- ¿Qué?
- ¿Tienes algún problema con que te acompañe yo?
Que no hay necesidad. Puedo ir sola. Aun mejor, no necesito ir. Apenas me duele.
- Estoy bien.
- Sí, debe ser que el piso está comodísimo, ¿no?.
- ... - La chica lo observaba.
- No es que estés mareada y sangrando, claro.
- ¡De verdad lo siento mucho! - Dijo ella.- Te dije que no es tu culpa. Yo me distraje.
- Pero-
- Exacto. - La interrumpió. Lo quedé mirando - Es mi culpa, y por eso debo ir.
- ¿Qué?
Me miró traviesamente y me alzó una ceja.
Joder. Joder. Joder. Joder. Joder. Joder. ¡Se dio cuenta!. Qué vergüenza, entiérrenme.
Lógicamente, la ruborización de mi cara no escatimó en permisos. Sacudí mis manos e intenté pararme enseguida. Pésima idea. Pude sentir la palpitación en mi cabeza. Me sujetó por el codo al ver mi poca estabilidad.
- ¿Segura que quieres seguir con esto?
- Oye, suéltame...
- Lo siento, no.
Me acercó incluso más a él y me rodeó la espalda con su brazo, para obligarme a avanzar.
Enmudecí.
Tenerlo invadiendo mi metro cuadrado me da escalofríos.
Perfecto. Ahora estoy acorralada. Tendré que ir.
Llegando a los pasillos internos del instituto, apresuré mi paso con el fin de alejarme de él. Resultó ser peor, ya que casi tropiezo, lo cual le dio el pretexto exacto. Me tomó con ambos brazos, y me levantó como quien recoge un papel.
- Wow. ¿Qué rayos?, bájame.
- Escaleras.
- Puedo subirlas. - Aseguré.
- Te creo. - Me apretó por los hombros.
¿Y entonces?. Mi corazón comenzó a acelerarse. Bien, bien. Son solo dos pisos. Me quedé quieta como estatua. Bueno, tampoco es que pudiera hacer mucho.
Creí que me bajaría terminadas las escaleras, pero solo lo hizo una vez dentro de la enfermería, sobre la camilla y con sumo cuidado.
- ¿Por qué no hay nadie?
- ¿A qué te refieres?
- Alguna enfermera o encargada del lugar.
- Porque es una institución, no un colegio... Si fuese una situación de gravedad, es cosa de que te retires. - Dijo humedeciendo una tela blanca.
- Oh.
Comenzaba a entrar en pánico. Ni sé bien por qué.
Creo que lo notó.
- Tranquila, no morirás. - Pasó la tela por debajo de mis labios, con una sonrisa.
- Sé que no moriré, Jungkook. - Respondí, más o menos divertida.
Me miró fijamente a los ojos. Me sentí atrapada, envuelta. Literalmente, éramos solo los dos.
Tiró lejos el pañito... Y quedé fría.
- Entonces, quizá... ¿Lo que te pone nerviosa... ?
Al no ver respuesta, acomodó sus brazos a mis costados y se empezó a acercar. Yo retrocedí; me incliné hacia atrás.
- Mmm... ¿Qué será? - Esta vez miró mis labios.
Mis pulmones serán despedidos. ¿Cómo es que se olvidan de hacer lo suyo en horario de trabajo, ah?. Para colmo, llaman a huelga a sus vecinos, porque el infarto lo siento venir.
Ladeó su cabeza lentamente... Y se detuvo. Abrió los ojos y tomó otro trozo de la tela húmeda.
- Sangras de nuevo. - Limpió antes de que goteara.
Pues... Con el pulso como me lo dejaste, ¿Qué esperabas?, ¿Que cicatrizara?.
Qué cambio tan radical. ¿Era una broma?. Le evito la mirada, pero sé que me observa.
Tengo punzadas en la cabeza. ¿Por qué lo habrá hecho?... Lo imaginaba mucho menos...
-Esto no ha terminado. - Me devolvió a la realidad. Es decir, suponiendo que esto sea real.
Nuevamente, contacto visual. Estuvimos así por unos instantes.
- Necesito que me respondas algo.
Lo escuché vagamente. Miré a la ventana, distraída. Todo se pone borroso y el aire me pesa.
Ay, no. No te vayas a desmayar. Sujeté la especie de sábana que está sobre la camilla, apreté los ojos con fuerza y parpadeé, con la esperanza de aclarar la vista. Nada. Se pone cada vez peor.
De pronto toda la enfermería da vueltas.
- Hey, hey, hey. ¿Qué tienes?
Me sujetó la espalda con una mano y luego me recostó, subiendo mis piernas. O eso creo. Ya no hay gravedad para mí, así que podría estar perfectamente de cabeza.
¿No que tú eras el doctor aquí?. Sentí el torso de su mano en mi cara y vi la suya frente a la mía. Aunque realmente no era "frente", sino "sobre".
- _____, estás ardiendo. - Dijo preocupado.
Acarició mi mejilla con total propiedad. Este sujeto... Va a hacer que mi pulso rompa records en parámetros anormales.
- Qué... Curioso. - Solté.
- ¿Qué es curioso? - No lo dije en serio, estaba siendo sarcástica.
Mmm, Déjame pensar. Hoy, como nunca en la vida, se pone en plan protector y seductor. Me hace chocar, me carga hasta aquí, me acosa y acaricia como si nada. ¿Cómo se supone que reaccione?... ¿"Me acosa"?
- No, nada.
- ... Bueno.
Noté que recostó su antebrazo mi lado, me acomodó el pelo, y eso fue todo.
Buenas noches.
∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆∆
Créditos al cuadro de gripe que me ataca. Oh, gran fuente de inspiración 77
Gracias por leer ♥♥
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A good cook (JungKook y _____) PLAN M
Fanfic_____ es una chica trasladada desde (tu país natal) a Corea del Sur. Todo aquí parece ser de lo más prometedor hasta que, en su primer día de instituto, con su amiga reciben una increíble noticia.