Capitulo 19- Lo prometo

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Comencé a dejar un rastro de besos por su cuello. Subí su sudadera hasta su clavícula y seguí con mi rastro Arrinconándolo con mi cuerpo. El soltó una risita.
-te ves muy lindo jugando a ser el dominante...- me dijo.
-que, ¿no lo soy?- el tomo impulso empujándome hacia el colchón para luego ponerse sobre mi, arrinconandome mas de lo que yo hacía con el. Eso fue rápido, muy rápido...
-alguna duda?- dijo con voz desafiante. Antes que se pudiera decir algo, el fundió sus labios con los míos. Deslizo mi sudadera por mi torso antes de que diera cuenta.
-e-espera!- dije, tratando de que no viera mi torso desnudo. Se alejo de mi, yo me senté sobre el colchón, sobando mi brazo nervioso
-solo mírate...- dijo con una sonrisa pintada en el rostro. -...te ves muy lindo- continuó.
-cállate shank- gruñí.

🐢🐢🐢

Nunca lo había hecho antes, y menos con un chico... Cualquier chico de mi edad presumiría una larga lista de chica con las que ha tenido intimidad, por otro lado estoy yo, guardándome el secreto de que la primera y única vez que he hecho eso, fue con un chico. Fue con mi chico...
Cuando menos pensé había terminado, con el abrazándome contra su pecho y ambos quedándonos dormidos. Puedo decir sin dudas que fue la mejor noche de mi vida... O al menos lo que recuerdo de ella.
podía sentir su respiración en mi cabello, el es apenas mas alto que yo por unos centímetros, simplemente me sentía protegido entre sus brazos.
Hipnotizado por los latidos de su corazón, caí en manos de un profundo sueño.

-Ven, te necesitamos para hacer las PPE.- dijo la chica, el pelo negro y ondulado le caía por la espalda y sus ojos azules resaltaban del resto de su rostro.
-¿de quien se trata? ¿Será enviado al grupo A?
-será enviado al grupo A, su nombre es ------ pero el nombre que le proporcionaremos será Minho.
-bien, ¿tienes su archivo?- le pregunto mientras caminamos.
-si, toma- me entrega una carpeta -esta en la habitación 16-3, suerte Stephen.
-nos vemos luego Deedee.- le digo. Ella se despide con una sonrisa y se dirige hacia otra habitación.
Me detengo frente a la puerta de la habitación 16-3, hago esto cada mes, aveces es una chica, aveces un chico. La vez pasada fue una chica, era muy carismática y lo curioso era que era la única que iba a poseer el mismo nombre.  Esta vez será un chico, con el cual haré lo mismo que hago con los demás: les pregunto cosas, hablo con ellos y tomo notas de como se comportan y lo que pienso de ellos.
Entro a la puerta, encontrándome con un chico alto y atlético de rasgos asiáticos y piel bronceada. Simplemente era imposible no verlo, un escalofrío me recorrió la espalda cuando me miro a los ojos. Salí de mi estupor y me aclare la garganta.
-Hola.- dije sonriendo amablemente -Soy Stephen. Tu debes ser -------.
El asiente con la cabeza.
-bien, ¿que edad tienes?
-14- dijo, su voz resonó en mis oídos como un trueno.
-¿podrías contarme de tu vida antes de llegar a cruel? Algo como tu familia y cosas así...-dije, el solo contesto con silencio. 

-¿no?- le solté mas cortante de lo que pretendía. el me miro sin expresión alguna en su rostro. 

-pues...- hizo una pausa recordando. -recuerdo que, tenía una familia- mis padres se infectaron a la velocidad de la luz, en cambio yo y mi hermano mayor... Parecíamos ser inmunes. Yo tenía 7 .- inclinó la cabeza, yo tomaba notas. Cuando volvió a hablar, su voz tembló un poco al principio. -un día mi madre perdió el control y ataco a mi hermano, el me dijo que corriera y yo lo hice salí de la sala corriendo lo más rápido que mis piernas podían,- deje de garabatear lo que el me contaba y lo mire, atento- solo escuche gritos desgarradores viniendo de su garganta y después...
-¿y después que?- pregunte curioso,  había lagrimas acumuladas en mis ojos en contra de mi voluntad.
-después no lo escuche más...- su voz era casi un susurro. Podía sentir su dolor como si fuera el mío.
Regrese de mi nube de pensamientos, tengo que seguir con las pruebas.
-bien, necesito que me llenes est~...-  no pude seguir hablando, fui interrumpido por un sollozo.
-ah, ¿estas bien?- le pregunto, el me mira directamente a los ojos y me doy cuenta de que esta llorando.
-t-tengo miedo...- aunque yo era de su misma edad, el se encontraba en una posición diferente a la mía, el no estaba siendo interrogado.
-no lo tengas, todo esta bien.- miento.
-¡no, no lo esta!- casi grita, ¿como pudo pasar de un casi susurro a un grito? Casi hace que de un brinco hasta el techo. -¿a-a donde van a llevarme? Se que tu lo sabes Stephen...- dice con voz temblorosa.
-yo... ¿Como te enteraste de que te llevaríamos a alguna parte?
-el chico rubio
-¿el chico rubio?
-tu lo interrogaste, y ahora ya no esta..., el era rubio y alto y...- lo recordé, fue al segundo al que nos llevamos al laberinto A, el no inmune... El no reacciono de esta forma, simplemente respondía las preguntas con monosílabos, fue fácil. Pero este chico...
-si, lo recuerdo.- dije interrumpiéndolo. -no te preocupes, el esta bien si eso es lo que te preocupa.- dije con una pizca de celos en mi voz, ¿qué? ¿Celos? Imposible. -Y también tu lo estarás.- tome sus manos sobre la mesa, gesto del que me arrepentiría mas tarde, no ahora. -lo prometo- cada mentira que salía de mi boca era como una tajada mas es mi espalda. El me hacia sentir diferente.
-¿y tu?... ¿También estarás bien?- arqueé las cejas, no me esperaba esa pregunta, nadie la había hecho nunca, así que no sabia como contestarla ¿de verdad estaría bien? 

No lo se... Pero por alguna razón, preocuparle era lo ultimo que quería. 

-si, lo estaré.- dije. no estaba seguro si era una mentira o no. El me miro a los ojos asimilando las cosas.
Un impulso sobrenatural me hizo acercarme a el y envolverlo en un abrazo.  El no me apartó, y lo siguió con gusto. Después de unos segundos el se separó de mi.
-¿Nos volveremos a ver?- preguntó. 
-si.- le solté sin pensar, enserio quería volver a verlo.
-promételo- me dijo, su voz era dura como piedra.
-lo prometo...- 

Abrí los ojos al sentir el frío sobre mi cuerpo. Esta haciendo demasiado frío. Volteo a ver a Minho, quien duerme plácidamente, tiene el cabello alborotado y una marca parecida a una mordida cerca de la nuca. Reí al recordar por qué eso estaba allí.
-¿de que te ríes?- susurró, provocando que diera un brinco del susto.
-pensé que estabas muerto.- bromee. El rió ante esta.
Me recorrió completamente con la vista y se aguanto la risa.
-parece que acabas de revolcarte con algui~... Espera.- frunció el ceño, yo solté una carcajada. Hubo silencio unos segundos, pero no era un silencio incomodo, si no uno relajante, uno para reflexionar la que acababa de pasar.
-y... ¿Te gusto?- pregunte con una pizca de curiosidad en mi voz.
-¿que si me gusto? Nah... Por eso no paraba de gemir como ballena dando a luz...- dijo.
-¿y a ti?- preguntó. Suspire...
-fue la mejor noche de mi miertera vida...- dije
-eh... No se como tomar eso, por que de hecho tu y yo tuvimos una vida horrible...
-¡si! ¡Me gustó shank! ¿Feliz?
-no tienes idea...- dijo y depositó un tierno beso en mis labios

Entonces lo comprendí, había cumplido con mi promesa, había vuelto a verlo.

Ahora me encuentro junto a el, completamente desnudo.

Ahora el es mio, y yo soy suyo.

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⏰ Última actualización: Apr 15, 2016 ⏰

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En el cuerpo del shank (thominho)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora