Narradora pov:
Tsunade se encontraba trabajando, muy tranquilamente; ella esperaba que fuera un día caótico, como siempre.
Ella ciertamente odia y ama al mismo tiempo su trabajo.
Le gustaba la paz mental que tiene, que sus voces internas se silencian por un rato.
Solo es ella y el bullicio que hay en el despacho; al cual está de más decir que se acostumbro.
Al final del día, solo son sus compañeros de trabajo, no tiene razones para odiarlos.
La mujer salió de sus pensamientos y decidió ir a la parte de arriba, necesitada de tomar algo, un café por ejemplo.
...
Ni bien llegó, vio a su compañera, su copiloto en la patrulla (y su mejor amiga laboral).
Mei estaba mirando su teléfono mientras bebía un café, en la mesada había otro, en la taza donde usualmente la rubia tomaba.
M.T — En la mesada está el tuyo, ya debe estar tibio.
Se dirigió a Tsunade, de una manera tranquila, como siempre.
Está sonriendo se acerco para agarrar su café y sentarse junto a su amiga.
T.S — Gracias, eres la mejor.
En verdad aprecia mucho las conductas amables de la pelirroja.
Es algo que sería para festejar un poco más, ya que está solo es así con muy pocas personas en el despacho.
Mei es una chica muy difícil, por así decirlo. Le caes bien o le caes mal, todo porque si, no hay punto intermedio ni razones.
Ambas comenzaron a hablar de cosas del trabajo, hasta que los radios de ambas sonaron.
Es una operadora del 911, la cual les hablo a ellas con seriedad y calma.
"Unidad 28, vayan inmediatamente a la Av. Corrientes 1350, cafetería Don Armando. Denunciaron un pago con billetes falsos; la mujer huyó en dirección a la 9 de Julio."
Rápidamente las mujeres se levantaron de sus sillas y bajaron hasta donde estaba su patrulla.
T.S — Aquí unidad 28, recibido. Nos dirigimos al lugar.
El auto comenzaba a conducir a una velocidad moderada hasta el lugar de los hechos.
Al llegar, la primera visión que tuvieron es: un hombre mayor enojado, una mujer joven entristecida a su lado y un montón de gente alrededor.
Se acercaron hasta ellos, Mei apartando levemente a la gente.
— Oh, gracias a Dios, por fin llegaron..
Hablo la muchachita, se le notaba la preocupación en su forma de expresarse.
T.S — Por favor, deme información de lo ocurrido, horario y descripción del sujeto.
El señor, irritado, se levantó de su asiento y se acercó hasta Tsunade.
— Yo le voy a decir, una pendeja atrevida vino a mi negocio, exactamente a las once y veintitrés, encargó un café con medialunas para llevar, me encajo terrible cachetada con los cuatro billetes truchos de mierda, dos de mil, uno de dos mil y el otro de quinientos.
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Relación Fugitiva
RomanceUna chica que solo se dedica a robar para sobrevivir, nunca pensó caer en la cama de la ley.