como e enamórala: capitulo 7

24 4 0
                                    

 El timbre del recreo suena, y mientras como, la idea de Yasmile inunda mi mente. Estoy enamorado, y es un sentimiento nuevo y abrumador. Me frustra que ella me ignore, incluso en clase. Me estoy volviendo loco tratando de entender cómo acercarme a ella, cómo hacer que se fije en mí. Suspiro, la desesperación me ahoga. Suena el timbre de nuevo, y el recreo termina. Nos dirigimos a la clase de natación. Al ser nuevo, no tengo bañador. Me siento en una esquina, observando a mis compañeros nadar en la piscina. Mis ojos buscan, inevitablemente, a Yasmile. La veo riendo con sus amigas, y un nudo se forma en mi garganta. ¿Qué puedo hacer? La profesora se acerca y se sienta a mi lado. La miro de reojo, notando que suspira mientras observa a sus alumnos. ¿Qué le pasará? Suspiro también, la misma pregunta atormentándome: ¿Cómo enamorar a Yasmile?

Profesor: Nash, ¿por qué no estás nadando con los demás?

Nash: Es que no tengo bañador, profesora. Soy nuevo, y por eso me he sentado aquí en la esquina.

Profesor: -Suspira- Tus amigos, Nacho y Dami, se están bañando en bóxer. ¿Por qué no haces lo mismo?

Nash: -Me da cosa- Es que me da cosa, profesora, bañarme en bóxer en la piscina, profesora.

Profesor: Está bien. Te lo dejaré pasar por esta vez, ya que eres nuevo, pero a la próxima te lo traes a clase.

Nash: Sí, profesora. A la próxima me traigo el bañador. Y, por cierto, ¿por qué antes suspiró, profe?

Profesor: Es algo personal que me ha pasado, y un alumno no tiene por qué saberlo.

Nash: Entiendo. Tiene razón, es algo personal suyo.

Profesor: ¿Y tú, por qué has suspirado? ¿Te gusta alguna compañera de tu clase?

Nash: ¿Cómo sabe, profe, que me gusta una compañera?

Profesor: Porque estás en la adolescencia, es normal. -Se levanta, camina hacia los alumnos-

La clase de natación ha terminado. Me levanto del suelo, camino hacia mis compañeros, y nos dirigimos de vuelta al aula. Me siento en mi pupitre, y mis ojos buscan a Yasmile. La veo entrar, caminar hacia su asiento, y sentarse. Está hermosa, como el cielo estrellado. Suspiro, sintiendo la frustración de no saber qué hacer para que se enamore de mí. Presto atención a la clase, pero mi mente no deja de pensar en ella. Finalmente, el timbre anuncia el final de las clases por hoy. Recojo mis cosas, esperando no más, y salgo del aula. Camino por el pasillo, viendo a mis compañeros que se quedan para actividades. Salgo del instituto, sintiendo el peso de mi enamoramiento en cada paso. Camino por la calle hacia casa, el trayecto se alarga. Subo la cuesta, y finalmente llego a casa. Abro la puerta, y la cierro tras de mí. Veo que mi padre ha llegado. Camino por la sala, intentando no molestar, pero escucho la discusión entre mis padres proveniente del despacho. Me doy la vuelta, caminando hacia las escaleras, pero es demasiado tarde. Mi madre sale del despacho y sube las escaleras sin mirarme. Me doy la vuelta, y mi padre me golpea. Caigo al suelo. Sigo tapándome como puedo, mientras los golpes continúan. Veo que se cansa, se arregla el traje, y creo que ha terminado. Pero no. Me da una fuerte patada en el estómago, dejándome sin aire. Finalmente, para de golpearme.

Padre: ¿Sabes por qué te he pegado, hijo? Dime que lo sabes, por lo menos.

Nash: -Niego con la cabeza, sin tener idea- No sé, papá. ¿Por qué me has pegado?

Padre: Te he pegado por escuchar detrás de las puertas, es de mala educación. Y porque cuando te hablé, me ignoraste. -Se arregla el traje y me mira, aún en el suelo-

Nash: Ya he aprendido la lección, padre. Gracias por enseñármela. Papá, quería hablar contigo.

Padre: Claro, hijo. Dime, ¿Qué pasa?

Nash: Me gusta una chica. bueno, gustar. lo que quiero decir es que estoy enamorado de esa chica.

Padre: No me hagas reír, hijo. Apenas sabes dónde vive, o seguro que apenas conoces a la chica. Tú no estás enamorado, así que no digas tonterías.

Nash: Pero, papá, es que te estoy diciendo la verdad, estoy enamorado de esa chica.

Padre: Por lo menos, ¿sabes quiénes son sus padres?

Nash: -Niego con la cabeza- No conozco a sus padres.

Padre: Ves, hijo, no conoces nada de esa chica como para decir que estás enamorado.

Nash: Pero es que estoy enamorado. ¿Qué hago? ¿Cojo un puñal y me lo clavo en el corazón?

Padre: No digas tonterías. Tú no estás enamorado, son las hormonas de tu edad. Y, por lo menos, ¿sabes qué mes nació? ¿Cuándo es su cumpleaños?

Nash: -Vuelvo a negar con la cabeza- Vale, no tengo ni idea de cuándo cumple años, y tampoco sé qué edad tiene, ni en qué mes nació.

Padre: Entonces, se acabó la conversación sobre esa chica. ¿Me estás escuchando? ¿Me estás entendiendo? La semana que viene vamos a hacer una cena familiar, así que van a venir tus hermanos y tú.

Nash: Pero, papá, ¿me estás escuchando? Te estoy diciendo que estoy enamorado.

Padre: Nada de peros, y ya te lo he dicho. Se ha acabado la conversación, no voy a volver a repetirlo. ¿Me oyes?

Nash: Entonces no voy a ir a la cena familiar la semana que viene.

Padre: Sí que vas a ir a la cena familiar la semana que viene, y todos vamos a estar en esa familia, ¿me estás oyendo? Se acabó esta conversación. -Se da media vuelta y entra de nuevo en el despacho-

Genial, perfecto. He vuelto a discutir con mi padre otra vez, y muy guay todo, aunque mi padre me haya dicho que no estoy enamorado de Yasmile. Se equivocó. No es por las hormonas, como lo ha dicho él. Encima, mi madre apenas nos hace caso, siempre está viajando por el mundo, y está peleando con mi padre. Suspiro. Estoy harto de vivir en esta casa, y ahora tengo que ir a esa cena familiar, donde estará mi hermano mayor y mis hermanos pequeños. Sí, voy. Mi padre va a cabrearse mucho, otra golpiza me dará. Camino hacia las escaleras, subiéndolas, yendo hacia mi habitación. Encima, mi hermano mayor estará en California, disfrutando su vida, viajando por ahí, en cambio yo me tengo que tragar las palizas de mi padre cuando se enoja. Es un poco injusto. Entro a mi habitación, cerrando la puerta detrás mío. Suspiro. Me tiro en la cama, mirando el techo. Seguro que mi hermano está en Los Ángeles ahora. ¿Qué puedo hacer con este sentimiento hacia Yasmile? Cierro los ojos. Seguramente ella estará en la misma situación que yo en este momento, con su familia, o seguro que tiene los mismos sentimientos, porque no puedo sacarla de mi cabeza ni de mi corazón. Es tan hermosa como el cielo despejado.

Cuando Te ConociDonde viven las historias. Descúbrelo ahora