Capítulo 20

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Dallas

Estoy en medio del estacionamiento acabando con los botes de basura. 

¿Cómo pasó esto?

Esta chica me está volviendo loco, en el peor sentido posible. 

Tengo a muchas mujeres comiendo de la palma de mi mano y la única apoderada de mi mente es Jessica.

Pateo uno de los contenedores y suelto un grito con frustración. 

Es que no tiene sentido. Ni siquiera me gusta. No entiendo por qué me dan ganas de verla, ¡unas malditas ganas de verla! 

- ¡Hey! ¿qué demonios haces? Estás arruinando los contenedores, mira esos nudillos, te estás haciendo daño.- Un hombre rellenito y de barba, que supongo es el cuidador, se me acerca gritando y lo fulmino con la mirada.

Para evitar problemas subo a mi auto. Apoyo un codo en la puerta, ya sentado, y con la mano del otro brazo, agarro el volante. Cierro mis ojos y entonces la mejor idea se me viene a la cabeza.

Iré a ver a Drake.

Jessica no puede ir a esa fiesta, no si es en mi en casa. Jade casi arruina todo y lo puede volver a intentar. No quiero ser tan cruel pero la única forma de hacer que no vaya a esa fiesta, es invitando a Drake. 

Si va Emma, claro. 

Intento recordar la dirección de la casa de Drake y cuando lo hago, me tardó por lo menos media hora en llegar hasta ahí. Estaciono mi auto frente a su casa y bajo de inmediato. Timbro y me recibe una señora con una cara algo familiar, sé que no es la madre de Drake porque quien está frente a mí es mucho más joven.

- Hola, ¿buscas a alguien?

- ¿Está Drake?

- Oh, sí, pasa.- Me indica con un gesto que siga y lo hago.

- Hace mucho no te veía por aquí.- aparece por el pasillo el padre de Drake. 

- Lo sé, ¿cómo está tu esposa?- sonrío con malicia - ¿la sigues engañando? No, olvídalo, la señora que me recibió ya responde a esa pregunta. 

- ¿Disculpa?

-Vete de aquí, Dallas. No eres bienvenido en esta casa.- Suelta el señor Moon y de pronto aparece Drake. 

- Ha vuelto la leyenda.

- Drake, quiero que se vaya de aquí.- Ordena la mujer.

- Tú no eres mi madre, lo siento.

- Tienes agallas para volver aquí después de todo lo que hiciste.- Drake se cruza de brazos, él es más joven que yo, mucho más joven. 

- Vine a hacer una propuesta - antes de que se niegue, continúo - implica a Emma Connor.

Su expresión cambia de inmediato y ahora parece poner interés. 

- ¿Qué tienes en mente y por qué?

- Sólo debes ir a una fiesta.

- ¿Qué? - dice riendo - no quiero dar malas impresiones en una fiesta, hermano. 

- Primero, no me llames "hermano" y segundo, no quiero que hagas nada. Solo disfrutarás de la fiesta y tu única misión es asegurarte de que ella te vea ahí. 

- Déjame ver si entiendo, ¿quieres que vaya a esa fiesta para hacer que se vaya de ahí? 

- Así es. 

- Creí que iba a ser algo más interesante, en fin, no tengo nada mejor que hacer.- Acepta. 

- Te veo en mi casa mañana, la fiesta es a las siete.

Salgo de su casa, subo a mi auto y me voy de regreso. Drake y yo éramos amigos hasta que me acosté con su mamá y nos encontraron juntos él y su padre, vaya recuerdos. 

Observo mi casa a lo lejos. Era muy grande para mí solo, gano dinero compartiéndola con la bola de inútiles que viven conmigo y aunque no me importa mucho el dinero, es como si mis padres me dieran doble mesada. Tal vez más adelante explique algo sobre la casa, por ahora es mejor que permanezca siendo un secreto.

Inesperadamente EnamoradosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora