Con Marte y Venus:
El silencio entre ambos se hizo más denso a medida que avanzaban. Marte, siempre el más paciente, trataba de encontrar una forma de reconectar con la Tierra, mientras Venus se debatía entre su orgullo y su preocupación.
Venus
—No entiendo por qué todo tiene que ser tan complicado con él. Siempre lo he apoyado, siempre he estado ahí… y aun así me aleja.Marte
—Tal vez es porque no siempre lo hacemos de la mejor manera, Venus. La Tierra no necesita que lo empujemos o lo juzguemos. Necesita tiempo… y necesita saber que puede confiar en nosotros.Venus apretó los dientes, sintiendo cómo las palabras de Marte tocaban una fibra sensible.
Venus
—Lo sé… pero duele, ¿sabes? Duele ver cómo se cierra, cómo se aleja.Marte
—Lo sé. —Marte colocó una mano en el hombro de Venus, tratando de transmitirle algo de su calma.
—Pero si realmente lo queremos, debemos aprender a ser pacientes. No es fácil, pero vale la pena.De vuelta con la Tierra y la Luna:
Mientras la Tierra descansaba en los brazos de la Luna, un frío repentino recorrió su cuerpo. Levantó la mirada al vacío, sus ojos buscando algo que no podía ver.
Tierra
—Luna… algo no está bien.La Luna, siempre perceptiva, sintió el cambio en el ambiente. Su luz se intensificó ligeramente, como si intentara proteger a la Tierra de lo que fuera que lo perturbaba.
Luna
— Tierra, ¿qué ocurre? —preguntó en voz baja, inclinándose hacia él.La Tierra no respondió.
Sus manos temblaban mientras apretaba los puños con fuerza. No podía ignorarlo, no podía fingir que no lo había sentido. Iris estaba cerca, y su presencia lo hacía sentir como si las cicatrices que llevaba comenzaran a abrirse nuevamente.Desde las sombras, Iris dio un paso hacia adelante, dejando que su figura emergiera lentamente. Su mirada estaba fija en la Tierra, ignorando por completo la confusión que se reflejaba en los ojos de la Luna.
Iris
— Pensé que podía observar desde lejos… pero no puedo.Luna
— ¿Quién eres tú? ¿Y por qué estás aquí?Al ver la Luna no se dio cuenta que era el planeta extraño de la última vez
Iris no respondió de inmediato. En su mente, la Luna no era más que un obstáculo, un intruso que no debería haber estado tan cerca de la Tierra. Sus ojos se entrecerraron mientras, buscando la forma de apartarla sin desatar un caos.
Iris
— No es asunto tuyo.Luna
— Cuando te acercas así, cuando traes esta… energía, sí es asunto mío. —replicó con calma, aunque su tono dejaba claro que no se movería fácilmente.La Tierra se aferró al brazo de la Luna, como si intentara anclarla, como si temiera lo que Iris pudiera hacer.
Tierra
— Luna… por favor.La voz del planeta era apenas un susurro, pero estaba cargada de pánico. La Luna lo miró, preocupada. Nunca lo había visto así, tan pequeño, tan vulnerable.
Luna
— Tierra, ¿quién es? —preguntó con suavidad, sin apartar la mirada de Iris.La Tierra no pudo responder.
Las palabras estaban atascadas en su garganta, como si decirlas hiciera que todo el dolor regresara con más fuerza.Iris, al ver la duda de la Luna, esbozó una sonrisa amarga.
Iris
— ¿No te ha contado? —preguntó con un tono que era casi burlón, pero que escondía un rastro de dolor.
— ¿No te ha dicho quién soy yo?La Luna frunció el ceño. La tensión entre ellos era palpable, pero más que nada, podía sentir el miedo que emanaba de la Tierra. No sabía quién era ese extraño, pero sí sabía que su presencia no era bienvenida.
Luna
— No importa quién seas. —respondió con firmeza.
— Si has venido a lastimarlo, no te dejaré acercarte más.Iris soltó una risa baja, amarga.
Iris
— ¿Lastimarlo? —repitió, su voz cargada de ironía.
— Tú no entiendes nada.La Luna dio un paso hacia adelante, manteniendo su postura protectora.
Luna
— Entonces explícame. Porque lo único que veo es a alguien que está asustando al planeta al que dices conocer.La Tierra, temblando, finalmente levantó la voz, aunque apenas fue un susurro.
Tierra
— Luna, no… no puedes entenderlo.La Luna giró para mirarlo, su expresión llena de preocupación.
Luna
— ¿Por qué no? Tierra, dime qué está pasando.Iris, aprovechando el momento de duda, dio un paso más cerca.
Iris
— No necesita explicarte nada. Esto es entre él y yo.La Tierra, respirando profundamente, dio un paso detrás de la Luna.
Tierra
— Vete, Iris.Iris
— No me voy a ir. —dijo, con voz baja pero llena de una firmeza implacable.La Luna, que había permanecido protectora frente a la Tierra, sintió cómo la energía de Iris se intensificaba, volviéndose más oscura, más peligrosa.
Luna
— No tienes nada que hacer aquí. Escuchaste lo que dijo. Márchate antes de que empeores las cosas.Iris la observó por un momento, como si estuviera evaluándola. Luego, dejó escapar una risa seca, burlona.
Iris
— ¿Crees que puedes detenerme?
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𝐎𝐛𝐬𝐞𝐬𝐢ó𝐧 (Iris x Tierra)
FanfictionTrata sobre la Tierra, el único planeta con vida, y al parecer, cierto 'planeta' se obsesiona con la belleza de la Tierra.