James se acercó lentamente a mi y yo me quedé quieta. Me retiró un mechón de pelo de mi cara y dejó ver mi brecha.
-¿Qué te ha pasado?- preguntó con un tono autoritario.
-Pues... ayer, después de despedirme de ti, choqué contra un coche y salté por los aires.
Era notable su asombro.
-¿Y que pasó?¿Quién...?
-Brandon- no le deje acabar la pregunta- el me vio y presentó al hospital mi documentación que llevaba en mi bolsillo.Su cara reflejaba cierto misterio, parecía haber cambiado de expresión al haber mencionado a Brandon.《Brandon...》¡Mi bicicleta! No me acordaba, mi bicicleta la había dejado en el sitio del accidente y esta mañana estaba en mi garaje. Ha tenido que ser él, y como la tonta que soy no me dí cuenta para haberselo agradecido, pero como...
-¿Brandon te cae bien? -me preguntó.
-¿Por qué esa pregunta?
-Contestame- me contestó suave pero se le notaba tenso.
-Si, es muy buena persona, me trata bien.James entorno los ojos y se levantó, ofreciéndome después su mano para ayudarme a levantar. Me dejó de doler el labio o simplemente deje de pensar en ello. ¿Por qué James parecía molesto al preguntarme por Brandon?
Las siguientes 3 horas fueron eternas, una presentación detrás de otra. Así hasta que acabaron las clases. Estaba rendida, y pensé en darle las gracias a Brandon el próximo día por lo de la bicicleta. Pero había un problema, no sabía que autobús tendría que coger y si en moto el camino parecía largo, no me quiero ni imaginar andando.
Un ruido me saco de mi concentración y un chico con un casco y una moto paró frente a mi. Otra vez él.-¿Te llevo? -se ofreció James.
-No quiero ser una molestia...
-No seas tonta, sube.Le di instrucciones de mi calle y en nada llegamos a mi casa. Me bajé y le di las gracias. Pero en vez de arrancar e irse, apagó la moto y se bajo.
-Mia, deberías saber que...
-¿Mia? -alguien apareció cruzando el jardín, y desde luego esa no era la voz de mi madre.
-Brandon... ¿que haces aquí?
-Quería hablar contigo y no te encontré a la salida, pero ya veo el motivo.
Se presenciaba un ambiente un tanto incómodo. Apesar de que ellos eran amigos, o eso creía yo, se comportaban de una forma tirante entre ambos.-Hablamos mañana James. Me quedé frente a él sin saber si darle dos besos, un abrazo... pero el me resolvió mis dudas acercándose a mi y darme dos besos, aunque a la vez que lo hacia me susurró:
-No te fies de él.
Vi como se alejaba en su flamante moto. Apenas sabía nada de él, solo que, vértigo, parecía no tener.
-Gracias- me apresuré a decirle a Brandon. Su cara era de desconcierto hasta que me vio mirar en dirección al garaje. -No tienes que agradecerme nada, cuando te chocaste, llamé a emergencias y me lleve conmigo también tu bicicleta asegurandola con ese candado tuyo de color morado que llevabas.
-De verdad muchas gracias. ¿Qué tenías que decirme?
Los nervios me comían por dentro, ¿a qué se debía tanto misterio?
-Pues yo solo...No entendía nada y la cabeza me daba vueltas. Ahora que lo pienso, las pastillas que tomé por la mañana sabían fatal.
Lo unico que recuerdo antes de caer al suelo, era esa calida voz susurrandome que tuviese cuidado con él. Él.
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El diario de Mia
Teen Fiction10 de septiembre. ¿Qué harías si volvieses a empezar tu vida en otro país? ¿Qué pasaría si allí estuviese la peor de tus pesadillas alias; Elisabeth ? ¿Y si desmantelaras todos los dramas familiares?¿Qué pasaría si estuvieras al borde de la muerte...