El joven abrió sus ojos con sorpresa, no era ignorante a la tensión que se había formado, y a que había chances de que algo pasara. Sin embargo, no esperaba que Charly fuera tan evidente. Sin saber qué hacer, llevó el cigarrillo a su boca. Pero en un movimiento rápido y algo bruto, la mano de Charly tomó el cigarro, sosteniéndolo con su dedo pulgar e índice. Se miraron a los ojos unos segundos, sus respiraciones intensificadas por la tensión que ya no se aguantaba.
—Parece que en lo de besar tengo razón, ¿no?
Dijo, burlón y provocador, haciéndome sentir como si al final estuviera en lo correcto: no podía tener diecinueve años y no estar extasiado (y paralizado) por la oportunidad que se me presentó. Mordí el interior de mi cachete mientras mis ojos alternaban entre los ojos y labios de Charly.
De un momento a otro, la mano huesuda de Pedro se posó entre el cuello y la mandíbula de Charly, empujando y uniendo sus labios de manera repentina. El mayor no tardó en darle espacio a Pedro, partiendo sus labios levemente y empleando un vaivén intenso que reflejaba la tensión anterior. Charly posó su mano en el muslo de Pedro, apretando y sintiendo el jean bajo las yemas de sus dedos (sin antes deshacerse del cigarro, tirándolo cerca de sus pies y pisándolo). Sus labios se cubrían con la saliva del otro mientras el beso se desplegaba y dejaban paso a sus lenguas.
Sentía el aroma al cigarrillo que habíamos compartido y la mano de Charly subiendo por mi pierna. Sentía como sus dientes tomaban mi labio inferior y mordía suavemente. Sentía como mi corazón se aceleraba a la par del aire que salía de mi nariz. Sentía como al adentrar mi mano en su cabello, Charly soltaba suaves gruñidos que vibraban entre mis labios. Sentía absolutamente cada estímulo que me permitían mis sentidos, y quería que todos sean ocupados por Charly. Tras unos pocos minutos sentí como una firmeza se hacía presente entre mis piernas, rogando por fricción de cualquier tipo. Dejé salir un quejido involuntario cuando sentí como la mano que había progresivamente subido por mi muslo desembocó en mi entrepierna.
—Mirá como estás— Charly dijo entre besos —Yo estoy igual.
Aquella confesión solo lo excitó más.
—Dios— Pedro dijo, entre avergonzado por estar tan emocionado, y excitado por el masaje que el mayor le proporcionaba.
Charly separó sus labios y con su mano libre lo tomó de la mandíbula, obligándolo a mirarlo a los ojos. Podía ver en las cejas del bajista el placer, y hasta la desesperación por ser tocado.
—Esa cara tan linda que tenés— Era un comentario tierno, pero en aquel contexto, era un objeto más de su lujuria.
Sacó su mano de la mandíbula del menor y la movió a su pecho, empujándolo con suficiente fuerza como para acostarlo. Pedro se apoyó sobre la alfombra con sus codos, mirando a Charly con sus ojos abiertos como dos platos mientras esperaba a ver que tramaba. El mayor se abalanzó sobre él y lo volvió a besar, haciendo que Pedro deje de apoyarse en sus codos para recostarse con su espalda contra la alfombra. Las manos del pianista recorrían el torso del joven, apretando de vez en cuando y finalmente dando con el final de su remera. Tomó el mismo y tiró de él, siendo suficiente señal para que Pedro se despegue apenas del piso y puedan deshacerse de ella. Sus labios se encontraron otra vez, y al notar como la pelvis del menor se movía, Charly empezó a darle la fricción que deseaba juntando sus caderas.
Nunca creí que podía sentirse tan bien la erección de otro hombre sobre la mía, rozando sus caderas contra las mías de manera bruta. Desde la profundidad de mi garganta sentía los sonidos salir, e intentaba detenerlos, cerrando la boca y transformándolos en simples murmullos. Pero los labios y lengua de Charly no lo permitían, obligándome a dejarlos salir dentro de su boca. Sus manos se hundían en mi pelo medianamente largo y rizado, tirando del mismo, dándole un toque de dolor al placer que no me disgustaba para nada. Sus besos empezaron a bajar, primero por la comisura derecha de mi labio, luego por mi mandíbula, dejando un suave chupón en mi cuello, y un camino de saliva por mi pecho y torso.
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One Shots | Rock Nacional
FanficOne Shots de diferentes personajes del rock nacional...