El amanecer se filtraba tímidamente por la ventana, iluminando con suavidad la habitación. Los rayos de sol se deslizaron sobre el rostro de ____, haciendo que sus párpados se contrajeran antes de abrir lentamente los ojos. Se sentía agotado, su cuerpo pesaba como si hubiera cargado con todo el mundo la noche anterior.
Su mirada se posó en el pecho de Gorou, quien aún lo sostenía entre sus brazos, con la cabeza recostada sobre la suya. Podía sentir el ritmo constante de su respiración y el latido de su corazón, una calma que, por un instante, hizo que todo el mundo exterior desapareciera.
No quería moverse. No quería volver a la realidad.
—¿Ya estás despierto? —La voz suave y ronca de Gorou rompió el silencio, acompañada de un leve movimiento de sus orejas. Abrió los ojos y bajó la mirada para encontrarse con los de ____, que lo observaban con una mezcla de sorpresa y cansancio.
—Lo siento... ¿te desperté? —murmuró ____, bajando la mirada con vergüenza.
—No te preocupes, no dormí mucho de todas formas —dijo Gorou con una sonrisa leve, acariciando la parte trasera de su cabeza con una ternura palpable—. ¿Cómo te sientes?
____ se quedó en silencio por un momento. Era una pregunta simple, pero la respuesta no era tan sencilla. Sentía los ecos de la pesadilla aún aferrados a su mente, las sombras que no se habían ido del todo. Tragó saliva antes de responder.
—Mejor... creo —mintió con una pequeña sonrisa forzada.
Gorou frunció el ceño, notando la falsedad en sus palabras, pero decidió no presionar. Sabía que forzarlo a hablar no haría más que levantar barreras. Si quería abrirse, lo haría cuando estuviera listo.
—Me alegra oír eso —dijo con una suavidad inusual, inclinándose para apoyar su frente contra la de ____. Los ojos de Gorou se cerraron, y por un momento ambos compartieron el silencio, respirando al unísono.
"Estoy aquí." Esa era la única promesa que necesitaba hacerle.
Horas después
El sonido de las conversaciones llenaba el comedor de la casa. Kazuha, Chongyun y Xingqiu estaban sentados alrededor de la mesa, hablando en voz baja mientras tomaban el desayuno. Cuando Gorou y ____ llegaron, todas las miradas se posaron en ellos.
—¡Vaya, miren quién finalmente decidió unirse! —dijo Kazuha con una sonrisa burlona, apoyando el codo sobre la mesa y reposando la cabeza en su mano.
—Ya era hora, pensé que dormirías todo el día —agregó Chongyun con una pequeña risa, aunque su tono seguía siendo tranquilo.
____ no respondió. Mantuvo la cabeza baja, escondiendo su rostro bajo la sombra de su cabello mientras se sentaba al lado de Gorou. Kazuha notó esto de inmediato, su sonrisa se desvaneció y sus ojos se entrecerraron con preocupación.
—¿Todo bien, ____? —preguntó con suavidad, inclinándose un poco hacia adelante.
—Sí... solo un poco cansado —respondió sin mirarlos, tomando un trozo de pan y llevándolo a su boca sin mucho ánimo.
Los demás intercambiaron miradas. Nadie dijo nada, pero todos sabían que "cansado" no era toda la verdad.
—Bueno, entonces come tranquilo, que te hará falta la energía —dijo Xingqiu, intentando aliviar la tensión con una sonrisa amable—. Hoy saldremos a buscar provisiones. Quizá quieras unirte para despejarte.
—No quiero salir —respondió de inmediato ____, con la voz más fría de lo habitual.
El silencio volvió a reinar en la mesa. Nadie insistió, sabiendo que presionarlo no haría bien. Gorou desvió la mirada hacia la ventana, observando las nubes grises que se arremolinaban en el cielo. Una tormenta se acercaba.
—Si va a llover, será mejor que nos movamos pronto —dijo Kazuha, poniéndose de pie—. No me apetece cargar provisiones bajo la lluvia.
Los demás asintieron y se prepararon para salir. Gorou se quedó sentado junto a ____, mirándolo de reojo.
—Si necesitas hablar de algo... —comenzó a decir con cuidado, eligiendo sus palabras con delicadeza—. Sabes que estaré aquí, ¿verdad?
____ apretó los labios, sus dedos temblando levemente mientras sostenía el pan. No respondió, pero su mirada se oscureció. Gorou lo vio, y su corazón se apretó en el pecho. "No puedo forzarlo, pero tampoco quiero dejarlo solo..."
—No tienes que cargar con todo tú solo, ____ —agregó con un susurro—. No más.
Por un momento, creyó ver que los hombros de ____ se relajaban.
—Gracias... —murmuró en voz baja, casi inaudible, pero Gorou lo escuchó claramente.
—Cuando quieras —respondió con una sonrisa tranquila.
En otro lugar
—¿Así que fallaste? —preguntó una voz helada desde las sombras.
El hombre de cabello blanquecino con negro bajó la mirada con una mueca de frustración. Su cuerpo estaba cubierto de cenizas, y algunas quemaduras aún se veían en sus brazos.
—No es tan fácil —respondió con un tono molesto, apartando la mirada—. No puedes romper algo que ya está hecho pedazos. Solo estoy... acelerando el proceso.
Desde las sombras, unos ojos azules lo observaron con desprecio. Scaramouche se inclinó hacia adelante, dejando que la luz azul iluminara su rostro con esa sonrisa cínica que tanto odiaban sus enemigos.
—Si solo "aceleras" el proceso, será tu cabeza la que ruede primero —dijo con frialdad, sus ojos fijos en él—. No te contraté para que me des excusas. Quiero resultados.
—¡Y los tendrás! —respondió el hombre, apretando los dientes—. Solo dame más tiempo.
—El tiempo se agota... para ti y para él —replicó Scaramouche, dándose la vuelta y alejándose—. Si no rompes a ____, yo me encargaré de hacerlo. Y créeme, mi forma de hacerlo será mucho más... memorable.
Las palabras quedaron suspendidas en el aire como cuchillas invisibles, cortando cualquier vestigio de tranquilidad. El hombre miró sus manos, recordando las quemaduras que le había dejado el incendio.
—Maldito Scaramouche... —murmuró para sí mismo, observando las marcas con resentimiento—. ¿Quién te crees que eres?
De vuelta en la casa
El sonido de la lluvia golpeando el techo llenó la habitación. Gorou estaba sentado junto a la ventana, observando las gotas caer con una expresión pensativa. Afuera, Kazuha, Chongyun y Xingqiu regresaban con las provisiones bajo la lluvia, con la ropa empapada y las botas llenas de barro.
—¡Estás empapado! —exclamó Gorou al ver a Kazuha entrar chorreando agua.
—No te preocupes, un poco de lluvia nunca mató a nadie —respondió Kazuha con una sonrisa, quitándose la capa mojada.
Gorou soltó un suspiro, sacudiendo la cabeza con una leve sonrisa. Se giró para ver a ____, quien miraba la lluvia a través de la ventana. Su expresión era tranquila, pero había algo en sus ojos que lo preocupaba. Esa mirada distante, como si estuviera en otro lugar.
Gorou se acercó a él y se sentó a su lado.
—Parece que la lluvia no va a parar pronto —comentó con voz suave.
—No importa... —respondió ____, con la vista fija en la lluvia—. Las tormentas siempre pasan, ¿no?
Gorou lo miró de reojo. "Sí, las tormentas pasan... pero a veces, dejan destrozos tras de sí."
—Sí, pero no tienes que enfrentarlas solo —dijo finalmente, mirándolo con firmeza—. Yo estaré aquí.
Silencio.
Por primera vez, ____ se inclinó levemente hacia Gorou, apoyando su cabeza en su hombro. No dijo nada, pero en ese gesto, Gorou supo que había logrado algo. Una grieta en la pared.
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🍂El viento me guío hasta ti🍂 Kaedehara x Malereader (Omegaverse)
Fanfiction-Ese omega es lo único que me importa y me importará, incluso si tengo que ir en contra de la shogun por el- -Los arcontes son solo estupideces- -Amo a ese arconte- -Kaedehara Kazuha x Malereader -Es Omegaverse -Solo Rayito me pertenece -No estoy a...