Sanar el pasado

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—Mamá puedes cuidar de Sana por favor. —Dijo desesperado, la mujer negó.

—No puedo tengo que llevar a Rosé al recital ¿tú que harás?

—Es algo importante por favor mamá cuida solo un día de ella.

—Yeonjun sabes que no puedo tu hermana necesita llegar a lo que ha practicado por días y Sana está enferma no puede ir con nosotras ¿no puedes cuidarla tú? ¿qué haces que es tan importante si se supone que es tu día libre?

Yeonjun simplemente guardó silencio mirando a la pequeña chica que veía televisión con su hermana mayor en la sala, debía llegar a tiempo pero no podía dejar a la pequeña sola sin alguien que la cuidara bien, su madre terminó de colocarse los pendientes con una sonrisa.

—Te llevaría pero solo nos dieron dos invitaciones y tú cuidarás de Sana así que me llevo a Jisoo —dijo su madre a lo que el chico simplemente asintió con una sonrisa recibiendo un beso en la frente.

Sana se despidió de ambas chicas y volvió a su posición inicial en el sofá viendo televisión, Yeonjun se fue a sentar a su lado así que la pequeña le sonrió para luego volver a su actividad principal.

—Sana, ¿te duele algo cariño?

—No JunJun nada— dijo ella terminando su jugo dejando la caja a un lado.

Una idea cruzó por la mente de Yeonjun, era momento de usar lo que le convenía un poco, fue a su habitación donde recibió una llamada esperada toda la mañana.

—lo tienes? — preguntó emocionado intentando no expresar demasiado eso.

—Claro, ¿Dudaste de Han Jisung y su padre?

—Ni un segundo ¿te veo en casa de Lix no?

—Claro, vendrás en autobús supongo.

—Llegaré dentro de poco— dijo antes de colgar.

Tomó la chaqueta que encontró, una sudadera, pantalones que apenas se pegaban a su cuerpo del todo, no, eso no, unos un poco mas decentes para ir, una vez listo corrió a la sala, la pequeña Sana se quejó de que le apagara el televisor pero cuando le dijo que saldrían corrió emocionada, Yeonjun dejó que ella eligiera su ropa tal como siempre que salían con él, quizá por ello las niñas preferían salir con él que con su madre, era su vicio cumplir los caprichos de ellas.

—Elije algunos juguetes que llevar iremos a un lugar te quedarás con alguien y te juro volver en la tarde.

La niña asintió terminando de colocarse los zapatos, Yeonjun guardó comida, agua, papel y algunas cosas que podría necesitar luego, ella llevó sus juguetes favoritos así que ya estaban listos.

Tomaron el tren hacia el sitio más cercano a la casa del novio de Hyunjin, Sana nunca soltaba su mano, aunque ellas supieran salir solas, él se encargó de enseñarles a salir solas a la calle sin miedo, aunque nunca lo hicieron sin que estuviera cerca ya que no podía pensar en eso siquiera, simplemente quería que estuvieran listas en caso de algún suceso u emergencia.

Al llegar Yeonjun tocó la puerta un par de veces, un gato se acercó a la puerta maullando a la pequeña Sana que lo acarició ganándose el cariño de este automáticamente, Yeonjun se cansó de esperar hasta que alguien abrió.

—Juju que hacías afuera! — gritó emocionado el chico de pecas.

Yeonjun cubrió los ojos de Sana al ver que llevaba una camisa ancha y calcetas nada más, esta se quejó un poco pero dejó que lo hiciera con una sonrisa pensando que jugaban a los agentes secretos como en casa.

—Félix ¿está Hyunjin?

—Si claro pasa— dijo con una sonrisa nerviosa.

Ingresaron al apartamento sentándose en el sofá.

Different worlds soojunDonde viven las historias. Descúbrelo ahora