CAPÍTULO 1

87 7 4
                                    

Suspira. Cada día que pasa con Alicia y su hijo es un día peor para ella.
Andando lentamente hacia su nuevo instituto, piensa en ello. ¿No tenían suficiente con haberse casado su padre? ¿También tenían que cambiarla de instituto, y apuntarla en uno al que va su hermanastro? De hecho, es que ni va. Marc pasa de las clases, y está en el mismo curso de Victoria, por haber repetido.
Seguro que no logra recuperar las pocas amistades que tenía en el otro centro. Seguro que no hace ningún amigo en este instituto.
Llega al edificio y entra rápidamente para ver en qué clase ha caído.
-¿Esto es una broma o qué?
En efecto, le ha tocado en la misma clase que a su hermanastro. ¿Puede ir algo peor? No soportará verle la cara. Ni él a ella tampoco, porque la odia. Se le nota demasiado. Probablemente el que sus padres se hayan casado tan precipitadamente sea lo único en que los dos estén de acuerdo.
Intenta subir a la clase sin enfurecerse por el camino, cuando escucha una voz:
-¡Eh, tú, espera un momento!
Le habla una chica de baja estatura, con el pelo liso y castaño. Está en el rellano de la escalera que acaba de subir Victoria.
-Te he visto cuando estabas mirado las listas de las clases, ¡y he escuchado que estás en mi clase! Me llamo Sofia, encantada. -Sonríe mientras habla.
-Yo soy Victoria, también soy nueva.
No se lo cree. Hace unos minutos estaba pensando que no iba a hacer amigos, y ya hay una chica que le sonríe mientras habla.
-Subamos a dejar las cosas, creo que ahora tenemos que salir al patio...
Victoria asiente a lo que dice su nueva amiga. En el aula hay un par de personas solo, el resto han bajado ya.
-Hey, sois nuevas, ¿verdad? Soy Tris.
La chica tiene el pelo ondulado cayéndole por los hombros y unas gafas de pasta negra.
-Yo soy Victoria, y ella Sofia. -Sonríe ella también, feliz de que la gente la trate tan bien.
-Venga, ¡bajad rápido! Quiero ver el partido, juega nuestra clase. -Dice un chico apoyado en la puerta de la clase, con las llaves en la mano para cerrar la puerta.
-¿Qué partido? -Pregunta Sofia, interesada.
-De fútbol. Soy Allan, por cierto. El delegado de la clase. -Afirma con ironía. -Anda, ¡hola! No te esperaba, la verdad.
Marc entra en la clase, sin prestar atención a nadie. Victoria, en cambio, está pendiente de todo lo que hace, que no es mucho. Se limita a soltar la mochila, a mirar ligeramente a su hermanastra, haciendo que sus miradas se encuentren durante un corto instante, y le dice a Allan:
-Venga, vamos a ganar este partido.
Y abandona la clase.

What are you doing, Cupid?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora