Entre a mi casa y deje que el aroma penetrara en mis fosas nasales. Productos de limpieza y aromatizantes. Es de alguna manera u otra reconfortante. Me dirigí hacia la cocina para buscar algo que pueda con el apetito que tengo, ya que no pude comer gracias a cierta personita.
—Oh, ya llegaste. ¿Quieres chocolate caliente? Recién lo hago —pregunta mi hermana Sashi, al ver que me asomaba por la cocina. Se quitó el delantal que llevaba puesto dejándolo en el lugar de origen y se acomodó mejor el gorrito con orejas de gato que siempre usaba. Desde que se lo regalo nuestro papá no se lo ha quitado de encima.
—Eso, ¡Me encantaría! —Sonreí dejando mi mochila en el suelo mientras me sentaba en la silla de la mesa que se encuentra en la cocina—. ¿Qué tal van tus clases? ¿Sabes? Ahora que lo pienso, tenemos un tiempo de no hablar, ¿Verdad? —pregunte con nostalgia.
Ambas somos muy unidas, siempre nos contamos todo, pero últimamente casi no nos vemos.
—¡Ay! No te vayas a poner cursi —rodeo los ojos. Saco dos tazas de la alacena poniendo una frente a mí, llenándola con el delicioso chocolate—. Lo que pasa es que a veces andas tan sumergida en tu mundo, que te olvidas de mi existencia —puso una mano en su corazón, demasiada exagerada, diría yo, fingiendo estar dolida.
—Tal vez tengas razón, pero solo un poquito —reí mientras me deleitaba con el delicioso aroma—. ¿Hay algo de igual magnitud a esta delicia que me sirva como acompañante? —pregunte mientras ponía cara de perrito abandonado.
—Hice galletas —me contesto, guiñándome un ojo en complicidad.
Por lo general nos turnamos para hacer el aseo en la casa, pero como lo olvido Sashi se encarga. Sashi es realmente buena en lo que hace, le encanta hornear. Desde deliciosas galletas, hasta pasteles, también cupcakes, rollos de canela, entre otras cosas. Estuvimos en un curso de pastelería y aunque no me quejo de mis obras maestras (al menos eran comestibles) descubrimos que Sashi realmente tiene talento en lo que hace, asiste al curso siempre en las vacaciones de verano. Ella quiere abrir su propia pastelería, cuando nos graduemos y se sienta preparada para ello, mis padres y yo tenemos fe en que todo saldrá bien, ellos nos apoyan en todo, y si a ella le hace feliz el hacer pasteles les parece bien.
Masticaba una galleta en mi boca degustando del sabor, intentando meter otra—. ¡Eshto esta defilicioso! ¡Por esho te hamo! —balbucee apenas, con demasiado jubilo mientras me atragantaba.
—No me quejo de lo que horneo, pero Dios, si sigues comiendo de esa manera no me dan ganas de hacer algo mas —puso cara de asco. Agarro su taza que contenía el chocolate caliente bebiendo sorbos pequeños de el—. ¿No comiste en el instituto? Sé que te gustan mis galletas, pero nunca te había visto comerlas de esa manera —musito mientras continuaba con la tarea de darle sorbos a su chocolate al tiempo que apartaba el flequillo de su cara.
Termine de tragar las galletas de avena e imite a mi hermana en la tarea de tomar pequeños sorbos al chocolate. El líquido calientito se deslizaba por mi garganta, provocando que mi cuerpo entrara en calor.
—Hmn, bueno... —mordí mi labio mientras observaba como dos ojos azules me miraban en busca de una explicación—. Puede que no haya comido... —metí otra galleta de avena en mi boca, mientras pensaba en contarle o no a Sashi sobre todas las cosas que me habían pasado.
La única persona que sabe todo es Shiro, no quiero que mi hermana se preocupe, a veces suele tener una actitud agresiva y un poco cerrada, pero solo lo hace porque esa es su manera de expresar lo mucho que le importo. Sé que nos contamos todo pero contar esto me avergüenza mucho.
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CHIAI "Amor Eterno"
Romance-¡No soy lesbiana joder! Ambos estábamos molestos, y cuando eso pasa nada bueno puede suceder. -¿Es ella o yo? -Mabuchi, por favor. -Responde Yui, ¿ella o yo? -¿Realmente quieres terminarme por esto? -mis ojos picaban, las lágrimas amenazaban con s...