Han pasado tres días desde que el chico de ojos azules me llevó a la celda. No hay ventana pero me han traído desayuno, comida y cena, por eso se el tiempo que llevo encerrada aquí. El chico de ojos azules no ha vuelto a aparecer, la comida la trae una mujer mayor con una redecilla en la cabeza y no se lleva la bandeja hasta que trae la siguiente.
Han sido dos noches duras, el colchón es demasiado duro para mi gusto y no hay almohada. ¡Dios que superficial parezco! Es hora de irse a la cama pues acaban de apagar los fluorescentes. Llegó la tercera noche.
Al igual que las noches anteriores no logro conciliar el sueño. Así que decido tratar de recordar nuevamente. Es absurdo que no sepa de mi nada más que cuatro cosas: me llamo Naira*, tengo 17 años, tengo una hermana pequeña de 7 años y probablemente huía de la gente de este lugar. Ni siquiera recuerdo el color de mis ojos, sin embargo no puedo olvidar el color de los suyo, me reprendo a mí misma por pensar en él, él forma parte de la gente de la que huía. También sé que tengo el pelo a la altura de los hombros y es de color marrón, pero eso lo sé porque lo veo, no porque lo recuerde. Por más que trate de recordar no logro más que un horrible dolor de cabeza. Tengo una barrera que ni me deja acceder a mis recuerdos.
El ruido que hacen los fluorescentes antes de encenderse me despiertan, no sé a qué hora me quedé dormida, como iba a saberlo, ¡ni siquiera tengo un reloj!
Nunca se escuchan pasos nada más encenderse las luces, algo me dice que voy a tener visita. Espero que al menos sea agradable y me dé algo de conversación.
Abren mi celda y me esposan las manos pero no hace ademán de hablar conmigo. Simplemente dice que ande sin hacer ninguna tontería.
Recorremos numerosos pasillos, a decir verdad este lugar me es familiar, pero no entiendo porque, no logro encajar las piezas en mi cabeza. Me he perdido en mis cavilaciones y no me he dado cuenta que hemos llegado ante una gran puerta blanca, ¡qué alegría!, algo de color, me rio de mi propio chiste ganándome una mirada recriminatoria. Uno de los guardias que custodian la puerta llama e indica a la persona de la habitación que ya he llegado.
Una voz grave de hombre ordena que me dejen pasar.
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*Si os preguntáis porque he elegido este nombre, el motivo es quería un nombre con significado. Encontré Naira significa guerrera. El significado la vendrá como anillo al dedo y encima es un nombre que me parece bonito.
¿Cómo creéis que debería llamarse el misterioso chico de ojos azules? Aún tengo dudas entre un par de nombre, pero se admiten sugerencias. Espero algún comentario. :)
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Mar de arena [En pausa]
Teen FictionAcabo de despertar, estoy desorientada, cansada, pero necesito ponerme en pie. Solo veo arena, arena y más arena. Es cálida, tostada y parece un desierto. Me pongo en pie, tan solo sigo viendo arena. Portada hecha por @wattpcovers ____________ Regis...