Sex Night

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Toc-toc, ese toc-toc me despertó y me levante para revisar la puerta, caminé despacio hacia la entrada.
¿Quién podría ser a esta hora?
Cuando abrí me sorprendí mucho ¿será que mentalmente lo llamé porque realmente lo necesitaba?
Apenas me vio me besó la frente.

- Toqué la puerta porque no te quería asustar haciendo mucho ruido.

- Realmente te quería ver aquí hoy, me alegra mucho que ayas venido- dije notando lo alto que era.

- Yo también te necesito Lulu.

Retrocedí hasta estar casi recostado en la pared y Sehun se acercó mucho más a mi, apoyó una mano en la pared al lado de mi cabeza y me presiono con su pecho hasta que quede pegado a la pared. Acercó su rostro al mío lo baste cerca como para sentir su tibia respiración en mi boca, el tenía un aroma a hierbabuena y canela, no podía evitar el calor que me producía su cuerpo pero tenía que contenerme no quería hacer algo inapropiado, aun que en lo único que pensaba era en morder esos labio.
-Muerde mis labios- le dije mientras me los lamía.
Sehun me sorprendió mordiéndome el labio inferior con delicadeza y de una forma muy sexy, me levanto y terminé rodeándolo con mis piernas y brazos. Me empezó a besar con fuerza sus movimientos eran bruscos, pero seguía siendo algo muy sexy, me sentía más agitado y con mas energía para proporcionarle placer.
Me llevó por el pasillo hasta mi habitación y me recostó en la cama. Mis emociones se alteraban cada ves mas, quería tenerlo para siempre.
Mientras me besaba él se retiraba el pantalón y yo comencé a quitar el mío también, cuando el término me ayudo a mi y deslizó sus dedos por mis piernas hasta tener sus manos apoyadas en mis caderas, subió un poco mi camisa y empezó a besar mi abdomen mientras su mano llegaba a mi pezon con el que jugueteaba, termino retirando mi camisa por completo, deslizó su lengua desde mi ombligo hasta mi pezon, empezó a rodearlo con la lengua, me sonrió de una forma muy juguetona pero sensual, terminó mordiéndolo mientras masturbaba muy despacio mi parte intima sin retirar mis calzoncillos, los movimientos eran más rápidos y consecutivos, empecé a gemir cuando me di cuenta que su parte íntima y la mía estaban unidas y desnudas, no dejó de sostener mi parte intima mientras introducía la suya por mi parte trasera, por fin seríamos uno. Sus movimientos eran perfectos uno tras otro, no sentía dolor, placer era lo único que sentía, escuché sus gemidos, eran continuos en cada movimiento, se escuchaba como cuando un tenista le pega a la pelota para devolver el pase, ahhh... ahhhh... musica pata mis oidos, todo se sentía tan perfecto. Él jalaba mi cabello lo suficientemente fuerte como para hacer un pequeño arco con mi espalda, mientras yo lo seguía rodeando con mis piernas. Seguía y seguía empujando hacia arriba, arriba, arriba...

- Te amo Lulu- susurró en mi oído de una forma tan sexy y volví a gemir.

- Ahhh... No me dejes Sehun, yo también te amo ¡te necesito!!! Ahhhh...

Sehun decidió cambiar de posición así que retiró su parte intima para ponerme boca abajo para que yo apoyara mis rodillas y manos en la cama, en el proceso no dejo de masturbarme. Volvió a introducir su parte intima dentro de mi, lo hizo despacio, sus movimientos eran suaves y continuos, lento introduciendo casi completo y luego sacandolo casi todo, él no perdía el control, algo que yo no podía evitar. Por un momento me distraje, cuando abrí mis ojos y mire a un lado de la habitación, en medio del placer me sentía familiarizado, no era la primera vez que hacía esto con un hombre en este cuarto y vino a mi cabeza la imagen de ese chico musculoso, de ojos grandes, y cara tierna.

- Ahhh..... Xiumin.

- ¿Qué dijiste Lulu?

- ¿Mmm qué? nada, no dije nada.

De repente sentí un liquido caliente que resbalaba por mi parte trasera, Sehun y yo nos dejamos caer en la cama agitados y completamente complacidos. Le di un beso en la mejilla y le dije cuanto lo amaba.

No entendía bien porque gemí el nombre "Xiumin" pero no quería olvidar ese nombre, sabía que era importante y aún más importante no quería olvidar esta noche por nada del mundo.
Nos quedamos dormidos uno al lado del otro, desnudos y sudados pero me sentía muy bien cuando estaba al lado de Él.

Sueño profundoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora