Cuatro años atrás.
-Mamá, ¿qué haces?- La observo meter ropa dentro de una maleta.
- Tu tía Maggie vendrá a recogerte, linda.
- ¿Por qué? Ella no me agrada, mamá.- Ella sonríe sin ninguna pizca de alegría y la miro confundida con el ceño fruncido.
Su piel perfecta y cabello bien recogido la hacen ver mucho más joven de lo que aparenta.
- Ella cuidará bien de ti, princesa. Te amo, jamás olvides eso.
- Mamá - me giro hacia ella mientras se encamina hacia la puerta. - papá...
- Papá se fue Jessica, no volverá.- Su tono cambia de delicado a frío en un segundo.
- ¿Te irás? ¿regresarás? - Algo no iba bien, mis ojos empezaban a arder.
- Regreso pronto.
Una lagrima resbala por su mejilla y me parte el corazón verla así, destrozada.
- Estás abandonándome - digo en un hilo de voz y mis piernas empiezan a fallarme.
-Te am...
No la dejo terminar.
- ¡No! No, no me dejes mamá.- Estallo en lágrimas y sollozos sin dejarla de mirar.
- Jessie.
- ¡Mamá! no me dejes por favor. - La abrazo con todas mis fuerzas, pero ella se suelta de mi agarre sin dejar de llorar.
La veo bajar las escaleras y corro tras ella.
- ¡Detente! - Se me apaga la voz y mi llanto aumenta cuando la veo atravesar la puerta.
Esa fue la última vez que la vi.
El vacío que sentía en mi corazón era inexplicable. Ella se fue sin más, no le importó abandonarme y dejarme tirada en el piso rogando que volviera. Salí tras ella y caminé cuadras en su búsqueda pero jamás la encontré, regresé a casa y a partir de ese momento todo en mi vida cambió.
Desde ese día la desprecié y odié con todas mis fuerzas. Me decepcionó profundamente y supe que ese dolor que sentía jamás se iría. No superare ese día, ni olvidare el sufrimiento que me causó. Yo tan solo tenía catorce.
- Empaca.- Me dijo mi tía al llegar.
La tonalidad de su voz me causaba escalofríos, subí a mi habitación y doblé toda mi ropa. Metí en tres maletas todo lo que creí que tenía valor. Solo me lleve a la mano dos cosas.
Mi foto preferida y un oso de peluche que abracé cada noche al dormir después de la muerte de mi padre.
Actualidad
Me despierto por el volumen alto de la música proveniente de algún lado del edificio. Me pongo de mal humor al instante.
- ¡Dios! - Grito para mí misma mientras agarro unos cojines de la cama y me tapo los oídos.
Luego de cinco minutos salgo para ver que rayos sucede y veo a un grupo de chicas vestidas para fiesta esperando al ascensor. Me acerco a ellas un poco enfadada.
- Disculpen - empiezo y todas me miran mal - ¿por qué tanto ruido?
- Eres una de los vecinos nuevos, ¿no? - pregunta una de ellas y me limito a cruzarme de brazos y esperar una respuesta - es una fiesta.
Todas las chicas detrás de ella ríen.
Pongo los ojos en blanco, doy media vuelta y estoy decidida a volver a mi departamento.
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Inesperadamente Enamorados
Fiksi RemajaNos equivocamos al decir que nos odiábamos, porque nos amábamos y no lo sabíamos... Dos personas completamente diferentes, Dos caminos distintos que seguir, Dos vidas complicadas que vivir. Destinados a enamorarse, juntos experimentarán cosas que n...