La brisa nocturna de París era fría pero reconfortante, envolviendo a Emikukis y T/N mientras caminaban por la orilla del Sena. El brillo de las farolas reflejándose en el agua le daba a la ciudad un aire casi irreal, como si todo fuera parte de un sueño del que ninguno quería despertar.
Desde su beso en la torre, las cosas entre ellos se sentían diferentes. No solo era la adrenalina de haberse entregado a ese momento, sino la certeza de que algo más profundo había nacido entre los dos.
A pesar de la aparente calma de la noche, el mundo exterior no les daba tregua. Cada pocos minutos, el teléfono de Emikukis vibraba en su bolso, lleno de notificaciones, mensajes y menciones en redes sociales.
Sabía que tarde o temprano tendría que enfrentarlo, pero por ahora, no quería que nada interrumpiera la burbuja en la que estaban.
T/N, siempre perceptivo, notó cómo apretaba el bolso cada vez que sonaba.
— "Si quieres, podemos revisar lo que dicen."
Ella negó suavemente con la cabeza.
— "No quiero que arruine este momento."
Él sonrió, entendiendo su temor.
— "Nada puede arruinarlo si estamos juntos en esto."
Las palabras de T/N la reconfortaron más de lo que imaginó. Con un suspiro profundo, entrelazó sus dedos con los de él, sintiendo cómo el calor de su mano le daba fuerzas.
Fue entonces cuando se detuvieron frente a un puente cubierto de candados de colores, cada uno marcado con iniciales y promesas de amor eterno. T/N sacó algo de su bolsillo: un pequeño candado dorado junto a un marcador permanente.
— "¿Planeaste esto?" — preguntó Emikukis con una mezcla de sorpresa y ternura.
— "Digamos que tuve un presentimiento."
Ella tomó el marcador con cuidado, sintiendo el peso simbólico de lo que estaba a punto de hacer. Sus dedos temblaron ligeramente al escribir sus iniciales junto a las de T/N, como si en ese simple gesto estuviera dejando una parte de sí misma atrapada en aquel puente para siempre.
T/N la observó con una sonrisa cálida, luego tomó el candado y lo enganchó en la reja.
— "¿Lista?"
Emikukis asintió.
— "Sin marcha atrás."
Con un movimiento decidido, T/N lanzó la llave al río. El sonido del metal golpeando el agua pareció sellar la promesa silenciosa entre ellos.
Pero el momento de tranquilidad se rompió cuando el teléfono de Emikukis vibró con insistencia.
Esta vez, no pudo ignorarlo.
Sacó el dispositivo y vio múltiples llamadas perdidas de Nova, junto con un sinfín de mensajes de seguidores, amigos y… haters.
Sus ojos recorrieron los comentarios rápidamente:
"¿En serio, Emikukis? ¿Después de todo lo que Nova hizo por ti?"
"Esto tiene que ser marketing, no me lo creo."
"Siempre supe que T/N era un oportunista."
"¿Nova ya vio esto? ¿Qué opina?"
"El fandom está dividido, esto se pondrá feo."El pecho de Emikukis se tensó. No solo estaban juzgándola a ella, sino que estaban arrastrando a T/N a la tormenta.
— "Dime que no estás leyendo los comentarios." — dijo T/N con un tono preocupado.
Ella levantó la vista con expresión tensa.
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La sumisa y el cantante (Emikukisxlector)
Romance:b que esperan entren que puedo decir señores me gusto y demasiado