Capitulo 12

933 52 4
                                    

Me levanté temprano y caminé hacia el baño con tranquilidad recordando la noche anterior y sonriendo, aunque el culo me dolía como nunca. Encendí el agua de la amplia ducha para que empezara a regularse la temperatura y me di una mirada al espejo. Me veía magullado, tenía mordidas por todo el tronco y cuello, los labios cortados de los mordiscos y estaba lleno de moratones y agarrones.

-Dios mío yo te he hecho todo eso - dijo Harry horrorizado acariciando mi marchita tez. Me giré quedando frente a frente con él y le besé con muchas ganas.

-No es nada, vale? - intenté tranquilizarle, hacerle ver que no pasaba nada por unas cuantas marcas, que realmente no tenía ningún tipo de relevancia o repercusión para mi, y él sonrió ampliamente haciéndome saber que había lo había entendido.

Yo no era el único magullado, él llevaba toda la espalda arañada y magullada con afiladas marcas que se prolongaban formando autopistas rojizas en su piel, y eso había sido culpa mía.

-Te hace una duchita? - le pregunté intentando sonar inocente, aunque sabía que después de lo de la noche anterior todo lo que dijera o hiciera sería de todo menos inocentes.

Harry se acercó a mí y pasó una mano por el torso de mi cuerpo tirando, así, de mí hacia él besándome el cuello -ah dios Harry si sigues así me vas a matar - gemí cuando empezó a masajear mi cuerpo - eres insaciable, yo estoy agotado.

-Voy a matarte a base de placer - me susurró provocando que me ruborizara - ya pillarás el ritmo - me guiñó un ojo burlón y mordí su clavícula levemente.

Me estampó contra la pared de la ducha y buscó mis labios para atraparlos en un beso desenfrenado y hermético. Se acercó aún más a mi cuerpo queriendo mayor roce entre nuestros miembros y acarició mi muslo, el cual entrelace a sus caderas creando así un roce de fuego placentero. Harry empezó a moverse causando que gimiera por la tremenda excitación que ya cargaba. Embestida a embestida notaba como las mariposas se empezaron a alborotar en mi interior y mis gemidos eran cada vez más fuertes. De repente paró y ronroneé quejándome.

-No pensarás que ahora vamos a estar todo el día haciendo esto - me susurró en la oreja causando un nuevo revuelo en las mariposas que yacían clandestinas en mi estómago.

-Dios! No puedes dejarme así Harry - me quejé por mi evidente problema que palpitaba dolorido.

-No pensarás que voy a acabar solo en los preliminares - me susurró con voz ronca lamiéndome la oreja y haciendo que me recorriera un escalofrío por todo el cuerpo.

-Harry - ronroneé y apreté mis muslos a su cintura - no aguanto más dios! Por favor hazme tuyo - dije casi sollozando.

- Tus deseos son órdenes pequeño, pero has de aprender a ser paciente - sin volver a cruzar palabra admiró mi cuerpo mojado por el agua y el sudor que se mezclaban en un mix excitante de placer. Acarició mi mejilla y poco a poco empezó a dejar suaves y mojados besos en cada marca que yacía en mi cuerpo causada por él la noche anterior.
Gemí levemente y me contorsioné ante su tacto, que resultaba tan absolutamente abrumador que hacía que mi cordura desapareciese.
Me penetró de una embestida haciéndome chillar alto en una expresión de excitación, sorpresa y dolor
-Espero no haberte hecho mucho daño - gruñó en mi cuello.

-Calla - le dije atrapando su cara con mis dos manos y juntando nuestros labios, que jugaban al ritmo de sus embestidas intentando ahogar mis gemidos.

Sus embestidas eran suaves y excitantes, que dejaban a mi cuerpo expectante del clímax.
Sus manos custodiaron mis muñecas apretándolas fuertemente contra la pared dejándome inmóvil y a su merced. Él tenia el control y eso era algo que a ambos nos excitaba.
Cruzamos una fugaz mirada y una sonrisa arrebatadora se formó en su rostro de manera sugerente y lentamente dejo besos por todo mi cuello acompañados de leves mordiscos que provocaban que gimiera aun con más intensidad.

Tanto las mordidas como su agarre me iban a dejar nuevas marcas en mi ya marchita tez, pero a caso eso importaba? Estaba experimentando una de las mejores sensaciones y experiencias de toda mi vida.

Eso era placer puro.

Harry había perdido la cordura por completo y empezó a acelerar las embestidas agarrándome más fuerte haciéndome chillar de placer y dolor a la vez. Parecía una mala mezcla pero él conseguía hacer placentero el dolor.

Tocó ese punto donde las mariposas volaron y grité fuertemente junto a él.
Nuestras respiraciones se fundieron en un suave beso.

-oh dios eso no es para nada sano - susurré entre sus brazos.

-Intentaré ser más delicado - dijo entrecortadamente.

-No lo hagas, a mi me gusta así, como a ti te gusta - lo abracé por detrás dejando un beso en su cuello.

NO TE HARÉ DAÑO {Larry Stylinson}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora