Dallas
Dos meses después.
- No es una buena idea.- Respondo con sinceridad y un poco de recelo.
- ¿Por qué no? Avril lo necesita.- Habla Emma.
Emma, Jake y Jess quieren organizarle una fiesta. El diecinueve de diciembre se acercaba y bueno, es su cumpleaños. Han pasado dos meses y nadie la ha visto cómo antes.
- No le va a gustar.- Insisto.
- No importa, me voy a arriesgar.- Responde mi chica.
- Bien.- Habla Jake y yo niego con la cabeza.
Terminamos de almorzar en Friday's y salimos en dirección al edificio. Todo había pasado muy rápido, había tenido unas cuantas discusiones con Jessica gracias a Patrick. Él ha estado coqueteándola y tocándola mucho aprovechando que está triste por la muerte de su amiga, estoy seguro de que le gusta, puedo notarlo y no es algo que me agrade mucho.
Cada uno se va a su departamento y yo, como siempre, voy al de Jess.
- Dallas, tenemos que hablar.- Propone en cuanto cierro la puerta de entrada.
- ¿Qué sucede?- Estoy algo preocupado, hemos discutido mucho estos días.
- Tú sabes lo que sucede, esto... esto no está bien.
- Jess, no llores.
- Dallas, ¿a qué estamos jugando?- Pregunta con lágrimas en los ojos y me siento mal al instante. Sé a lo que quiere llegar y esto es lo que más me temía.
- Jessica, sabes que no sirvo para tener novias.
En cuanto pronuncio esa oración, me arrepiento enseguida. Jessica se limpia las lágrimas y ahora su expresión es dura.
- Vete de aquí.- Susurra. Soy un imbécil.
- ¿Qué?
- Si no vas a avanzar conmigo, ambos nos vamos a estancar. No te quiero aquí si no sabes lo que quieres.
- Yo sé lo que quiero.- Aseguro.
- No.- Me fulmina con la mirada y yo desvío la mía - Yo sé lo que quiero y eso implica tener una relación, un futuro contigo, quizás una vida contigo. Tú solo sabes que no quieres verme con nadie más.
- No es verdad.
- Vete.
Ni siquiera puedo discutir. No tengo argumentos, no tengo razones. Este ha sido mi principio y no sé si lo puedo cambiar. Pensé que ella me aceptaba así, que a ella no le importaba nada mientras me tuviera a su lado, sin embargo, me equivoqué. Un compromiso no puede ser tan importante, ¿o sí?
Giro el cerrojo pero no abro la puerta, en lugar de eso, volteo y la miro cruzada de brazos con la mirada clavada en el suelo. Sé que está torturándose mientras repite las palabras incoherentes que dije una y otra vez.
- Jessica – sus ojos se clavan en los míos y ella traga saliva – sé que yo no te merezco, pero no pasaré toda mi vida demostrándote que sí.
Salgo y me siento frente las puertas del ascensor, con la esperanza de que Jessica salga también y me pida que vuelva a entrar. A las seis en punto, me levanto y decido bajar por las escaleras, ella no salió a buscarme. De pronto, me detengo al escuchar el timbre del ascensor. Cuando volteo, Patrick está vestido muy elegante y se acerca a la puerta de Jessica.
- Si entras ahí, te mato.- Susurro para mis adentros.
Me oculto y observo la puerta abrirse. Jessica sale con un vestido rojo que va demasiado bien con su piel, es un vestido largo y pegado pero, ¿por qué están tan elegantes?

ESTÁS LEYENDO
Inesperadamente Enamorados
Teen FictionNos equivocamos al decir que nos odiábamos, porque nos amábamos y no lo sabíamos... Dos personas completamente diferentes, Dos caminos distintos que seguir, Dos vidas complicadas que vivir. Destinados a enamorarse, juntos experimentarán cosas que n...