habin, implicaba que nuestro viaje estaba llegando a su culminación y llegaría la hora de enfrentar al Rey Demonio, ¿Y luego qué seguiría?
Minoris dijo otras cosas, pero ya no le puse atención porque escuché otra conversación por casualidad en la mesa de al lado.
─Yo la vi ─murmuró un muchacho en voz baja─. En lo profundo del bosque, ahí estaba.
─No te creo ─respondió una chica─. Todos los que dicen que es ella, se contradicen entre sí. Podría haber sido algún borracho o alguien así que se perdió en el bosque.
─Sé que es ella ─replicó de nuevo el muchacho─. ¿Qué loco crees que se aventuraría en el bosque a esa hora?
─Tú precisamente.
Estaba por dejar de escuchar, y volver a la conversación de mi mesa, hasta que dijeron algo que llamó poderosamente mi atención:
─¿Y estás seguro que era la Bruja Errante?
─Lo era.
─¿Cómo sabes?
─Ella expulsó algo dorado de su mano ─respondió─ No creo que fuera telesma porque el telesma no es de ese color.
─¿Dorado? ─murmuré.
Me di vuelta y decidí intervenir en su conversación.
─Disculpa, no pude evitar oír lo que estaban hablando, ¿Me podrías decir exactamente dónde la viste?
****
─Entonces, Brayan ─preguntó Larissa mientras caminábamos por el bosque─. ¿Crees que esa "Bruja Errante" pueda ser una usuaria de Qualia?
─No pierdo nada con comprobarlo ¿no lo crees? ─respondí─ Imagina si lo fuera. Lo que podría enseñarme.
─La última vez que hiciste algo así, le rompiste el brazo a alguien.
─Esto es diferente.
─¿Y si nos perdemos? ─comentó Alice.
─Sé por dónde nos movemos ─la tranquilicé─. Y si nos perdemos, Larissa puede volar y sacarnos fácilmente.
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Qualia - Fase 1
FantasiTítulo completo: Qualia (o la Decepcionante Realidad del Género Isekai) Cuatro años después de las aventuras de la bruja Larissa en el mundo de Brayan, la vida del muchacho se mantiene sin cambios. Con 22 años cumplidos y una carrera trunca, entra a...