Salek
—¿Ya llegamos? —me rio por la pregunta viendo por el retrovisor a una desesperada Alex.
—Ya falta poco, se un poco paciente —le dice Selim besando su cuello.
—Llevan diciéndome eso hace rato.
—Y lo seguiremos haciendo hasta que lleguemos —Osman toma su mano besando sus nudillos —relájate y disfruta mosqueterita —ella bufa y se aleja de ambos cruzando los brazos montando su pequeño berrinche que solo nos causa gracia, "tan impaciente".
Doy el ultimo giro cuando veo la cabaña que alquilamos. Al detener el auto Alex endereza su espalda he intenta salir, pero mis hermanos se lo impiden. Cuando salgo, veo la propiedad en todo su esplendor, "elegimos bien".
Mis hermano ayudan a Alex a salir y ella gira su cabeza a los lados, sé que ha sentido el suelo blando y que por lo que tardamos estamos fuera de la ciudad. Sin decir nada me acerco y tomo sus piernas para dejarla sobre mi hombro —¡Salek! —le soy una nalgada —¡bájame!
—No —me rio y me la llevo hasta la entrada. Con un simple deslizamiento de la tarjeta la puerta se abre. El olor a madera nos recibe junto con todo un ambiente rustico. Camino hasta estar en medio de la sala y deslizo a Alex por mi hombro con ella riéndose. Al desatarle la venda ella parpadea varias veces, sus ojos cambian de diversión a asombro cuando ve el interior de la cabaña —¿te gusta? —la sonrisa aflora despacio hasta que me mira con esos violetas tan claros.
—Es hermosa —Selim pasa por nuestro lado y la abraza por detrás.
—Bienvenida a nuestra casa por los próximos 7 días —ella se gira a darle un beso corto antes de separase e ir a explorar el lugar. Osman había encontrado este lugar por uno de sus amigos de la universidad. Es una propiedad mediana, pero muy acogedora de un solo piso, rodeada de naturaleza, hecha completamente de madera. Tiene el aspecto de una cabaña de leñador de montañas.
—Fue una buena idea traerla —dice Osman al venir a mi lado.
—Si —Alex va hacia las habitaciones, deteniéndose en cada una —necesitaba una desconexión y nosotros tiempo con ella —ella se gira hacia nosotros y con una sonrisa radiante corre hacia mí para después saltar a mis brazos.
Sus labios siempre son dulces, no importa las veces que los bese —¿en cuál vamos a dormir?
—¿Cuál te gusta? —su dedo índice contornea mi mandíbula muy lentamente.
—Sería un desperdicio no probar las tres camas —mira hacia un lado y después al otro —¿no lo creen? —cuando vuelve su vista a mí, su mirada a cambiado de una de alegría a una llena de lujuria —mosqueteros.
Su incitación me gusta, Alex nos ha mostrado que es bastante libre a la hora de decir y mostrar su deseo, no se cohíbe a la hora de mostrar su cuerpo ni cuando quiere seducirnos, "ella siempre obtendrá lo que desea, no importa que sea". Nos llevo hacia el sofá negro que hay en medio y la tumbo sin cuidado en el —afuera blusa —ella sonríe y con mucha lentitud se sube la blusa de tirantes que lleva, "mierda, es hermosa".
El brasier de encaje blanco solo acentúa esa imagen delicada que da, pero que contrasta con la mirada que lleva, "ella no es delicada, es fuerte", Selim jala de su cabeza hacia atrás y la besa sin pudor alguno. Osman ya está con la camiseta fuera y sin esperar orden alguna ha destapado su uno de sus pezones comenzando a chuparlos.
Aun me mantengo vestido cuando agarro la cinturilla de los pantalones de ella y los desabrocho dejándola solo con las bragas puestas. Alex me mira jadeando, disfruta claramente de la lengua de mi hermano —los necesito...—su mano va hasta su entrepierna, sus muslos se abren dejándome ver como sus dedos acarician ese pequeño punto que la está haciendo mojar aún más.
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REYES
RomanceLIBRO 2: SAGA REENCUENTROS Y SECRETOS Carreras, diversión y estudios, en eso consistían nuestros días y estábamos bien con eso, hasta la noche en que volvimos a verla. En nuestras mentes vivía su imagen de infancia; frágil, gentil, hermosa y con uno...
