Lunes

81 11 6
                                    

- ¡Al suelo! - Gritó JungKook, al verme con los zapatos en la mano.

Todos se nos quedaron viendo, esperando un ataque o algo parecido.

- ¿Qué rayos haces? - Intenté sonar seria.

Estamos en clase de deporte, y los camarines están llenos con chicas mirándose frente al espejo una última vez antes de salir y desocupar el jodido lugar. Mientras, me cambio el calzado en la banca. No considero los calcetines de Pucca precisamente excitantes, así que, cambiarme aquí fuera no parecía tan mala idea.

JungKook se sentó a mi lado, riendo.

- Vengándome. - Respondió. - Las otras cosas que me diste estuvieron aun más deliciosas. Sigo esperando el nombre del local.

- No es un local... - Susurré.

- ¿Qué dijiste?

Sopeso el si debiera contarle o no... ¿Me creería?. Lo miré a los ojos.

Syntax Error.

Volví la vista a mis zapatillas deportivas. Escucho el latido del corazón en mis oídos, mis manos temblar y el sudor colarse por mi cuello. ¿Por qué hice eso?

- ¿Estás bien? - Sonaba algo preocupado. ¿Lo estará?

- Sí, bien, genial. - Respondí nerviosa.

Me levanté de la banca y ajusté la cola que traía para sujetarme el cabello. Cuanto antes me alejara, mejor. Tomé la botella junto con la toalla de mano de mi mochila, y me dirigí a los lavabos en la cancha.

Si vamos a hacer deporte, hagámoslo bien.

Una vez llena la botella, acerqué mi boca a la llave. Escuché en la TV que hay que hidratarse antes, durante y después, y eso pienso hacer. La llave me queda un poco lejos, así que, con tal de acercarme, apoyé medio torso en el lugar. Con una mano me sostuve el cabello (es largo), y en la otra acumulaba agua, para verterla por mi garganta.

- Te ves bien. - Dijo una voz detrás de mí.

Escupí toda el agua devuelta. Me sequé la cara rápidamente con la toalla, furiosa. ¿Qué clase de pervertido...?

-¿Disculpa? - Volteé tétricamente.

- Pero, ¿por qué taparlo? - Nunca antes lo vi en mi vida. - Podrías sacarle más provecho... - Me miró de arriba abajo. - ¿Me entiendes?

- Fuera de mi vista, ahora. Lárgate. - Amenacé con la botella.

- Ah, no te molestes. Mira, ya me voy. - Tenía las manos en los bolsillos y bufó, burlándose.

-Pues no veo que tus pies echen humo. - Le espetó Kook, con una cara que valdría la pena enmarcar. ¿Cuándo llegó?

En resumidas cuentas, el tipo desapareció tan rápido como entró en cuadro.

JungKook lo siguió con la vista hasta que no supo más de él. Luego, recogió la toalla a mi costado y me observó. Yo seguía furiosa. No hay cosa que deteste más que este tipo de gente.

- ¿Estás-

- Bien. - Contesté secante.

Diablos. No debería molestarme con él. Él me ayudó... . ¿Y por qué?, ¿lo habrá escuchado?.

A good cook (JungKook y _____) PLAN MDonde viven las historias. Descúbrelo ahora