Carlos había seguido al padre Andres y cuando este entró en el despacho, él se puso a escuchar detrás de la puerta. Y en cuanto se cansó de esperar llamó un par de veces esperando a que alguien saliera. Fue el padre Andres quien abrió la abrió y...
-¡¡¡Carlos!!!
-¿Por qué ese tono se sorpresa siempre que nos vemos?
-Mira, te lo voy a decir muy clarito. Puedes hacer cualquier cosa, pero no harás que caiga en tu juego.
-Tenemos una promesa que cumplir. ¡¡¡¡Y por mis muertos que la cumpliras!!!!
-Jovencito, un poco más de respeto...
-...No te metas viejo...Manuel al escuchar como había hablado Carlos al padre Andres rompió un lápiz de la rabia.
-¿Carlos, si hablamos, me dejarás en paz?
-Segun como vaya la dichosa charla -penso para si mismo -por supuesto.
-Padre Andres, si me disculpa un momento, me iré con él un rato.
-Adelante, pero luego tenemos que hablar.
-Huyyy. Creo que alguien se la va a cargar -se burló Carlos.
-Tú te callas y sigue andado -se le notaba bastante molesto.Salieron del despacho y Manuel condujo a Carlos, por un inmenso pasillo, hasta una habitación bien pequeña.
-Aqui podremos dejar las cosas claras y cuando hayamos hablado te largas de mi vida.
-¿Por qué razón tienes tanto rencor hacía mí? -había ignorado por completo lo que Maniel le habia dicho.
-No es rencor lo que tengo, es solo que... -había bajado tanto el tono que casi no se le podia escuchar.
-Continua....
-Es que quiero sacarte de mi mente, pero no puedo...
-¿Entonces por qué quieres sacarme de tú vida de esta manera tan cruel?
-Porque soy sacerdote...
-Yo sigo sin ver ningún problema la verdad -dijo tranquilamente mientras se iba acercando peligrosamente a Manuel.Manuel notó el peligroso acertamiento y por un impulso que tuvo fue él quien inició en beso. No fue gran cosa, pero al menos ya había dado el primer paso. Ahora era Carlos el que no sabía que hacer, porque las palabras y los actos de Manuel eran justo lo contrario.
-Manuel, te juro que he pensado en esta situación desde hace años, pero si esto lo haces solo para que te deje en paz, va a ser que conseguirás el efecto contrario -y en ese momento Manuel se dio cuenta de lo que estaba haciendo y de un empujón apartó a Carlos de él.
-Ohhh Dios mío que estaba haciendo -se lamentaba una y otro vez -¡¡POR QUÉ HAS TENIDO QUE VOLVER A APARECER!!
-¡Hey! no pagues tu frustración conmigo, te recuerdo que has sido tú quien me a besado.Manuel estuvo callado durante un rato pensando y llegó a una conclusión.
-Tú eres la raíz de mi pecado.
-¿¿¿¿Qué????
-Ya me has oído.
-Bueno si esa es la situación actual -cambio totalmente su tono, ahora era mucho más seductor -devo decirte que estoy honrado de que sea el motivo de tu perdición -y pegó el cuerpo de Manuel al suyo.
-Dejame.
-Esto lo has empezado tú, así que hazte responsable.Las manos de Carlos recorrían peligrosamente el cuerpo de Manuel y si aquel contacto se prolongaba más, Manuel acabaría por ceder, por suerte para él alguien empezó a tocar a la puerta.
-Padre Manuel ¿está usted aqui dentro? -era el padre Andres quien llamaba, pero Manuel no pudo decir nada, ya que Carlos le estaba tapando la boca. Pero el padre Andres no se dio por vencido e intento abrir la puerta con una llaga que tenia t al no poder se fue por donde havia venido. Pero no llegó a dar ni tres pasos cuando vio a Manuel salir por la puerta -padre Manuel espere un poco -pero no le hizo ni caso.
Carlos salió de aquel cuarto como si no hubiera pasado nada. Pero el padre Andres no le quitó la mirada de encima hasta que no salio de la iglesia.
El padre Andres fue en busca de Manuel y él estaba en su habitación pegando golpes a la almohada que habia pegado contra la puerta del armario.

ESTÁS LEYENDO
El Pecado De Amar.
RomanceManuel es cura y tiene la difícil decisión de dejar atras su pasado y seguir adelante con su vocación o caer en la tentación.