Capítulo 36: Los Enemigos del Mundo

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KOSMOS

GUERRA POR LA EXISTENCIA

Capítulo 36: Los Enemigos del Mundo

04:00 AM.

Las calles de Gignit se encontraban casi vacías y la tranquilidad reinaba en el ambiente.

La luna iluminaba al mundo, bañando a la ciudad Gignit con sus tenues rayos lunares, una magnífica escena de fantasía. Y pese a que la mayoría de las personas se encontraban durmiendo, reponiendo energías para enfrentar al nuevo día con las fuerzas posible. Otras ya se encontraban realizando sus respectivas labores diarias.

La suave y refrescante brisa nocturna hacía bailar los cabellos de estas personas y los llenaba de una frescura que secaba el sudor que los empapaba.

–La brisa nocturna se siete demasiado bien, me gusta cuando el viento que sopla es fresco y no caluroso. –Comentó un hombre mientras se dedicaba a realizar sus labores de limpieza, ubicado en la zona comercial.

–Te doy la razón. –Le secundo una mujer, aparentemente sería su esposa, ambos eran un equipo pues ella también realizaba los preparativos para afrontar el día. –Es más fácil trabajar de esta manera... oye, mira al gran árbol.

La mujer apuntó hacia el mencionado lugar. –¿Los ves?.

–¿Qué es lo que ves?. –Preguntó el hombre antes de ver a todas las pequeñas cositas luminiscentes volar por encima de la copa del gran árbol. –Ya los veo, hoy hay más que nunca. ¿Crees que la Dríada tenga algo que ver?.

–Si –respondió la mujer–. La Dríada Dry, sabes que la he visto un par de veces.

–Mientes.

–No lo hago, te lo digo en serio.

–¿Y cómo Luce?.

–Es una criatura extremadamente hermosa, lastimosamente solo fue un momento, me gustaría hablar con ella, aunque sea una sola vez.

Al mismo tiempo que ambos observaban y discutían a cerca de la Dríada, otro hombre levantó la vista y también enfocó su atención hacia la cima del del Gran Árbol. Sin saber que en ese momento todos los espíritus que habitan en la cima miraban hacia el horizonte y entre ellos Pixie, quien paso toda la noche jugando con sus nuevos amigos.

–Mis huesos me duelen. –Murmuro el hombre fumando un cigarro élfico. –Otra vez tengo ese mal presentimiento, es como si algo muy malo está por pasar.

...

La oscuridad de la noche sumado a un cielo despejado estrellado y al tenue brillo lugar solo acrecentaba la belleza de Kosmos. Y aun pese a tan bella y fantástica vista, Dry no se veía nada alegre.

La energía que transmitía esta hermosa criatura mágica iba impregnada de un profundo y atroz desasosiego el cual le calaba hasta lo más profundo de su mágica existencia.

Dry sentía las raíces del gran árbol, como estas se conectaban con otras más lejanas fuera de la ciudad. Y gracias a eso, sintió como después de haber batallado por horas, una presencia de infinita maldad desapareció para siempre. Esfumándose de la existencia.

–No es posible que esos monstruos aparezcan aquí arriba. –Ella suspiró con angustia y se llevó la mano hacia el pecho. Su mágico corazón latía con demasiada fuerza y una aplastante sensación de miedo se apodero de toda su integridad. –Esto no puede ser.

Dio un suspiro ya con la garganta y los labios temblándole volvió a hablar. –¿Cómo han podido llegar hasta aquí? En todos estos años ni uno solo ha aparecido en Gignit ¿por qué ahora aparecen?.

ISEKAI KOSMOS: GUERRA POR LA EXISTENCIADonde viven las historias. Descúbrelo ahora