QUINTO CAPÍTULO: se me olvido

0 0 0
                                    


Melania estaba al frente del restaurante destruido, trabajadores ponían los nuevos vidrios y tapaban los hoyos de las paredes, la chica estaba apoyada a un poste de luz de los nuevos con energía eléctrica, observó como el dueño del restaurante hablaba con Lukian mientras bajaban la mercancía del camión.

Detalló sus dedos del disparo de su elemental, los tenía bastante rojos, al parecer la fricción del disparo le había quemado entre ellos, pero eso no era lo que le importaba a la muchacha, había algo que recorría su mente todo el trayecto después del ataque "¿Cómo asesine a todos y no interrogue a ninguno, teniendo a dos cerca?", el solo pensarlo la hacía enojar y hacia un chasquido con la boca de molestia, cuando su mano le recordaba el dolor de partirle la nariz a la otra chica y no aferrar la para interrogarla, hasta que su mente cambio... "Era bastante joven para ser una asesina" por fin su cerebro pensó algo más que echarse la culpa.

Al parecer no eran tan funcionales los ataques que utilizaba con el agua, su hombro también le sentía molestia, además de su cintura, bufó y se acercó al camión que estaban descargando, relajo su hombro adolorido, agarró una de las cajas para entrarlas al restaurante y ayudar a los hombres a entrar el vino. Habían parado en el hospital y haber dejado a Ten con dos compañeros para que no estuviera solo, "cuando terminemos de entregar lo que hay en los tres camiones, volveremos y preguntaremos por Ten. Mientras tanto deberíamos encontrar uno de los refugios" Melania sabia, lo distraía que estaba, pero no importaba, podía trabajar en automático y nadie se daría cuenta, lo hacía muy seguido cuando tenía que pensar en cosas muy urgentes referentes a su trabajo.

................................................................................................................................................................

–Don, no quería molestar y detener su trabajo– hablo un poco preocupado el dueño del restaurante, pensó que iba a ser igual de tosco al hermano.

–No hay de que preocuparse, ¿Qué necesitas? – respondió calmadamente Lukian, aunque el peso de la caja ya le estaba molestando, decidió bajarla muy lentamente, no quería que con su suerte se rompiera justamente al frente del comprador.

El hombre se quitó su gorra y miro con tristeza a los ojos de Lukian, apretó un poco la gorra, al parecer quería decirle algo a Lukian. Lukian ya se imaginaba a que se refería, era sobre Maxim "¿Cuáles fueron sus últimas palabras?, su hijo" las lágrimas parecían aparecer en los ojos de Lukian, pero se resignó a hacerlo, su prima le había dicho que tenían que ser fuertes.

–Don– empezó diciendo el hombre, se veía un poco preocupado, tal vez no quería confundirse y que las palabras que iba a dirigir no fueran hacia la persona correcta, Lukian solo espero has que el hombre suspiró y siguió diciendo –usted se parece mucho a su hermano– un escalofrío recorrió al muchacho –su hermano, protegió mi vida y la de mi familia, se lo debo ahora a su familia y será algo que no lo pagaré en toda mi vida, solo necesitaba que lo supiera, entregaré mi vida si es necesario.

Lukian puso su mano sobre el hombro del señor –no tiene que entregar su vida, mi hermano hizo lo que su moral y nuestro padre le enseño, era un hombre fuerte y decidido– su voz trataba de entrecortarse, su mente pasaba todos los recuerdos de su hermano, empezaba a olvidar todo lo que le iba a decir al señor, pero tenía que ser fuerte, "eres el último hermano de la familia que queda en la ciudad" –hizo algo que hubiéramos hecho cada uno de nosotros de la familia, así es como se enseña en la familia. –Lukian le sonrió al señor, suspiro y volvió a coger la caja que tenía a sus pies y entrar al restaurante, era bastante bonito por dentro, sus colores eran blancos y sus mesas eran de madera, sus muros elegantes y esas mesas contrastaban por completo, no dejaba definir bien si era un restaurante elegante o no para Lukian.

El hombre entró con Lukian, hablando cosas más comunes, cuando bajaron por el sótano donde todo estaba refrigerado, estaba Melania organizando a los hombres para que dejaran bien las cajas, los hombres que organizaban las cajas y venían en los otros camiones, sus órdenes eran fuertes y los hombres la seguían al pie de la letra, sin refutar, ni opinar nada malo. Sabían el nivel y el poder que tenía Melania en la familia, era una mujer fuerte, lo que había hecho en la carretera demostraba el nivel de la chica.

–Señor, ya terminamos, todo lo ordenamos según lo visto y ya los hombres también dejaron las cajas más antiguas encima– dijo Melania mientras señalaba todas las cajas y la otra mano con sus dedos rozando toda su piel de la marca del chorro de agua, dejo de hacerlo y guardo su mano en su abrigo, aclaro un poco su garganta –señor, tengo unas cosas que preguntarle, sobre el asesinato del Don Maxim, mi padre no pudo explicar bien lo sucedido, como si le hubieran borrado la memoria– Lukian tuvo un respingo, eso le sonaba de algo muy familiar, temía confirmar sus pensamientos.

................................................................................................................................................................

–Señorita, la verdad tampoco tengo buenos recuerdos de ese momento, pero si un pequeño detalle, todos estábamos en el piso, teníamos como un dolor de cabeza muy intenso, una jaqueca de la nada y todos por igual– dijo el señor mirando el suelo, al parecer Melania imponía demasiado.
"¡mierda! Con esto confirma mis pensamientos" Melania, sabía que le había ocurrido a su padre, su mente se había distraído, la idea de que la famosa casa de personas acaudaladas estaba tras el ataque de su primo la ponía nerviosa, su mente saltaba de una idea a otra.

–¿Todo bien? – Melania tuvo un sobre salto, reaccionó al salir de los pensamientos que la atormentaban, su primo Lukian estaba mirándola, muy cerca de ella, esto hizo que Melania empujara hacía a un lado al Lukian con una mano en el rostro –eso era innecesario Mel –, Lukian apartaba el cabello de su cara, se notaba un poco molesto en lo poco que veía Melania.

–Sabes de qué está hablando Lukian, ¿verdad? – Su primo con una mirada más seria y mirando a Melania le confirmo a la muchacha con un movimiento de su cabeza "la familia que está relacionada con el próximo matrimonio de Lukian está implicada".

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Jan 14 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

CIUDAD CENTRAL: RELIQUIAS DE FAMILIADonde viven las historias. Descúbrelo ahora