Terminada esa noche las clases aquel chico se acerco a mi, con la excusa de comentar el primer día de clases se presento, me llamo Roberto dijo y yo con el corazón desbocado le dije María Eduarda, su sola presencia tumbaba mis defensas, mis barreras, nunca nadie había logrado hacerme sentir así solo con su presencia.
Los días pasaron, cada noche nos encontrábamos en el receso y conversábamos de todo...era un hombre inteligente y muy muy divertido, sin hablar que físicamente tenia todo lo que me atraída en un hombre... Era alto 1.80, piel bronceada, cuerpo definido y musculoso sin ser exagerado y bellos en el pecho sin hablar de esa barba de tres días que me gustaba tanto.
Si, honestamente me traía loca...pero mis prioridades en ese momento eran otras, mi trabajo colmaba todos mis espacios y me gustaba que fuera así.
Roberto se había vuelto inseparable, me llenaba de atenciones, me sorprendía con pequeños detalles como una rosa, un libro, un poema...cada noche tenía su sorpresa y yo lo disfrutaba.
Lorena era una de mis amigas de infancia y frecuentaba la misma universidad pero se había convertido en una aliada estratégica para Roberto, una de esas noches Lorena nos busca en el receso y nos pide la acompañemos a su casa porque no se sentía bien, no lo pensamos dos veces y salimos inmediatamente, en el trayecto ambos se intercambiaron miradas y pude deducir que todo era planeado! Claro decidí seguir el juego. Llegamos a casa de mi amiga y salio del 4x4 agradeciendo nuestra gentileza y se alejó inmediatamente cosa extraña ya que Lorena era de todo menos escuridiza. Cuando se alejó no logre contener mi risa y decirle a Roberto que eran pésimos actores..y comenzó también a reír al verse descubierto....esa noche nos sorprendió la media noche conversando, riendo....y al despedirse sus labios alcanzaron los mios en una dulce caricia...y antes de poder reaccionar ante su audacia se alejó con un «buenas noches dándome la espalda».
Trascurrió la semana sin volver a vernos, yo había salido de la ciudad por asuntos de trabajo con Luisa mi colega y gran amiga, ambas teníamos a cargo un proyecto entre manos que si nos resultaba significaría un ascenso y porque no decirlo dinero extra.
Pero a momentos mis pensamientos escapaban hacia Roberto, había logrado entrar en mi cabeza y eso me asustaba.
La última noche salimos con otros amigos y colegas a divertirnos, entre ellos estaba Felipe era una persona maravillosa, un caballero cómo pocos desde que nos conocimos sentimos atracción pero la nuestra era una relación casta, pues el estaba casado, y ambos respetábamos ese hecho,a más de abrazarnos y tomarnos de las manos no había ocurrido nada más entre nosotros, cosa que claro no pensaban el resto de colegas, lo que nos tenía sin cuidado, al contrario para mi era mejor pues nadie se atrevía a propasarse conmigo.
Pero aquella noche no sé si fue producto del alcohol, la necesidad de sacar a Roberto de mi cabeza o ambas...bese a Roberto..

ESTÁS LEYENDO
ATRAPADA DE LOS RECUERDOS
RomanceEs la historia de un despertar al amor y las vicisitudes que rodean a los personajes en la búsqueda de la felicidad pérdida en el pasado.