Maldigo internamente, las cuerdas están ejerciendo tanta presión en mis tobillos y muñecas que seguramente ya abrieron las costras de la última ves que me hicieron lo mismo. ¿Será que mate a otra persona? Ni yo puedo creer el momento de pánico en el que me fundí hace unos minutos, ¿mate a alguien que ni recuerdo su rostro? Dios mío...Me estaba volviendo un monstruo... Como el que tengo al frente, pero al menos ya no tengo las manos de el en cima. Mientras me amarraban, el comandante siempre estuvo en la misma posición. nunca dejo de mírame y nunca dejo de lastimarme con su navaja.
Aunque esos ojos me perforaban mas que el filo del metal.
Cuando terminaron de masacrarme con las cuerdas el comandante se endereza y aleja la navaja de mi cuello.-DOC- ladra el comandante y se retira de la habitación seguido del resto de sus hombres.
Diego llega unos pocos segundos después con un botiquín en la mano. No se que aspecto he de tener pero seguramente es malo, puesto que Diego me mira como si estuviese viendo a un muerto, bueno...me siento muerta.
Se acerca rápidamente a mi y empieza ha evaluar el estado de la herida que me hizo el comandante. Saca unas cuantas cosas del botiquín y con algodón y otro liquido, desinfecta mi herida. Hago una mueca de dolor y rápidamente Diego se disculpa diciendo que dentro de poco pasara el ardor.
Me tapa la herida con un papel blanco para posteriormente pegarlo a mi piel. Saca un trapo blanco, lo moja y me lo pasa por el labio inferior, puedo ver el alivio que siente al comprobar que no tengo ninguna herida en el labio o en la nariz pero también puedo ver las preguntas que se plantean en su mente.
Vuelve a pasar el trapo por mi cara pero esta ves cuando lo pasa por mi ceja derecha, cierro los ojos fuertemente y ahogo un gemido.
No se como me pude haber lastimado pero al abrir los ojos y ver la preocupación en la mirada de Diego, hace que se me olvide todo, me pierdo en el profundo verde de sus ojos.
Diego también se queda un momento inmóvil, pero después recuerda para que vino y rompe el contacto visual inmediatamente. Posteriormente empieza a buscar algo en el botiquín.
Cuando se vuelve a colocar al frente mío, este deposita una venda arriba de la ceja.-Gracias-le susurro y bajo mi mirada.
Diego imita mi gesto y ahoga una exclamación.-Hijos de p...- no termina de decir la frase porque rápidamente se abalanzan hacia mi para desamarrar mis muñecas. Empieza a susurrar cosas intangibles y no soy capaz de comprenderle.
Cuando termina de desamarrar mis muñecas con la mayor delicadeza que se le hizo posible, continúa con mis tobillos. lamentablemente esto no puedo evitar que se escaparan varios gemidos de dolor de los labios.
-Son unos desgraciados, lo lamento- dice avergonzado cuando termina de desatar mi tobillo.- Te los voy a desinfectar, pero te advierto que te va a doler.
Me sonríe para después mojar algodón con desinfectante, pero antes de colocarlo encima de mi muñeca me regala una sonrisa de ensueño y se dispone a hacer su trabajo.
No digo nada ni exclamo nada, quiero que Diego piense que soy fuerte...o al menos lo quiero pensar yo.
Cuando Diego termina de desinfectar mi muñeca me la venda para después repetir el procedimiento con la otra mano.
Arde, arde mucho, pero no. Tengo que ser fuerte, por mi, por Diego, por papá, por mi mamá... Oh mi mamá, ¡NO!, no podía pensar en ella ahora, no había podido, bueno, realmente no me había permitido pensar en ella, si lo hago entraré en pánico y... Ya sabemos cómo me pongo cuando pierdo el control. Si pienso en ella no hay quien me consuele, lloraría por horas, las lágrimas de su recuerdo llamarían más y más lagrimas... Cuando por fin termina el sufrimiento físico, que es el que evita que mis pensamientos vayan por el sufrimiento psicológico, Diego me dedica una sonrisa que nunca le había visto antes.-Wow que fuerte eres, te felicito. Te has ganado una paletilla.
Río y le contesto picara.
-¿solo eso?
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Guerrera
AdventureEl conflicto armado en Colombia involucra las vidas de muchas personas, en este caso se muestra desde la perspectiva de una adolecente de 16 años llamada Salome Rodríguez, la cual protagoniza esta historia y aunque mezcle ficción con realidad sigue...