-¡Ya sé!-grita Nat señalándome con su dedo.-¡Quemaremos tu ropa!
Hoy es viernes y como no tenía nada mejor que hacer he invitado a mi amiga a dormir el fin de semana.
No llevamos ni una hora y ya me estoy arrepintiendo.
¿Por qué? Pues porque nada más llegar ha abierto mi armario y ha empezado a contarme todos los problemas que había con mi ropa.
Su solución final: Destruirlo todo.
No sé porqué pero esa suele ser su solución para casi todo.
-Por última vez, no.-digo poniendo los ojos en blanco.- No vamos a quemar, ni triturar, ni pegar, ni congelar, ni electrocutar, ni fusionar...
Me pone la mano sobre la boca y frunce el ceño.
-Pero mírate. Tienes la ropa tres tallas más grande. Por no hablar de lo espantosa que es. Hay que hacer un cambio de imagen, ¡le pediremos dinero a tu madre!-dice y empieza a correr hacia la puerta. Escucho como baja los escalones hasta la cocina.
Espera, ¿ha dicho madre? Oh, no.
-¡No, Nat!-grito, no me hace caso.-Mierda...-murmuro y bajo corriendo las escaleras, siguiendo a mi amiga.
-¡Comprar! ¡Dinero! ¡Ropa! ¡Ya!-se oye a Nat gritar por toda la casa mientras se acerca a mi madre.
-¡No, mamá!-me asomo por la escalera para intentar frenarla.
Pero ya es demasiando tarde.
Mi madre ha entendido el mensaje y le está dando a Nat un montón de billetes atados con una cuerda.
Las dos sonríen maliciosamente.
La verdad es que mi madre también ha intentado ir a comprar ropa conmigo un par de veces, pero era imposible. Al final ganaba yo y volvíamos a casa con un helado de vainilla entre las manos.
Pero Nat es diferente.
Yo no puedo ganarla. Nadie puede.
-Que tu madre y tu mejor amiga se vuelvan contra ti, uh, eso debe doler.-murmura Luke, quien esta leyendo un cómic tumbado en el sofá.-Y, dime, ¿odias ya tu vida?
Le fulmino con la mirada.
-Te odio.-digo apuntándole con el dedo.-Os odio a todos.-me cruzo de brazos y hago un puchero.
-A todos menos a Cameron.-murmura Nat con una risita.
-Aggg.-grito levantando los brazos y subiendo las escaleras, para poder encerrarme en mi cuarto.
-Odia su vida,-dice Luke dejando el cómic sobre la mesa. Se lleva las manos a la cabeza y sonríe triunfalmente.-mi tarea ha concluido.
-¡Cállate!
Todos se ríen.
Nat empieza a subir las escaleras mientras agita el dinero que le acaban de dar.
-Pasarlo bien mañana.-canturrea mi madre y me guiña un ojo.
Pongo los ojos en blanco.
Como desearía tener un bate de béisbol entre las manos y poder acabar con mi sufrimiento.
Mañana será un día muy duro.
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¿Ahora si me amas? (Cameron Boyce y tu)
Fanfiction-Pero yo te amo. -¿En serio? Eso tiene mucha gracia, ¿sabes por qué? ¡Pues porque antes no decías eso! Antes yo no era para ti más que un estorbo; una chica pesada que no hacia más que estupideces. -Pero has cambiado...y sabes perfectamente como era...