Jess
Debí haberle dado más golpes con la escoba.
- ¿Puedes calmarte? - Dice entre risas mientras enciendo la luz para poderlo ver mejor y que sepa que estoy furiosa.
-¿Yo? ¿calmarme? ¿por qué estás aquí? ¡debería llamar a la policía! - Mi furia aumenta al verlo reír.
- Tranquila, sólo venía a preguntarte por qué estabas siguiéndome, Jess.
- ¿Qué? Ni hablar, yo no estaba siguiéndote - Me quedo congelada pensando en qué decir, si para algo soy mala es para mentir. Él se vuelve a reír.
- Jess, te aseguro que no fuiste nada discreta al asomar tu cabecilla por la puerta de mi aula.- Se pasa una mano por el peinado y luego coloca sus manos en la cintura.
- Yo...- empiezo pero sé que es mejor cambiar de tema - ¿qué harás mañana por la noche?
Hablar de la fiesta es lo único que se me ocurre para evadir esta conversación.
- No me gustan las citas, preciosa.
- Jamás mencioné una.- Enarco una ceja.
- Pensarlo también cuenta.- Suelta mientras apoyo mi espalda a la pared.
- Bien. Yo sí voy a ir.- Digo encogiéndome de hombros.
- ¿Qué? - ríe sarcásticamente - no irás a esa fiesta.
- Ah, ¿no? ¿quién te crees para decidir por mí?- Doy un paso hacia él.
- No irás, Jessica.- Su expresión burlona desaparece y lo veo apretar la mandíbula furioso.
- ¿Qué te hace pensar que porque tú lo dices, no voy a ir?
Se acerca a mi amenazante y de nuevo, me tiene apegada contra la pared.
- No vas a ir a esa fiesta, Jessica.- Susurra contra mi oido y un escalofrío recorre mi cuerpo de pies a cabeza. - ¿a Emma le agradaría volver a ver a Drake?
Abro la boca para hablar pero las palabras no salen de mi boca, ¿cómo sabe lo de Drake?
Se acerca más a mí y me sobresalto un poco. Sus labios fríos se posan en mi cuello y no puedo evitar echar la cabeza hacia atrás para que tengan más acceso a él. Arrugo su camiseta con una mano y lo acaricio con la otra, con un intento fallido de acercarlo todavía más.
Se separa en cuestión de segundos y siento mis mejillas arder. Mi respiración se acelera el doble cuando sus ojos me miran con una sonrisa juguetona. Intento desviar la mirada por la vergüenza que siento pero me detiene.
- No. - me toma del mentón - me gusta que me mires a los ojos.
Gruño con fuerza al sentir como toma entre sus dientes mi labio inferior y juguetea un par de segundos con él. Sonríe con picardía y yo me derrito de inmediato.
Cierro mis ojos intentando suavizar el dolor.
Nadie jamás me ha hecho sentir tanta adrenalina en tan solo minutos. Las ganas de besarlo se apoderan de mí. Necesito el sabor de su boca en la mía y no tengo una explicación para eso.
- Que quede claro que puedo hacer muchas cosas para detenerte.- Aprieta mi cintura con su mano y luego sale del departamento como si nada.
Me quedo paralizada intentando procesar lo que acaba de pasar. Deslizo mi espalda por la pared hasta terminar sentada en el piso. Abrazo mis rodillas con los brazos y recuesto mi barbilla en ellos. Me siento extraña de la mejor manera posible. Avivo la escena en mi mente una y otra vez y puedo sentir como mi estómago sufre cosquilleos inexplicables mientras se me secan los labios.
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Inesperadamente Enamorados
Roman pour AdolescentsNos equivocamos al decir que nos odiábamos, porque nos amábamos y no lo sabíamos... Dos personas completamente diferentes, Dos caminos distintos que seguir, Dos vidas complicadas que vivir. Destinados a enamorarse, juntos experimentarán cosas que n...