F: ¿Qué haces aquí Mireya?
M: Me preocupó mucho ver qué salió así, tan triste, tan raro.
F: Estoy bien, no te preocupes. Vete a tu casa, no debes estar aquí.
M: Ni loca lo dejaría aquí en este lugar y en ese estado.
Fernando no dijo una palabra más. Se dejó caer sobre la barra, recargando su cabeza en sus brazos entrelazados. Realmente había bebido más de la cuenta y ahora lo lamentaba. Su celular no dejaba de sonar con insistencia pero ni siquiera se sentía capaz de responder. Mireya se atrevió a sacarlo del bolsillo de su saco, y a responder la llamada.
Del otro lado de la linea estaba Leticia.M: Hola...
L: ¿Quién es? (Preguntó desconcertada)
M: Soy Mireya.
L: ¿Mireya? ¿Qué hace usted con el celular de mi esposo?
M: Lo siento, señora. Lo que sucedió es que don Fernando está en un estado inconveniente. Tomó de más y...
L: ¿Que qué? Pásemelo por favor.
M: Lo lamento pero no puede responder. Está realmente mal. Si gusta yo lo llevo hasta su casa, así no corre peligro en el camino...
L: Por supuesto que no. Deme la dirección y enseguida voy por él.
M: Si, claro.
Leticia estaba tan desconcertada. No entendía qué ocurría. Fernando tomando de más y acompañado de esa mujer. Realmente estaba molesta ahora. Pero tenía que mantener la calma.
Llegó al bar donde Fernando se encontraba. Al llegar, lo vio ahí recargado sobre la barra, y al lado estaba esa mujer, haciéndole compañía. Se preguntaba si acaso habían ido a tomar juntos.
L: Fernando (se acercó a él y lo tomó del brazo, haciéndolo incorporarse).
M: Lo siento señora Leticia. No me explico cómo pasó esto.
L: Fernando Mendiola respóndeme.
Fernando la miró, sin entender qué ocurría. En realidad no estaba en su juicio. Lo único que tenía en mente era la llamada de Domenzaín.
F: Ese Aldo es un estúpido. ¿Por qué tenía que llamar, eh? Tan bien que estaba todo...
L: ¿Tu jefe? Ay Fernando, no entiendo nada. Vámonos a casa.
Leticia lo ayudó a levantarse y Fernando se apoyó en ella.
L: Gracias Mireya, y hasta luego.
Mireya se limitó a asentir. Luego, Leticia se llevó a Fernando y lo ayudó a subir al auto. En todo el camino, Fernando no dijo nada. Más bien, se quedó dormido. Al llegar a su casa, Leticia lo ayudó a bajar del auto. Fernando se veía ya mejor. Lo ayudó a sentarse sobre el sillón de la sala y entonces lo miró fijamente.
L: ¿Me puedes explicar qué pasó?
Fernando la miraba incrédulo.
F: Nada. Solo quería una copa. Necesito dormir.
L: No no no. Fernando, ¿qué hacía Mireya contigo? ¿Por qué estaban juntos? Necesito que me expliques.
F: ¿Mireya? ¿Estaba ella ahí? Es verdad... No sé cómo llegó. No sé qué hacía ella ahí.
L: Ahora resulta que no lo sabes. ¿Qué me ocultas? Hace mucho tiempo que no bebias así. Me estás enloqueciendo. Estaba tan angustiada por ti. Debiste avisarme Fernando Mendiola. Eres un inconsciente.
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"Otoño" "Goodbye my love"
FanfictionLa historia empieza cuando Fernando se resigna a que perdió a Leticia en brazos de Aldo Domenzaín. Ella se ve perdidamente enamorada de ese hombre rubio que conoció en el mar. Ella ha demostrado una y otra vez que ama a Aldo y que dejó de amar a Fer...