capitulo 4

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Akemi

Siempre me enseñaron que el poder se hereda con la sangre. Desde que era una niña, crecí escuchando sobre los Uchiha, sobre su legado y su fuerza incomparable. Pero lo que más me obsesionaba no era su historia... sino su futuro. Un clan tan poderoso no podía reducirse a un solo hombre y su hija. No... alguien debía traerlo de vuelta.

Y esa persona sería yo.

La aldea de la cascada, Takigakure, fue olvidada después de la guerra. Nos dejaron morir mientras Konoha se alzaba como la gran heroína del mundo shinobi. Esperamos ayuda, pero nunca llegó. Nos prometieron un futuro, pero nos arrebataron hasta la esperanza. Tuvimos que buscar nuestra propia salvación.

Ryouma entendió eso antes que nadie. Ambos crecimos viendo como nuestra aldea es marginada, él Sabía que no podíamos enfrentarnos a Konoha con fuerza bruta, así que ideó un plan mejor: destruirlos desde dentro.
Y yo... yo tenía un papel crucial en ese plan. Necesitábamos acabar con Konoha y desacreditar a sus líderes.

Creamos la droga después de años de prueba en nuestra propia gente. No importaban los sacrificios, porque una vez que Takigakure renaciera, ellos serían vengados. La sustancia era perfecta: debilitaba el cuerpo, alteraba la mente y sumía a la víctima en un estado de deseo incontrolable. Alucinaciones, fiebre, pérdida de la razón... todo lo que necesitábamos para lograr nuestro objetivo.

Sasuke Uchiha fue el elegido.

El hombre que se creía intocable, el ninja que había sobrevivido a todo, caería como cualquier otro. No porque fuera débil, sino porque estábamos preparadas para él.

Solo fue cuestión de esperar. Su esposa, la gran ninja médico Sakura Haruno, estaba atrapada en el hospital lidiando con el "brote" que nosotros mismos habíamos esparcido por la aldea. No tenía cabeza para otra cosa.

Sasuke vino directo a nosotras sin siquiera saberlo.

Lo observé desde la distancia mientras caía en la trampa, hablamos con los del hotel y aplicaron la droga en toda la recepción pronto sentiría los síntomas.

Vi de lejos como su cuerpo cedía, era momento de acercarme, me vio, pero sus ojos me miraban sin realmente verme. En su mente, yo era ella.
Cayó en mis brazos como si se sintiera confiado, no pude evitar reír internamente ante ese acto.

Bese sus labios, ávidamente, detonando aún más la droga. Un beso encantado, la llave de su perdición.

Si bien ryouma me dio la misión de seducir y drogar a Sasuke para convertirlo en una herramienta en su plan, yo también tenía mis propios intereses personales: quería un hijo Uchiha mi sueño era convertirne en la señora Uchiha, ser parte de su linaje.

Las manos de mi aliada se movieron rápido, capturando cada imagen, cada prueba de lo que va a pasar. No dejaríamos margen de error. Sakura recibiría cada una de estas fotos. Y cuando las viera, cuando sintiera el filo de la traición atravesarle el pecho, su mundo se derrumbaría.

Sasuke Uchiha me daría un hijo.

Acabaremos con esa sarada y el linaje Uchiha viviría únicamente a través de mí.

Sasuke me estrelló contra la pared. Su agarre era fuerte, desesperado. No podía gemir, no aún. No tengo la misma voz de Sakura y un solo error arruinaría todo. Pero no importaba... porque ya era mío. Su cuerpo, su legado, su apellido... todo me pertenecería.

yo me convertiría en la madre del próximo Uchiha.

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(Después del encuentro con Sasuke, relatado en el cap anterior)

La sensación de su calor aún permanecía en mi piel.

Su respiración entrecortada contra mi espalda

Sonreí.

Lo había logrado.

Me giré lentamente, observándolo. Su rostro aún estaba parcialmente cubierto por el cabello, el sudor perlaba su frente y su pecho subía y bajaba con pesadez. Estaba completamente expuesto.

Vulnerable.

Y lo mejor de todo: no recordaría nada con claridad.

Porque no fui yo a quien creyó estar tocando.

Su cuerpo aún no reaccionaba, pero sus ojos empezaban a recuperar algo de conciencia. No tardaría en darse cuenta de lo que había hecho. No tardaría en entender que su cuerpo lo había traicionado.

Pero ya era tarde.

Me levanté con lentitud, asegurándome de que mi ropa quedara perfectamente en su lugar. No debía haber huellas de lo que realmente ocurrió.

-¿Te sientes bien? -pregunté con dulzura, inclinándome sobre él.

Sasuke frunció el ceño, su mirada vagando por la habitación.

Ah, ya comenzaba a caer en la realidad.

Me incliné un poco más, acercándome a su oído.

-Fue perfecto.

Y fue entonces cuando sus músculos se tensaron.

Ahí estaba.

La comprensión.

El horror.

Retrocedí con elegancia, sin darle tiempo a reaccionar.

Detrás de mí, en la sombra, mi aliada, estaba revisando las imágenes.

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-hola...-dije con una voz muy pícara, mostrando una sonrisa, ahí estaba mi amiga esperándome sentada en una roca-Pásame las imágenes- dije en emocionada.

-lo disfrutas más de lo que deberías -me reprochó, Pero tenía una sonrisa de labios cerrados, mientras me pasaba las fotos.

-Uy, qué bien me veo apoyada en el sofa- le dije a mi amiga Kasumi subiendo una ceja.

-JAAJAJ... ya- corto tajante, poniéndose seria de inmediato, a veces me sorprende lo bipolar que puede llegar a ser- hay que irnos ahora, sasuke es un gran ninja y no sabemos cuándo va a despertar. nosotras tenemos que llegar antes y dejar estas fotos en la casa de Sakura.

-Oh...-dije observando todas las fotos tomadas, sonriendo inconscientemente -cada una es mejor que la anterior, lograste capturar hasta cuando me masturbaba el clítoris, es increíble! deberías dedicarte a esto, eres muy buena.

-haha no gracias- dijo perdiendo todo el color, formándose una gota azul en su cara- fue suficiente con ver eso- bien, debemos irnos

-Ajá...- dije sin quitarle la vista a las fotos.

-Estoy hablando sola...

-jajaja sí vamos- aunque quisiera no podía apartar la vista de las imágenes.

Cada ángulo.

Cada momento.

Cada prueba...

Sakura las recibiría todas.

Su mundo se vendría abajo.

Consecuencias De Una Infidelidad? Donde viven las historias. Descúbrelo ahora