𝗈𝗇𝖾 𝗆𝗈𝗋𝖾 ²

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—Ya te vas? —dije levantandome de la cama, aún no era ni media noche, pero me había negado a tener relaciones con Oscar, algo que le molestó.

—Ya. No tengo que hacer aquí. —se miro al espejo y peino su cabello.

—Te enojaste de que rechace que me tocarás? —le pregunté y me acerque a el, poniendo mis manos en sus hombros.

—No, si no quieres está bien. —se volteo y quedó frente a mi. —Quizá otra persona te complace más que yo.

—No Oscar claro que no. Pero no me gusta que solo vengas a hacer esto. —confese. —Ni siquiera me siento amada por ti, solo me tratas como tú prostituta.

—No digas eso mami. —puso su mano en mi nunca y dejo un beso en la comisura de mis labios. —Por que piensas que no te amo? Si eres la mujer más hermosa que conozco.

—Porque se que en todos tus conciertos te acuestas con tres más. —camine hacia atrás. —A lo mejor es lo que quieres pero entonces ya no me busques.

Su expresión cambio, ahora se veía sorprendido, como si pensara que yo no sabía nada.

—Podre hacer eso pero no hay nadie como tú. —era horrible que dijera eso pero por alguna razón me hacía sentir bien escucharlo. —Ya no lo hago, en mis últimos conciertos he venido directo a verte. —sabia que mentia, era obvio que no. —No lo vuelvo a hacer chiquita.

—Mmm. —hice una mueca y me gire, cuando sentí sus manos en mi cintura.

—Me perdonas? —me dijo al oído. —Te puedo consentir hoy y mañana preciosa. Para que veas que a la única que amo la tengo frente a mi.

Sus palabras me convencieron, eran como una condena de la cual nunca me iba a poder librar, desde que lo conocí esa vez y perdí mi virginidad con el, cada una de las veces que lo hacíamos me enloquecía y hacia que no pudiera resistirme a el. Era como una droga, que cada vez que probaba me gustaba más.

Sin decir más me gire para quedar
de frente nuevamente, empecé a besarlo, cosa que queria hace mucho pero me negaba a volver a hacerlo.

Sentía su sonrisa mientras el beso continuaba, sus manos bajaron a mis piernas, me cargo y me recostó en la cama de nuevo, bajo mi short poco a poco, mientras me tocaba con delicadeza.

—Que puedo hacer para demostrarte que te amo? —me dijo al oído, con su voz agitada que hacía que mi piel se tensara. —Te amo y me encantas, te deseo más que a nada chiquita. —bajo sus besos hacia mis pechos, quitando por completo mi blusa. —Todo en ti es perfecto. Por qué crees que me vengo miles de veces contigo?

La noche continuo, mentiras no eran que cada vez los orgasmos salían, era increíble como podía hacerme sentir tan complacida.


Acabamos, los dos agotados, sudados, llenos de fluidos mezclados de ambos, lo único que nos iluminaba era la tenue luz del sol que ya salía, su cuerpo completamente desnudo junto al mío, como explicar lo que sentía?

Por qué sentía deseo y miedo a la vez? Por qué el amor para el solo era tener sexo horas y horas? Por qué simplemente no podíamos entender cómo amar?

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⏰ Última actualización: Dec 27, 2024 ⏰

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