La llama de la vela se va apagando
Y la brisa que silva caprichosa
Con su abrigo la envuelve celosa
Pero no se apaga, sigue alumbrandoEl candelabro se levanta andando
La vela derretida cae pringosa
Su cera congelada crea, sedosa
Un fino hilo con el que va rodandoY la llama crece rápidamente
Dejando a la luz aterrada
De estar brillando tenuementeY la vela muere susurrada
Por ese soplo fuertemente
A merced de la noche está atrapada
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Ensoñaciones del duende de Sevilla©
RandomTe gusta la poesía?, déjate arrebatar los sentimientos por mis profundas invenciones. Prometo no defraudarte ;)