Capítulo 46: La Rebelión de Habin - Parte 4

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Koyara y los demás habían perdido la iniciativa desde que Brayan y Larissa dejaron el campo de batalla. Haber perdido a los dos miembros más fuertes del equipo no les vino nada bien.

No eran las dríadas las que causaban problemas, eran los Savants, sus armas más avanzadas y su elevado número de combatientes los que los ponían en jaque.

Fue entonces que ella apareció.

Una dríada saltó ágilmente a gran velocidad, armada con un arco y una flecha que había conseguido previamente. Apareció justo arriba de aquellos chicos los cuales pudieron reconocerla a pesar de sólo contemplarla por fracciones de segundo.

─Esa es...

Sin mediar palabra contra nadie, Alice disparó sus flechas contra varios soldados del reino de Habin que sometían a algunas dríadas esclavas en el suelo. Aquellos hombres cayeron con varias flechas incrustadas en la espalda.

La dríada prosiguió su ataque a gran velocidad. Todos los enemigos que se atravesaban por su camino caían víctimas de una lluvia de flechas de la chica, fueran soldados de Habin o también los Savants, aun cuando se suponía que estaba aliados con las dríadas.

─¡Es Alice! ─exclamó Koyara.

─¿Por qué está atacando al ejército de Habin? ─preguntó Minoris─. Se supone que estamos peleando juntos.

─Porque esa dríada está peleando por la libertad de su pueblo ─respondió Karelia─. Está tan decidida que no le importa incluso si tiene que enfrentarse a sus antiguos amigos. Se acaba de ganar mi respeto.

Escuchar estas palabras de la bandida hizo que los demás ya no la vieran con tan malos ojos. Pero se preguntaban si de verdad tendrían que enfrentarse a ella, y eso los inquietaba.

Finalmente, Alice alcanzó a Sin Nombre y Carinthia, los cuales aún batallaban en otra parte contra el líder de las dríadas, Sven.

En cuanto vio a su amiga, Sin Nombre sonrió inocentemente creyendo que venía a ayudarles.

─Gracias por venir ─le dijo─. Necesitábamos algo de ayuda.

─Discúlpenme ─dijo Alice mientras se encaminaba al lado de Sven─. Hoy no.

─¿Eh?

─¿Qué no eras tú la esclava del Héroe? ─replicó Carinthia?

─Ya no soy su esclava ─respondió─. Soy una dríada libre, y estoy aquí para buscar la libertad de mi pueblo.

─No sé qué está pasando aquí ─murmuró Sven sonriendo─. Pero me agrada.

─De hecho Sven ─le dijo Alice─. No vengo precisamente a apoyarte. Mientras estés aliado con los Savants, también eres una amenaza. Debes de romper con ellos, tenemos un enemigo en común y debemos enfrentarlo juntos.

─¿Aliarme con nuestros esclavizadores? ─Sven se mostró incrédulo─. ¡Jamás!

─Ella tiene razón ─dijo Carinthia─. Los Savants solo te están usando para obtener lo que quieren y después te desecharán.

─No creo que haya mucha diferencia entre ustedes ─respondió─. Al final, los Savants también son humanos.

─Sven, no quiero pelear contigo ─dijo Alice─. Somos de la misma raza y debemos estar unidas.

─Tú eres la menos indicada para decir algo así ─respondió─. Aunque el Héroe te consiguió siendo una esclava, te ha tratado como a una reina, y disfrutabas todos esos privilegios mientras nosotros sufríamos opresión. Supe que hasta tuviste el descaro de pasearte frente a las dríadas esclavas usando un vestido de alta costura. Dime tú si eso no es hipocresía.

Qualia - Fase 1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora