Miércoles veintidós

1 0 0
                                    

La razón por la que vuelvo
al veintidós
es para leer entre líneas tu nombre,
recordar lo feliz que me haces sentir
en pasado y presente,
un sentimiento juvenil.

Nunca fui buena cargando emociones,
no hasta que te vi.
Por eso te escribí:
la única razón de mi sentir.

Aún lo recuerdo todo:
miércoles veintidós,
un libro abierto,
sin miedo a la caída.
Preferí morir en tu risa
a nunca volverte a hablar.

Tal vez sacaste un lado mío
que aún no conocía:
una elocuente conversadora,
capaz de actuar antes que pensar.

¿Eran tus ojos cafés,
tu risa incontrolable al hablar,
o el modo en que el mundo
se desvaneció cuando te vi?

Siempre huyendo del amor.
Tímida y fría,
creía que mi cuerpo
era inmune al afecto de un corazón.
Pero aquel miércoles veintidós,
me dejé envolver en tus brazos,
y desde entonces sigo perdida,
esperando para verte,
para terminar la conversación
que quedó en pausa.

Dime, miércoles veintidós,
¿existe alguna posibilidad
de volver a escribirte?

Sé que la luna está cansada de mí,
por hablar tanto sobre ti,
pero si algún día regreso
a tu risa,
a tus ojos,
a ese momento,
seré feliz de morir
en un miércoles veintidós.

𝟐𝟎'𝖘  TʀᴀɴsɪᴛɪᴏɴDonde viven las historias. Descúbrelo ahora