🥂 CAPÍTULO XV 🥂

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Narra Amar:

Mis ojos lo primero que captaron al abrirse fue una villa bañada por una luz dorada,el tipo de luz que solo se encuentra en lugares como los de Europa,donde la belleza parece excesiva y la paz es casi irreal.Me encontraba recostada sobre una cama que no era la mía,pero se sentía como la gloria de lo cómoda que esta,estaba aún envuelta en la sensación de estar flotando en un sueño.Mi mente estaba llena de preguntas pues no recordaba nada absolutamente nada a partir de que me arreglé para ir a una fiesta con Emiliano y de ahí en adelante los recuerdos son borrosos.Solo recordaba al tipo misterioso,Iván me acuerdo que se llama,pero él no parece del tipo de hombre que respondiera preguntas con claridad. En lugar de eso,me ofrecía momentos llenos de tensión,ternura y mucho misterio.

Al abrir por fin mis ojos,la figura de Iván estaba allí,frente a mí exactamente parado en la puerta,observándome con una calma inquietante que me daba escalofríos. Era un hombre alto,de buen aspecto,se veía bastante ejercitado,de ojos verdes y una mirada profunda que parecía atravesar el alma. Yo estaba aún envuelta en mis propios pensamientos, no pude evitar notar el modo en el que me mi miraba, como si no pudiera despegarse de mí

Iván:Buenos días mi Reyna -ese acento sinaloense tan marcado me volvía loca,como una caricia para mis oídos-

No podía dejar de notar como su tono,suave y penetrante,me hacía cosquillas en el corazón.

Amar:¿Dónde estoy? Tengo los recuerdos muy borrosos todavía.

Iván sonrió,esa sonrisa que a veces parecía muy genuina y otras un tanto calculadora,incluso pícara o coqueta. Se acercó a la cama y por impulso me senté apoyándome en la cabecera de la cama,venía lenta y sigilosamente,se sentó a mi lado en la orilla de la cama,tomó mi mano entre las suyas y la pegó a sus labios dejando un delicado beso.

Iván:Estás en mi casa,en Positano. Sé que no te pedí permiso para traerte pero te traje aquí porque no podías quedarte en ese lugar. Me preocupé por ti después de saber lo que pasó con Emiliano, sé cómo es ese cabron y no podía dejar que te pasara nada -su voz era suave pero con un trasfondo de autoridad que me mataba, como si la situación ya estuviera bajo su control-

Aunque para ser realista después de mencionar lo de Emiliano el primer golpe de realidad había llegado a mi, me sentía vulnerable bajo su mirada,pero, al mismo tiempo había algo en el que me atraía poderosamente. Era su dulzura, su forma de hablar quizá, como si siempre tuviera una respuesta para todo aunque yo no se la pidiera. Lo miré con algo de desconfianza, pero también con una chispa de curiosidad que nunca había sentido antes,como si quisiera saberlo todo de él lo antes posible.

Amar:-Si te soy sincera no sé qué hacer con todo esto- murmuré, mirando al suelo. El peso de la situación me hacía sentir atrapada, pero Iván, como si pudiera leerme la mente o saber lo que siento se acercó a mí y me abrazó, envolviéndome en sus brazos con ternura y dejando un pequeño beso en mi cabeza que me transmitió mucha paz.

Iván:-Tranquila mi Reyna, yo la voy a cuidar, no tienes porque preocuparte por nada-

Su abrazo se hizo más fuerte y más reconfortante al mismo tiempo,me gustaban estos abrazos.

Horas después:

A medida que el día avanzaba Iván me mostraba una faceta muy cautivadora de su personalidad,las sonrisas salían por sí solas con tan solo escuchar su voz. Decidimos ir a caminar un rato por las colinas de Positano, me mostró lugares escondidos, pequeños rincones en los que el mismo había estado antes,compartimos pequeños besos en la mejilla,frente y uno que otro en la boca. Yo lo seguía, muy confiadamente y no sabía porque, pero había algo en el que me atraía como un imán.

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