No sé si es exactamente lo que pedías, pero espero que te guste :)
Also perdón por mi inactividad, estoy demasiado ocupada últimamente. Publiqué un anuncio hace días, si no lo habéis leído echadle un vistazo plis
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La chica lo vio allí, solo, sentado en la azotea del edificio donde solían charlar cuando eran pequeños. No quiso decir nada, estaba decaído, y la chica sabía por qué.
Se acercó a él en silencio y se sentó a su lado. Ni siquiera se giró a mirarla cuando lo hizo. El ruido del metal de las botas de la chica era lo único que se escuchó, hasta que ___ decidió hablarle por primera vez después de la batalla.
— ¿Estás bien?
La pregunta era del todo obvia, y ella no era tonta, sabía qué le pasaba, pero también sabía que desahogarse hacía sentir mejor a las personas. Ekko solo alzó ligeramente los hombros y sacó un papel doblado. Sacó un encendedor y le prendió fuego, dejando que se alzara y que se lo llevara el viento.
— ¿Es por ella? — le preguntó, sacando el tema.
— Lo siento, es...
— Tranquilo, lo entiendo.
La chica, que sabía que él estaba enamorado de Jinx, había estado enamorada de él. No le hacía falta recordar desde cuando, pero, sabía que siempre había sido así, ella enamorada de Ekko y Ekko enamorado de Jinx.
— Supongo que algunas cosas nunca cambian... — murmuró para ella misma.
— ___... Lo que pasó...
— No pasó nada, Ekko. Yo ya lo sabía desde el principio. No estoy enfadada.
— Pues deberías estarlo. No tendría que haberte dicho nada, es...
Pero no acabó la frase, solo se volvieron a quedar en silencio. ___ movió la pierna de un lado hacia otro, observando el vacío desde el borde del edificio.
— Sí que lo estuve.
— ¿Qué? — preguntó la chica sin entenderlo, y le miró a los ojos, aunque él no lo hizo.
— Sí que estuve enamorado de ti. Al menos durante un tiempo.
— Hasta que viste a Jinx — dijo la chica, y como él no contestó supo que tenía razón —. ¿Por qué no me dijiste nada?
— No quería herir tus sentimientos... Ya sé que no es excusa, ahora me siento fatal.
— Te he dicho que no estoy enfadada — repitió, pero manteniendo el mismo tono de voz, calmado y suave —. Sabes... que esa no era Jinx, ¿no? Era Pow...
— Lo sé — la interrumpió —. Pero... cuando vi a Jinx al volver me sentí... bien. Sentí que podría volver a ser la misma, que podríamos volver a ser como antes. Te aparté de mi lado cuando siempre estuviste ahí, lo siento...
— Ya...
— Sí que lo estuve, ___, te lo prometo. Pero ver a Powder...
— Te he dicho que no estoy enfadada, solo... decaída, o tal vez decepcionada — dijo, abrazándose a sí misma —. Al menos una parte de mí fue feliz... ¿Tú fuiste feliz?
— Sí... — respondió después de unos segundos —. Nunca estuve tan feliz — dijo, y la miró a los ojos.
— ¿Y ahora? — suspiró, mirando hacia el horizonte. Ekko tardó un rato en responder.
— Necesito pensar, y un descanso.
— Y una ducha — añadió ella, consiguiendo que sonriera, aunque fuera solo un poco —. Estás hecho polvo.
— Tú también — dijo, dejando de sonreír, volviendo a la cara cansada de antes.
— Entonces te dejaré pensar — concluyó la chica —. Nuestros caminos se separan... Qué trágico — bromeó, aunque le dolía.
La chica se levantó, y Ekko no hizo nada por impedirlo. Dio un par de pasos hacia atrás, y lo vio en la misma postura, tan decaído como al principio.
— Sí... volvemos a encontrarnos — dijo Ekko —, tal vez podamos volver a estar juntos.
— ¿Crees que no encontraremos? — preguntó ella. Ekko levantó literalmente la cabeza y la miró.
— Tal vez.
— En ese caso... No me despediré — sonrió.
Se dio la vuelta para irse, y bajó las escaleras de edificio, esperando a que algún día, fuese el que fuese, volvieran a reencontrarse y ser de nuevo tan felices como lo fueron antaño.